Como moscas

Drosophila melanogaster es una máquina sexual. Júntense dos mosquitas de la fruta en un bote y, si son macho y hembra, acabarán copulando intensamente. Si son dos machos, basta con subir un poco la temperatura… nadie sabe lo que pasa con varias hembras, la ciencia aún no ha llegado a tanto. De todas formas, una hembra que ha copulado rechazará al siguiente macho, y de una forma muy original: desplegando su tubo ovipositor, que es más grande que el micropene de su despreciado compañero*.

También es un animalito habituado al alcohol: eso de comer fruta podrida, con azúcares fermentando dentro, es una forma natural de emborracharse que ya conocen muchos animales (ver vídeo más abajo). Recientes investigaciones con moscas y alcohol** han llegado a conclusiones sorprendentes: primero, los machos rechazados preferían alimentarse con comida regada con alcohol (mientras que los machos exitosos no manifestaban una preferencia entre esos alimentos u otros). Segundo, que el alcohol aumentaba la promiscuidad y los comportamientos homosexuales*** en las moscas.

Parece que esto está asociado a una molécula llamada Neuropéptido F (NPF) asociada a los mecanismos de recompensa que regulan el comportamiento. Las moscas que no copulan tienen bajos índices de NPF; una generación de moscas manipuladas genéticamente para tener niveles altos sin copular no presentaban afición por el alcohol. ¡Castas y abstemias! Pero las moscas normales necesitan estímulos, de un tipo u otro.

Lo del calor también está vinculado: moscas criadas a 31ºC mostraban un descenso significativo en los niveles de dopamina que las llevaba a tener el comportamiento bisexual que comentábamos antes. Esto estaría determinado por un alelo codificador de la tirosina hidroxilasa que es sensible a la temperatura: a su vez la tirosina hidroxilasa regula los niveles de producción de dopamina. A todo esto, los mamíferos tenemos un equivalente al NPF llamado Neuropéptido Y. Las posibles equivalencias están por demostrar.

Sexual Deprivation Increases Ethanol Intake in Drosophila (qué triste) en Science

* El pene de D. melanogaster anda entre las 150/250 micras (0,15-0,25mm).
** El alcohol se lo daban a las moscas, que conste.
*** En realidad bisexuales: cortejaban cualquier cosa que hubiera en el frasco.

Cíclope

Ayer mientras navegaba me dio por hacer un apunte algo fantasioso en mi bloc, es un cíclope momificado:

Cyclops

En realidad, el modelo (a la manera de Pickman) no es muy diferente de lo que he pintado. Corresponde a un esqueleto de un animal deforme, un caballo que nació con graves defectos en la formación del cráneo. Mirando la estructura se pueden ver todos los componentes esenciales, pero las proporciones de desarrollo son tan anómalas que la pobre criatura no vivió mucho. Al dibujo le he añadido un poco de funcionalidad y colmillos, indispensables en todo monstruo que se precie.

El cíclope está en el McLeay Natural History Museum de la Universidad de Sydney. Visto en BoingBoing.

Frecuencias

Hace algún tiempo se publicó la noticia de que unos delfines hablaban el lenguaje de las ballenas en sueños… dejando a un lado el llamativo titular, lo que parece que hacían estos delfines en su fase de sueño REM era repetir los  “vocablos” cetáceos, más fáciles para ellos que la gutural lengua humana. Si el delfín tuviera un sistema vocal más parecido al nuestro, sin duda que hace tiempo que podríamos comunicarnos con ellos, al menos de una manera elemental pero bastante más avanzada que con loros (bastante inteligentes y que pueden imitar nuestros vocablos) o simios (con una inteligencia mucho más similar a la nuestra que los loros, pero sin un sistema de habla adecuado). Lo contrario sí que es imposible: nosotros no podemos hablar delfín. (más…)

De flores y sapos inmigrantes

Una bonita historia acerca de cómo funciona la naturaleza.
Hace mucho tiempo (1935) algunas personas descuidadas llevaron a Australia  sapos gigantes (Bufo marinus) para controlar la plaga de escarabajos de la caña de azúcar. No sabían lo que estaban haciendo… como casi todas las historias ecológicas de Australia, es una mezcla de película de desastres con comedia de enredo.

El sapo marino, sapo de caña o sapo gigante es un batracio duro. De piel seca y resistente, come mucho yde todo y es muy prolífico. Además es grande y sus glándulas venenosas (segregan una sustancia lechosa llamada bufadienolida, letal incluso para el hombre) lo hacen un bocado mortal para cualquier depredador. Aparece en la lista de las 100 especies invasivas más dañinas del mundo, pero esto en los años ’30 no se sabía. (más…)

Seda de araña

Contemplad esta maravilla: una capa -que se exhibe ahora en el Victoria and Albert Museum de Londres.

El tejido, delicadamente bordado, es producto del trabajo de artesanos dedicados y de más de un millón de arañas doradas de Madagascar (Nephila madagascariensis), que proveyeron los hilos para tejer esta seda. Del tamaño de una mano y casi ciegas, estas arañas dependen del tacto y de una tela supersensible para llevarse a la boca sus moscas de cada día. La seda de araña lleva tiempo siendo estudiada por los científicos por su resistencia y flexibilidad, pero esta es la pieza más elaborada hecha por el hombre con este material.

Web del Victoria & Albert Museum.
Visto en Short Sharp Science.

Avestruces pervertidos

Un curioso complemento de la nota de ayer sobre el pene de las Ratites: resulta que hay un estudio de hace un par de años (Courtship behaviour of ostriches (Struthio camelus) towards humans under farming conditions in Britain, Bubier NE, Paxton CG, Bowers P, Deeming DC – Green College Centre for Environmental Policy and Understanding, Oxford, England – por el cual se llevaron un premio IgNobel) sobre el comportamiento de avestruces en granjas en el Reino Unido, donde se crían como ganado. Todo surge de la constatación por parte de los granjeros de que los avestruces macho presentan comportamientos de cortejo cuando aparecen personas. ¿Es posible que el avestruz, acostumbrado a ver humanos, empiece a ver a esta especie como deseable para el apareamiento?

Pues sí. El 70% de las aves expuestas a la visión de humanos (no se especifica si desnudos o no, pero para un avestruz seguramente un inglés en pantalón corto sea algo parecido a un avestruz desnudo) se veían rápidamente, eh, estimulados. De hecho la respuesta negativa vino de un macho importado de África y nacido en libertad, lo cual parece indicar que la fase de crecimiento en un entorno con humanos es lo que provoca esa identificación. Un poco al estilo de las improntas de Lorenz con los patos (por suerte a Lorenz los patos lo tomaron por una madre y no una pareja, porque lo hubieran violado).

Así que cuidado al visitar granjas de avestruces.

Visto en Neurotic Physiology.