Las esponjas dicen SÍ al cambio climático

esponjasMás allá de los comentarios acerca de si estamos asistiendo a un cambio climático y el porcentaje de responsabilidad que tenemos en él, parece que no a todos les está perjudicando.

En 1995, en la barrera de hielo Larsen (en la Antártida) la plataforma Larsen A se desintegró; fue el principio de la desaparición de esta extensión de hielo y está claramente vinculada al cambio climático y no al (normal) desprendimiento de icebergs. El espesor de este hielo va disminuyendo y llegado un punto se resquebraja y desaparece. Esta placa llevaba allí estable al menos doce mil años; pero antes que nos pongamos sentimentales recordemos que el continente antártico fue un vergel, con bosques de todos los tipos que ha conocido la Tierra, desde hace 400 millones de años hasta hace tan sólo 4 millones de años.

El caso es que al derretirse los 23.000 km2 de la cubierta de hielo, la luz del sol iluminó las aguas que había debajo. En esas aguas, según se estudió en 2007, había una colonia de esponjas hexactinélidas de crecimiento muy lento (puede estar décadas sin crecer) que se alimentan de fitoplancton -es decir, vegetales microscópicos que flotan en el agua-. Este fitoplancton, al recibir la luz solar, se multiplicó de forma salvaje; y en 2011 los científicos que volvieron al lugar se quedaron alucinados al descubrir el bosque de esponjas que se ve en la foto, gordas y lustrosas de tanto comer. La población se había triplicado y la biomasa era ya el doble que cuatro años atrás.

Resumen en Cell.com.

Visto en NewScientist.

Cómo previenen el cáncer las ratas-topo desnudas

ratatopo

He aquí nuevamente nuestro animal raro favorito, el Heterocephalus glaber o rata-topo desnuda africana (sí, las hay con pelo) y sus poderes místicos. De momento no hemos descifrado cómo se las arregla para vivir tanto (30 años es mucho para un roedor, equivaldría a una vida humana de 600 años) o cómo son capaces de vivir en esa sociedad perfecta y casi insectil que tienen en sus madrigueras subterráneas. Su famosa inmunidad al dolor provocado por ácido o quemaduras puede ser parte de su entrenamiento ninja, ya que tampoco tenemos claro el mecanismo. Pero parece que los científicos al fin han dado con una pista de por qué Heterocephalus es inmune al cáncer, ese fallo funcional que ataca a todos los seres vivos -aunque aún se discute si se puede llamar “cáncer” a los tumores de insectos, moluscos y plantas.

La respuesta puede estar en la matriz extracelular de los tejidos de la rata: esta gelatina está cargada de ácido hialurónico, un polisacárido que actúa como lubricante. Nosotros tenemos aproximadamente unos 15 gramos de hialuronano en el cuerpo, principalmente en las articulaciones y los ojos (las gotas oculares que uso llevan, y no es casualidad, hialuronato de sodio; y también se usa como cicatrizante y relleno de arrugas). Las ratas-topo, que viven en un entorno de túneles estrechos, deben haber desarrollado esa sobrecarga de lubricante corporal (concretamente un hialuronano de alta masa molecular, HMM-HA) para poder deslizarse mejor; prácticamente pueden darse la vuelta dentro de su propio pellejo. Adicionalmente, la sustancia resulta ser anticancerígena. En los tejidos de rata-topo privados de HMM-HA podían inducirse tumores como en cualquier otro…

¿Podemos aprovechar este secreto? Bien, la cuestión es para estudiarla. El HA se produce, como hemos dicho, a nivel celular y se degrada a lo largo del día; no es algo que se pueda tomar como suplemento vitamínico*. Tendríamos que modificar la mecánica celular para que expresara HMM-MA en mayores cantidades y nos super-lubricara por dentro. Posiblemente tratamientos similares puedan ser utilizados para curar la artritis y otras enfermedades degenerativas, y también “rejuvenecer” los tejidos que sufren con la pérdida de HA con la edad, como son los que forman el ojo, cerebro, piel y vasos sanguíneos.

Visto en New Scientist.

 

*Aunque creo recordar que alguna gente tomaba cartílago de tiburón, que es en parte sulfato de condroitina y tiene cosas en común con el hialuronano. No lo he probado, pero desde siempre me ha encantado comerme los cartílagos del pollo, para disgusto de mi madre; igual es una panacea, habría que estudiarlo.

El efímero pene de los pollos

Llevaba tiempo sin actualizar el blog -mis disculpas- y por supuesto sin poner artículos sobre penes que siempre llaman la atención de damas y caballeros. En fin, rompamos la monotonía.

calimeroLa mayoría de las aves carecen de pene, eso es un hecho. Su fecundación se produce al restregarse los genitales en lo que se llama el beso cloacal; tan sólo un 3% de las aves (patos, avestruces, cisnes por ejemplo) disponen de -eso sí- exóticos miembros y costumbres asociadas como la violación de grupo, por ejemplo. Ahora bien, evolutivamente puede haber razones para ello (no tener que llevar pantalones) pero ¿en qué parte del desarrollo ocurre esta, eh, castración ontogénica? Pues acabamos de descubrirlo; concretamente, científicos de la Universidad de Florida.

Se estudiaron embriones de galliformes, anseriformes (patos) emús y reptiles. La observación demostraba que durante el crecimiento del embrión, los pollos comienzan a desarrollar un tubérculo genital -predecesor del falo- pero, llegado cierto momento, se activa un proceso de muerte celular en la punta y el órgano comienza a retraerse hasta desaparecer antes de que el animal salga del cascarón. El causante de este suicidio de tejidos es la expresión del gen Bmp4, que por ejemplo en los patos está inactivo durante todo el desarrollo.

