Una bonita historia acerca de cómo funciona la naturaleza.
Hace mucho tiempo (1935) algunas personas descuidadas llevaron a Australia sapos gigantes (Bufo marinus) para controlar la plaga de escarabajos de la caña de azúcar. No sabían lo que estaban haciendo… como casi todas las historias ecológicas de Australia, es una mezcla de película de desastres con comedia de enredo.
El sapo marino, sapo de caña o sapo gigante es un batracio duro. De piel seca y resistente, come mucho yde todo y es muy prolífico. Además es grande y sus glándulas venenosas (segregan una sustancia lechosa llamada bufadienolida, letal incluso para el hombre) lo hacen un bocado mortal para cualquier depredador. Aparece en la lista de las 100 especies invasivas más dañinas del mundo, pero esto en los años ’30 no se sabía.
Desde hace algún tiempo están apareciendo noticias de unos extraños sonidos que se escuchan a cielo abierto en distintas regiones del mundo. Aparecen en grabaciones de vídeo hechas por aficionados desde Rusia hasta Canadá, sobre ciudades y bosques. Los sonidos no parecen tener un origen determinado y son todos más o menos similares, una especie de mugido entre cuerno y sirena de niebla extraño y estremecedor.
Esto es en Budapest; el siguiente es de España…
Mike Anderson tiene en su blog una foto que hizo en el Museo Nacional de Ciencia e Historia Nuclear de Albuquerque (New Mexico). Son dos bombas atómicas que provocaron el incidente de Palomares de 1966, cuando un accidente entre un B-52 y un avión cisterna provocó la caída (aparte de los dos aviones y parte de la infortunada tripulación) de cinco artefactos nucleares Mk28 de 1.5 megatones cada uno en el mayor incidente Broken Arrow de la historia.

Bueno, pues estas dos son las que quedaron enteras: una cayó cerca de la desembocadura del río Almanzora (en tierra) y la otra en el mar, lo que hizo difícil su rescate (tardaron casi tres meses). Las otras explotaron, sólo con el explosivo químico -la carga nuclear está protegida contra detonaciones accidentales por un dispositivo especial. Pero los componentes radiactivos se dispersaron por toda la zona. Tras muchos procedimientos de descontaminación y limpieza en el cual 1.400 toneladas de tierra se enviaron a los USA para su tratamiento, Palomares sigue siendo el lugar más radiactivo de España.
Un momento, dos y dos hacen cuatro. ¿Dónde está la quinta bomba?
Nunca existió, realmente. La versión oficial cuenta cuatro artefactos. Sólo observaciones de contaminación por plutonio en la vida marina da pie a las teorías que comentan que sigue bajo el agua: al no poder recuperarse, se creyó mejor ocultar su existencia por si a alguien** se le ocurría pasar por allí .
*un accidente relacionado con armamento nuclear, pero que no implica el desencadenamiento de una guerra nuclear.
**Los Rusos.
Ah, ahora sí me siento como un discípulo de Charles Fort, con sus noticias de lluvias extrañas. Según Steve Hornsby de Bournemouth, Dover (Gran Bretaña) una granizada desde un extraño cielo amarillento trajo consigo algo más que hielo: al salir a su jardín el jueves pasado después de la tormenta, se encontró con docenas de bolitas azules esparcidas por el jardín.
Las bolitas son gelatinosas, con una cubierta exterior algo más sólida; no huelen a nada, no se derriten ni son pegajosas. El señor Hornsby las guarda en el frigorífico a la espera de saber más. Un asistente de la Universidad local indica que podrían tratarse de “huevos de invertebrados marinos“. También podría tratarse de una granizada del sanitario de un avión, o bolas de poliacrilato (esas que se hinchan al echarles agua y sirven para floreros y decoración)
Actualización: según Josie Pegg, el asistente de la Universidad de Bournemouth, un análisis microscópico preliminar descarta la posibilidad de que sean de origen orgánico. O sea que será alguna de las otras dos; de todas formas el señor Hornsby no debió tocarlas con las manos como se ve en el vídeo de la BBC.
Visto en BBC News.
¿Os acordáis de la publicación del año pasado que afirmaba haber descubierto unas bacterias que incorporaban arsenato en su ADN? Primero salió en toda la prensa, prácticamente afirmando que habíamos hecho el primer contacto y que había vida no basada en el carbono (lo cual era una exageración). Luego salieron algunos estudios que dudaban de la validez del análisis de la pobre Felisa Wolfe-Simon…
Pues se están publicando más análisis (repetición de los experimentos de Wolfe-Simon) que han sido incapaces de encontrar la supuesta incorporación de arsénico. La investigación ya se da por inválida, mientras que la investigadora del NASA Astrobiological Institute sigue intentando probar sus resultados originales. Que igual a la larga resultan válidos. La Ciencia es así…












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