Bad to the Bone

Un añadido fuera de cronología en la lista de vehículos de mi vida…


Harley-Davidson, originally uploaded by Elecé.

Os presento mi nueva moto: una Harley-Davidson Sportster 883, un bonito bicho que sustituye a la querida Kiwy (Keeway Superlight 125) que se me estaba quedando corta. Esta nena tiene casi el mismo tamaño, es algo más baja -hay quien no se ha percatado de la sustitución- y responde suavemente. No es una moto con nervio: tranquila y ronroneante como un gatito, me da más seguridad en paseos largos que la chinita de 125cc. Veremos cómo se porta con el tiempo. De momento, sólo la he usado para hacer la compra en el hipermercado.


El Infierno

El Infierno, originally uploaded by Elecé.

Hoy toca locura. Estaba cenando cuando de repente tuve una visión: vi un cuadro, o tal vez una xilografía, que parecía un híbrido entre los cuadros enfermizos de Francis Bacon y un dibujo aborigen africano. El cuadro representaba el Infierno: un inacabable erial helado lleno de escombros, bajo un perpetuo crepúsculo ennegrecido por el humo de las hogueras. Y en torno a estas hogueras danzaban enloquecidamente enormes reses muertas y evisceradas…

Aclaremos: no digo que alucinara y viera vacas muertas bailando, pero la imagen me vino a la mente prácticamente con su encuadre, color y textura definitivos. Hasta las manchitas de la res y su color más naranja eran así: tengo que decir que estoy contento del resultado porque se parece bastante a lo que vi. Se diría que hay un proceso ahí debajo de la consciencia que va renderizando cosas y me las muestra cuando están terminadas. Pero, ¿y si la imaginación no existiese, y lo que llamamos creatividad sea sólo la percepción de alguna de las infinitas realidades del Multiverso, como le pasaba a los dibujantes de historietas de Tierra-Prima?
Sólo puedo afirmar una cosa: las vacas del cuadro bailaban felices; de eso estoy tan seguro como que estaban ahí.

Nota: estaba cenando verduras, igual esto tiene algo que ver. :twisted:

El Hombre Centenario

Hala, otro meme de esos de dibujitos: “Píntate como te ves a los cien años“. Pues deshecho. He extrapolado algunas características como son la entrada, las manchitas de la piel, la artritis y los pelos de las cejas. Y la mala hostia. Son mis últimos momentos…

Pero, ojo. En el 2067 se puede uno permitir un reseteo del reloj apoptótico celular: te sedan, te meten en gelatina y a los dos o tres días sales con la edad deseada. El rato final es bastante doloroso, dicen, mientras el esqueleto se recalcifica; pero ¿qué más da? Yo me pido los 11 años.

CUIDADO: ESTA IMAGEN MUESTRA UN DESNUDO INTEGRAL DE UN NIÑO Y UN DETESTABLE VIEJO SINIESTRO. Pero bueno, el viejo soy yo. Tranquilos.