Lo que trae el viento

Rhynchophorus ferrugineus
Hoy me he encontrado en la azotea de casa el cuerpo seco de un gorgojo. Concretamente un Picudo rojo (Rhynchophorus ferrugineus), que es relativamente grande para ser un gorgojo y además es plaga de las palmeras. Venido de Asia en los troncos de las plantas que se compran para los parques, este animalito ha triunfado en España comiéndose la mayor parte de las palmeras que adornan las calles. Pero por mi casa no hay ninguna.

Es un hermoso animal, de un rojo ladrillo decorado en negro y con la larga trompa que adorna a todos los Rhynchophorini (de ahí su nombre, Portadores de cuerno). Como las polillas, cuando lo ves no merece la pena matarlo: la larva ha desgraciado lo que debía, se ha hecho adulta y se ha reproducido. Los adultos son efímeros y no suelen vivir mucho; por lo tanto aplastarlo es una crueldad gratuita. En cambio, las carnosas larvas son consideradas una exquisitez en Ecuador.

Qué tiene la zarzamora…

Río CubillasLa semana pasada estuve de paseo por el embalse de Cubillas, en Granada. Este es un precioso entorno natural que da para muchos paseos, lleno de verdor y agua; remontando por la carretera se encuentra el río, rodeado por una espesa arboleda en prácticamente todo el recorrido.

Habiendo llegado a la orilla en un sitio (el río estaba repleto de gordas truchas, cuyos lomos asomaban fuera del agua en la corriente) se me ocurrió seguirlo para ver si hacía alguna foto interesante. El borde del río tenía tramos de arena, pero generalmente la vegetación llegaba hasta el agua. Unos árboles inmensos hacían sombra perpetua sobre la corriente, y sin darme cuenta avancé bastante. (más…)

Qué calor!

Siesta calurosa!La semana pasada me quejaba de la ventolera fría de esta primavera; ahora estoy asándome lentamente en mi casa. Encima, como cada año, el primer soleado me acaba quemando vivo por mucha crema que use. ¿Calentamiento global? Más bien la Constante Termológica Universal: “si el verano entra tarde, entra fuerte“. Los viejos siempre tienen razón. Ah, y el año pasado fue igual.

Las bicis

Bici nueva!Siguiendo cronológicamente con el listado de cacharros (que, como ya habrá adivinado el lector, no es más que un astuto ardid para obligarme a recuperar el lápiz que lo tengo abandonado miserablemente) vienen las bicicletas. Este es posiblemente el primer vehículo que se tiene en la vida y el que más ilusión hace, comparativamente.

Mi primera bici era roja y vieja, rodado 12″ (el diámetro de las ruedas se medía en pulgadas) y con dos ruedecitas para no caerme. Recuerdo el parque detrás de mi casa con un inmenso ombú que estaba en medio de una rotonda de cemento: debo haber rodeado ese árbol cientos de veces con y sin ruedas de apoyo, antes de poder moverme con soltura.

La siguiente bici fue una Graziella de 16″, azul metálico, nueva y traicionera como un potro sin domar; la primera salida acabó con ambos estrellados contra una farola. Fue mi regalo de cumpleaños a los 12 y el vehículo de mis aventuras que me llevaron más lejos de lo que mi padre llegaba con su coche… (más…)