Granjas de humedad: agua para todos

Granjas de humedad: agua para todos

Warkawater, torre condensadora de aguaLos Warkawater 2 son un proyecto del estudio Architecture and Vision: estructuras de bambú y tejido sintético de doce metros de altura que recogen la humedad del aire y el rocío canalizándola en su zona central sin necesidad de electricidad ni ningún sistema mecánico complejo. Compuestas de cinco módulos, las torres -de 90 kilos de peso- pueden ser construidas y montadas por los habitantes de poblados con escasos recursos económicos y teóricamente son capaces de recoger hasta cien litros de agua potable por día.

La idea es suministrarla a zonas del tercer mundo en las que el agua es un bien escaso y paliar así uno de los problemas más graves de estas poblaciones: la falta de agua potable (y las epidemias causadas por el uso de aguas insalubres). Un proyecto que demuestra que también hay diseñadores que piensan más allá del teléfono de turno.

A mí de todas formas no dejan de recordarme los grandes evaporadores que tenía el tío Lars en Tattooine

Evaporadores de agua en Tattooine

Proyecto Warkawater 2 en Architecture and Vision.

Visto en ALT1040.

La Garra Terrible ya tiene rostro

La Garra Terrible ya tiene rostro

Garras de Deinocheirus

Imaginaos encontrar un dinosaurio al estilo del Velociraptor, o mejor, el Deinonychus: bípedo, porte ágil, dotado de garras en forma de hoz en patas y manos. Pero la única referencia que os dan es el tamaño de las patas delanteras: dos metros y medio, con garras de 25 centímetros. Por la configuración de estas, el animal debía rondar los veinte metros de largo. Esta es la imagen de Deinocheirus mirificus, la “mano terrible de aspecto peculiar” que encontraron unos paleontólogos polacos en terrenos del Cretácico de Mongolia en 1965.

Los huesos, que asomaban encima de un montículo, eran tan sólo los miembros anteriores de un dinosaurio afín a los ornitomímidos -son los dinosaurios de aspecto de avestruz que hacen una carrerilla en Parque Jurásico a mitad de la película- pero se trataría de un ornitomímido descomunal. Y esas garras parecían indicar tan claramente a un depredador, que se llegó a considerar a Deinocheirus como una familia intermedia entre los celurosáuridos y los carnosaurios. A no ser que se tratara de un tiranosáurido, pero claro, dada la reducción de patas de éstos, este bicho tendría el tamaño de Godzilla.

En 2006-2009, un equipo coreano-canadiense volvió a la cantera mongola con esperanzas de recuperar más ejemplares y encontraron una costilla mordisqueada probablemente por un Tarbosaurus (primo de Tyrannosaurus). El gran depredador había dejado solamente las alitas…

Pero cerca de allí encontraron más huesos asociados al enorme ornitomímido, pudiendo reconstruir casi todo el esqueleto. Sorpresa: el animal disponía de una “vela dorsal“, una extensión de las vértebras cubierta de tejido en forma de giba aplanada o cresta. Esto se ha visto en otros dinosaurios, por ejemplo el gran carnívoro africano Spinosaurus, pero resulta imposible especificar su utilidad: un regulador de temperatura? un reclamo sexual? Quién sabe. También se hallaron gastrolitos, piedras pulidas que los dinosaurios herbívoros ingerían como las gallinas para ayudar a moler los vegetales en el estómago. Esto indicaría una dieta vegetariana o mixta, más que el monstruoso depredador que se pensaba antes (al que por cierto un Tarbosaurus sólo se podría haber acercado a mordisquear si ya estaba muerto). La solución a estas dudas estaría en el cráneo… que no estaba. Por lo visto lo habían afanado unos saqueadores, junto con otras piezas.

DeinocheirusEn 2011 François Escuillié, director de Eldonia (una empresa de comercio de fósiles francesa) descubrió en manos de un coleccionista privado un cráneo y huesos de las patas provenientes del mismo yacimiento mongol. Tras ponerse en contacto con Pascal Godefroit -del Instituto Real de Ciencias Naturales de Bruselas- y compartir sus sospechas de que se trataba de las piezas robadas en Mongolia, adquirió el fósil. Este mes de mayo los huesos fueron repatriados a Ulan Bator donde se montarán junto con el resto del esqueleto en la reconstrucción más completa de Deinocheirus jamás obtenida.

Desde luego el cráneo es raro. Parece una mezcla de dinosaurio pico de pato y Gallimimus; es una cabeza pequeña, de medio metro, lo que indica las proporciones adecuadas de un ornitomímido. Hasta que no se publique un análisis detallado, sólo podemos especular que Deinocheirus era un gran herbívoro que se protegía con su tamaño y sus potentes defensas de los depredadores habituales, como ocurre actualmente con las jirafas o los elefantes.

