Una anécdota curiosa que comenta el profesor Myers (Pharyngula) ocurrió el 29 de octubre cuando un grupo de cristianos norteamericanos, siguiendo la común costumbre que han asumido allí de los “rezos comunitarios” (rogativas por algo) quedaron en un sitio para rogar a Jesús por dinero, es decir, para que Dios intervenga en Wall Street y ponga un poco de orden en este caos financiero que hay por el mundo. Claro, una guerra que mutila niños en Africa o Asia no justifica una intervención de este Señor pero cuando le tocan los ahorrillos a la clase media norteamericana sí… adorable, de verdad. Pero hay un detallito extra, una serendipia como diría Iker Jiménez.

Bueno, el caso es que quien convocó el emergency prayer tuvo la genial idea de hacerlo en Wall Street, precisamente ante la estatua del toro que se ha convertido en símbolo del mercado americano. Y como siempre, la historia se repite. Esto es del Antiguo Testamento: Éxodo, 32-7 a 10:

Entonces Jehová dijo a Moisés: -Anda, baja pabajo, porque tu pueblo, el que sacaste de la tierra de Egipto, se ha corrompido.

Pronto se han apartado del camino que yo les mandé; se han hecho un becerro de fundición, lo han adorado, le han ofrecido sacrificios y han dicho: “¡Israel, estos son tus dioses, que te sacaron de la tierra de Egipto!”

Continuó diciendo Jehová a Moisés:

-Yo he visto a este pueblo, que por cierto es un pueblo muy terco.

Ahora, pues, déjame que se encienda mi ira contra ellos y los consuma; pero de ti yo haré una nación grande.

¡Toma ya! Lo triste es que de esto se de cuenta inmediatamente gente que es atea y sin embargo estos individuos -que tienen la Biblia tatuada detrás de los párpados- no capten el concepto.

La convocatoria del acto aquí.

Otro comentario del tema (y más fotos) en Wonkette, que también hay americanos con cabeza.

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