Uno de los libros que tengo en la mesita de noche (siempre hay unos cuantos) es el comic Paul à Québec, el último que ha sacado Éditions de la Pastèque del canadiense Michel Rabagliati. El libro se abre con varios planos de un intrigante motel-restaurante de carretera, una cosa horterísima llamada “Le Madrid” que mezcla decoración española (sic) con dinosaurios de fibra de vidrio y monster trucks. Bueno.

© Michel Rabagliati

Esta mañana, repasando algunas páginas que hace tiempo no visito, entré en Les Petits Riens de Lewis Trondheim, un blog ilustrado de este autor (que realmente se llama Laurent Chabosy). Trondheim, que se dibuja a sí mismo como un personaje con cabeza de águila en un mundo de animales antropomorfos -o gente animalizada, más bien- cuenta sus anécdotas en forma de breves apuntes ilustrados. Viaja mucho, y esta vez está en… Québec.

© Lewis Trondheim

¡Sí! ¡Es Le Madrid! En cuestión de días he visto la opinión de dos dibujantes sobre este restaurante… y a los dos le parece el summum de la ordinariez. Curioso.

Por cierto, el rótulo que hay sobre la torre es electrónico y va cambiando. Rabagliati muestra varios planos, en uno de los cuales sale el “POUTINE” de Trondheim. Este plato quebequés, “revoltijo”, consiste en patatas fritas cubiertas de queso cheddar y gravy, que es como una salsa que se hace con la grasa escurrida de la carne y harina. Me sube el colesterol nada más que de imaginármelo.

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