Tyrannosaur feeding traces on Deinocheirus (Theropoda:?Ornithomimosauria) remains from the Nemegt Formation (Late Cretaceous), Mongolia en ScienceDirect

Noticia de la repatriación de los huesos en Infomongolia (en inglés)

Un hongo podría echar una mano con el problema del hambre en el mundo

Mar MuertoCuando hace unos años estuve de visita en el Mar Muerto, pude constatar que ese enorme depósito de agua situado en el desierto entre Jordania e Israel está efectivamente muerto. Sus aguas son cristalinas, de un verde azulado resaltado por los fondos de sal blanca, y de aspecto engañosamente refrescante: pero si tienes un corte, te has afeitado o te salta una gota en un ojo, descubres que esa sustancia es en realidad una disolución de sales minerales* tan picante y tóxica que a ningún ser vivo se le ocurriría acercarse a probar, exceptuando turistas y moscas. Hay muchas moscas (también las he visto a orillas del Mono Lake en California, otra masa de agua hipersalina; supongo que a ellas les gusta) pero el agua está exenta de cualquier forma de vida animal o vegetal, es como una piscina.

Eurotium rubrumEn realidad hay un pequeño crustáceo, Artemia, muy popular en los ’70 -son los famosos Sea Monkeys que venían en un sobrecito- que pulula por allí, y también un hongo filamentoso que se pega a los fondos, Eurotium rubrum, que es el que nos ocupa. Eurotium habita todos los fondos del Mar Muerto desde la orilla hasta las profundidades máximas (300 metros) sin ningún problema para vivir en un entorno hipersalino, pero es que otros parientes de su género ya tienen facilidad para vivir en lugares difíciles. Normalmente se pueden encontrar en el polvo de las casas y en los colchones, y su comida preferida es el pan seco y duro. Un secreto: Eurotium es la fase perfecta o sexual (o teleomorfo) del género Aspergillum. ¿Os suena? Este es uno de los mohos a los que se achaca la maldición de los faraones.

Bueno, el caso es  que se ha estado estudiando su genoma y al parecer se han identificado los genes que codifican los transportadores de iones y controlan la tensión osmótica a nivel celular , lo que se ha publicado esta semana en Nature. Estas adaptaciones -resultado de millones de años de evolución en entornos áridos- podrían ser decodificadas y adaptadas a otros seres vivos. El hallazgo de microalgas viviendo en el Salar Grande del desierto de Atacama (Chile) por parte de un equipo del CSIC -la primera vez que se identifica un organismo eucariota, complejo y con capacidad para la fotosíntesis, en ese entorno hostil- podría añadir más especies resistentes merecedoras de estudio. Imaginemos cultivos de maíz, soja o patatas hibridados con genes que las hagan resistentes al agua salada: cultivos transgénicos irrigables con agua de mar. ¿Cuántos territorios podrían volverse de nuevo habitables o capaces de sostener una población hambrienta?

Genomic adaptations of the halophilic Dead Sea filamentous fungus Eurotium rubrum, en Nature

* que no es exactamente agua muy salada: contiene calciomagnesiopotasio y bromo y es relativamente pobre en sodiosulfatos y carbonatos, una composición significativamente diferente de la del agua de mar

Quianzhousaurus, un tiranosáurido chino de morro estrecho

Quianzhousaurus, un tiranosáurido chino de morro estrecho

Qianzhousaurus sinensis sketchUn hallazgo en terrenos del Cretácico superior de Ganzhou (China) nos revelan a un pariente del Tyrannosaurus de formas estilizadas. El cráneo casi completo de Quianzhousaurus sinensis es similar al de su famoso primo pero muestra un morro estrecho y largo, con dientes más finos. El animal rondaba los nueve metros de largo (más pequeño por tanto que T. rex, de 12 metros) y seguramente su ámbito de caza sería diferente: es posible que persiguiera presas más ágiles y pequeñas. Se conocían otros ejemplos de tiranosáuridos de hocico largo (Alioramus) pero debido a la escasez de restos era difícil determinar incluso si se trataba de un ejemplar juvenil de otra especie. Ahora los ricos yacimientos chinos nos están ofreciendo una variedad de especies longirostrinas que cambian un poco el aspecto general de cabezones robustos que se suele asociar al pensar en tiranosáuridos. Ah, me niego a usar el nombre popular de este bicho en el artículo, o de poner la horrible reconstrucción de colorines en 3-D; así que he optado por este boceto del ucraniano Melnik Vitaliy publicado en su página de DeviantArt.

A new clade of Asian Late Cretaceous long-snouted tyrannosaurids, en Nature

La misteriosa enredadera camaleón

La misteriosa enredadera camaleón

Enredadera camaleón, Boquila trifoliolataEl fenómeno del mimetismo es bien conocido en el reino animal. Este fascinante mecanismo, mediante el cual un organismo imita el aspecto exterior de otro (o de su entorno) ya para camuflarse y pasar desapercibido, ya para protegerse simulando ser más fiero de lo que es, tiene muchas variantes. Los más espectaculares ejemplos de mimetismo vienen -cómo no- de los insectos: insectos palo, polillas con “ojos” de búho dibujados en sus alas, moscas que parecen abejas… cualquier jardín alberga muestras de ellos. Pero, ¿cómo una mosca puede, ya no transformarse -que no puede- en una abeja, sino saber el aspecto exacto de patrones de color, forma de la cabeza y ojos, y postura de una abeja? Es fácil de explicar: presión selectiva. (más…)