La investigadora Ana María Herrera, que dirige la investigación, sugiere que la razón evolutiva puede ser la selección preferente de las aves hembras por machos sin pene, cuya cópula exige cooperación por ambas partes, en lugar de las costumbres violatorias (se dice así?) de los patos.

Developmental Basis of Phallus Reduction during Bird Evolution, en Current Biology.

Visto en SINC.

Un protozoo gigante murciano

Un grupo de investigación compuesto por la organización conservacionista Oceana, el Centro de Estudios Avanzados de Blanes (CEAB-CSIC) y el Centro de Oceanología de Marsella acaban de dar a conocer una nueva especie de foraminífero muy singular, Spiculosiphon oceana. El organismo mide unos cinco centímetros, lo cual tratándose de un ser unicelular lo convierte en un auténtico gigante. El hallazgo se situa a unas 30 millas de la costa de Murcia, en la montaña submarina del Seco de Palos.

spiculosiphon

Los foraminíferos son seres gelatinosos como las amebas, capaces de fabricar conchas calcáreas de gran complejidad y belleza, que además constituyen gran parte del material que constituye las rocas calizas. Spiculosiphon, en cambio, fabrica su coraza con espículas de esponjas muertas que recoge del fondo marino. Asimismo, el organismo toma la morfología típica de una esponja carnívora. El exoesqueleto, que cubre todo el eje y también la corona bulbosa de un extremo, sirve de soporte para los pseudópodos (esos tentaculillos que son emitidos y absorbidos a voluntad por el foraminífero) que son usados para capturar presas y desplazarse por el agua.

Justamente por ese parecido morfológico, Oceana no descarta que se encuentren también en el Seco de Palos esponjas carnívoras como las que viven frente a las costas de Almería y Mallorca.

Artículo de presentación en Zootaxa.

Carnívoros eventuales

Un estudio recién publicado en Nature y dirigido por Roshan K. Vijendravarma de la Universidad de Lausanne (Suiza) sobre la adaptación de la popular mosquita de la fruta (Drosophila melanogaster) a los períodos de escasez de comida, ha aportado un dato sorprendente: las larvas de esta mosca, cuando falta comida, atacan y comen a sus congéneres. Atraídas sobre todo por ciertos químicos que desprenden las larvas heridas, aquellas que canibalizan obtienen un aporte extra de proteínas que les permite sobrevivir.

ColibríAparte del horror provocado por un concepto moral mal aplicado, lo que resulta interesante del caso es que unas moscas que comen fruta podrida de repente añadan carne a su dieta. ¿Pueden digerirla? ¿Es algo “natural”? Parece que sí, y no sólo en estas moscas. Aquí tenemos un caso que nadie se para a pensar: el colibrí o picaflor. Este diminuto pajarito, cuyas alas baten a un ritmo rapidísimo y se alimenta del néctar de las flores, es el paradigma del animal bueno, paradisíaco, que no haría daño a una mosca. Su metabolismo es tan acelerado que necesita repostar continuamente el néctar (rico en azúcares, prácticamente combustible directo) para no morir de hambre. El mecanismo es ingenioso: una especie de buche acumula el néctar y va soltando dosis precisas directamente al intestino, donde se asimila rápidamente. De noche, el pájaro reduce su metabolismo y temperatura corporal entrando en un “modo de bajo consumo” para poder dormir sin seguir comiendo. (más…)

Sólo hay UN calamar gigante

Espécimen noruego de 8 metros, año 1928. foto: Wikimedia Commons

El -misterioso y famoso a la vez- calamar gigante, el kraken de las leyendas, que hasta la vuelta del siglo XIX era poco más que un mito criptozoológico (apenas en 2004 se le ha podido observar en su medio, y este mismo año hemos conseguido filmarlo), va ya por las 21 especies identificadas en distintos mares del globo: Architeuthis dux (Steenstrup, 1857), A. hartingii  (Verrill, 1875), A. japonica (Pfeffer, 1912), A. kirkii (Robson, 1887), A. martensi (Hilgendorf, 1880)… había un amplio debate con respecto a esta nomenclatura, porque igual que ocurre con los dinosaurios, la falta de ejemplares nos hace ver cualquier variación del individuo como un carácter distintivo de especie. Lo bueno de los calamares es que están frescos, y podemos analizar su genoma.

Un equipo internacional se puso manos a la obra: el estudio consistió en la extracción y análisis del ADN mitocondrial de 43 muestras de tejidos blandos de calamares gigantes. Las muestras se obtuvieron de restos aparecidos en estómagos de cachalotes o de ejemplares que llegaron recién muertos a las costas de Asturias, Galicia, Valencia (España), Florida (USA), Japón, Canadá, Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda. La conclusión es increíble: sólo hay una especie de Architeuthis, con distribución global. La especie-tipo (A. dux) presenta una gran variabilidad morfológica de un sitio a otro, pero al no haber barreras geográficas ha conquistado todo el globo… por muy diferentes que parezcan. Como nosotros.

El estudio continuará con un análisis del ADN nuclear para descartar errores, pero la conclusión parece firme y corrobora planteamientos que vienen haciéndose desde los años 1980.

Mitochondrial genome diversity and population structure of the giant squid Architeuthis: genetics sheds new light on one of the most enigmatic marine species, en Proceedings of the Royal Society.

Visto en SINC y otros sitios.