Jingles

Jingles

Esta mañana mi cabeza empezó a reproducir una cancioncilla de las galletas “Chiquilín“. Esta música seguramente sólo pueda escucharse ahora con un receptor en Altair, Proción o iota Persei, porque hace treinta años que no resuena en nuestro planeta. Qué mecanismos oxidados han sacado esta información inútil de mi coco, o por qué, lo desconozco; pero me tiene agobiado. Es pegadiza como la gripe. Es auto-spam.

Rectifico: no hay que ir tan lejos. Está, cómo no, subida a Youtube:

Sólo juegos

Sólo juegos

juegos de gatos-1 juego-gatos-2Está claro que son totalmente conscientes de que es un juego y no un animal de presa o comida. Sin embargo tienes que disimular; no jugarán contigo sino con tu mano (y si tiene un calcetín puesto mejor). El nivel de dificultad tiene que ser el adecuado. Algunos gustan de jugar solos y otros no; a Blanki (la siamesa) le gustan juegos con más componente físico, como patinar con el felpudo o galopar contra las paredes. Y si lo justificamos diciendo que es un remanente de cuando eran crías y se adiestraban para cazar, cabe pensar: ¿por qué jugamos nosotros? ¿acaso la base no es la misma?