Hobby

erratas

Uno de mis pasatiempos favoritos es buscar -mientras leo- errores de imprenta en el National Geographic: fallos tipográficos, datos incorrectos, errores de traducción. Hay que reconocer que es extraordinariamente difícil, aunque no imposible; tiene mucho mérito. Se dice entre los impresores y componedores que la única publicación conocida con una ausencia total de errores tipográficos es el manual “Snakes of Hawaii: An Authoritative, Illustrated and Complete Guide to Exotic Species Indigenous to the 50th State”  de Vick Knight, editado en 1974. Esta guía de serpientes hawaiianas consiste en 36 páginas en blanco, ya que en Hawaii no hay serpientes.

Los vehículos de mi vida: Leyland TS

Los vehículos de mi vida: Leyland TS

Hace tiempo que no retomaba aquel desafío de dibujar todos los vehículos que se habían cruzado en mi vida, pero al hacer el del otro día me vino la nostalgia de un autobús singular. La compañía de transportes tenía en línea vehículos ingleses de varios años, y el más raro era el Leyland TS “Tiger”. Esta cafetera de cabina independiente para el conductor era el hermano pequeño del “Titan” de dos pisos que es el típico autobús londinense. Estaba tan lleno de tubos y remaches y estructuras que parecía un Millenium Falcon de preguerra; uno de mis recuerdos más antiguos es la caja de cambios echando chorros de vapor, vete a saber por qué, y las ventanillas con pestañitas tipo guillotina.

omnibus Leyland

“El Tigre Inglés” debía ser más robusto de lo que parecía, ya que estuvo en circulación muchos años antes de que lo retiraran. Durante mis años de secundaria resultaba especialmente agobiante subir a una cosa de estas en los tórridos días antes de las vacaciones, con el uniforme completo y los brazos llenos de libros y cuadernos… podías elegir entre asarte andando al solecito o cocerte dentro de ese baño turco ambulante. Menos mal que había varias líneas y podías esperar un bus más moderno, si tenías tiempo.

Por cierto, si la marca os hace tilín es porque Ron Cobb, pensando en una especie de consorcio exótico para una película en la que era diseñador, combinó “Leyland” y “Toyota”, adulteró los nombres y le quedó Weyland-Yutani, que es la megacorporación minera de la serie Alien.