Neandertales: herboristas refinados o gourmets asquerosos?

Neandertales: herboristas refinados o gourmets asquerosos?

neandertalCada vez tenemos más claro que el Homo neanderthalensis era un ser refinado capaz de crear arte, imaginar una religión o al menos un concepto del más allá, vestirse y adornarse. Lejos está el concepto de cavernícola brutal, caníbal armado con un garrote que rondaba las reconstrucciones científicas hasta hace no muchos años (en gran parte debido a lo diferente de su anatomía, robusta pero interpretada por nosotros como más afín a un simio).

Los últimos análisis sobre el sarro de los dientes del yacimiento de El Sidrón (Asturias) realizados por Karen Hardy y un equipo de investigadores españoles, británicos y australianos aportaban una información extra sobre sus hábitos alimentarios: en los cinco individuos analizados había trazas moleculares de verduras, almidones y frutos secos, y uno de ellos había ingerido aquilea y manzanilla (desde 2009 sabemos que H. neanderthalensis disponía del gen que permite distinguir el amargor de un alimento). También restos de humo y otras pruebas de cocción. Es decir, que cocinaban hierbas y legumbres, y probablemente hacía infusiones curativas: el sabor de las hierbas medicinales y su escaso valor alimenticio hacen difícil creer que las comía por gusto. Una sofisticación culinaria impensable en lo que se creía una especie básicamente carnívora y cazadora, que sucumbió por falta de presas.

Pero como para cada teoría hay una contraria, un grupo de investigadores del Museo de Historia Natural de Londres han propuesto una alternativa. Su sugerencia no deja de ser interesante. (más…)

De las Posturas Sexuales de los Insectos Jurásicos

De las Posturas Sexuales de los Insectos Jurásicos

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Los humanos tenemos en gran estima nuestra imaginación, casi más que la inteligencia. Es el último reducto de exclusividad en esta Tierra donde todas las formas de vida -de la más compleja a la más simple- han demostrado tocar todos los terrenos que el sapiens toca: aritmética, uso de herramientas, cultura transmisible, juegos, arte, cuidado familiar, asesinato, guerra, esclavitud… eso sí, ningún otro bicho escribe novelas o hace teatro; la imaginación creativa impráctica parece ser nuestra firma.

No me extrañaría que alguna cultura extraterrestre viera esto con escándalo –estos seres se cuentan mentiras mutuamente por placer!- pero esa no es la cuestión de este artículo: esto va de sexo. Concretamente de posturas sexuales, donde (creemos) que la imaginación ha jugado un gran papel, igual que la creatividad nos ha dado los juguetes sexuales. Falso: basta ver el clásico mono forzando una fellatio con una rana o el reciente delfín amazónico masturbándose con un pescado sin cabeza para descubrir que incluso esas herramientas están siendo inventadas a cada momento por intelectos no humanos.

Pero la mayoría de los insectos, humildes robots de escasa inteligencia, copulan mediante la postura del perrito, el macho arriba. La teoría es que al principio era al revés (hembra arriba) y luego el comportamiento fue migrando, pasando por una fase intermedia: la postura del misionero, enfrentados. Actualmente los insectos, no por imaginación sino por pura explosión evolutiva, practican las más aberrantes cópulas: Puñalada de Pene (Cimex lectularius), Agarrarte un Ojo (Rheumatobates rileyi), El Paquete de Esperma (Zorotypus impolitus)…

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Pasamos a un hallazgo del Jurásico de China que, vaya! confirma la teoría del paso intermedio: un tesoro capturado en arcilla de grano fino. Dos cercopoideos -familia de hemípteros que parecen pequeñas cigarras,a menudo de colores vivos, común en el campo- pillados en medio del acto. Estos ejemplares de Anthoscytina perpetua sp. nov. posiblemente estaban agarrados a una ramita.

En la actualidad, los cercopoideos manifiestan un comportamiento sexual que depende de dónde estén: si es una hoja, preferirán la postura de uno arriba; en las ramas se acoplan de esta manera simétrica. Pero dada la extrema rareza del registro fósil, nunca se había podido documentar este paso en parientes tan antiguos, hace 165 millones de años.

Forever Love: The Hitherto Earliest Record of Copulating Insects from the Middle Jurassic of China, en PLOS One.

Visto en New Scientist.

Robot + cuchillo

Robot + cuchillo

Este vídeo muestra un sistema de aprendizaje desarrollado por Ashutosh Saxena, de la Universidad de Cornell. La situación: mientras un robot-asistente de caja embala un cuchillo de cocina, lo mueve de forma poco cortés delante de un humano. Éste lo orienta en el modo correcto de manipular el cuchillo, igual que nuestros padres cuando decían aquello de “No corras con las tijeras de punta!”. (Había que llevarlas con la punta para adentro, lo cual era totalmente ilógico. ¿Por qué no de lado? ¿O tal vez sólo eran mis padres los que decían esto?) En fin. La máquina tiene un algoritmo de aprendizaje con el cual va refinando la trayectoria (educándola?) hasta dar con la más políticamente correcta. Otro añadido más a la lista de vídeos de futuros robots asesinos.

Un nuevo tiranosáurido

Un nuevo tiranosáurido

Lythronax en la playa. imagen: © Andrey AtuchinUna especie nueva emparentada con el popular Tyrannosaurus rex acaba de ser descubierta -y publicada- en Utah: Lythronax argestes, el “Rey de la sangre del (viento del) sudeste”*, que deambulaba por las boscosas extensiones del desaparecido continente de Laramidia hace ochenta millones de años.

Laramidia era una banda de tierra pantanosa de clima subtropical que se extendía desde la costa oeste de México hasta Alaska. La mayor parte de la fauna que asociamos con el Cretácico de Norteamérica vivía allí, ya que del continente que daba a la costa atlántica (Appalachia) tenemos pocos yacimientos muy deteriorados por las posteriores glaciaciones. En cambio, los depósitos fósiles de Laramidia son de los mejores del mundo. Hasta después del Cretácico, hace 61 millones de años, ambas masas no se unirían formando el continente norteamericano; para ese entonces la fauna dinosauria ya había desaparecido.

El bicho que nos ocupa, Lythronax, era un tiranosáurido de unos ocho metros y 2500 kilos del cual se ha hallado medio cráneo y parte del esqueleto. Un diseño muy similar al de T. rex, pero de morro más corto (y lleno de dientes) y con el cráneo más ancho por detrás. Esto le brindaba por la posición de los ojos una práctica visión binocular -es decir, con percepción de la profundidad, condición que asociamos a los depredadores y que comparte con T. rex.

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Cráneo de Lythronax. imagen: © Lukas Panzarin

Pero Lythronax vivió, según la datación de las cenizas volcánicas que rodeaban su cadáver, hace 80.000.000 de años, lo que lo convierte en el tiranosáurido más antiguo conocido (T. rex vivió hace 67.000.000 de años). Posiblemente su existencia se remonte a la del mismo continente, diez millones de años antes. Esto aporta más información sobre el linaje de los tiranosáuridos y su distribución. Teniendo en cuenta que Laramidia -un territorio bajo- quedó a su vez subdividida en ocasiones por brazos de mar, explicaría que se formaran distintas morfologías como por ejemplo los Daspletosaurus de morro alargado en el norte y los Tyrannosaurus de morro corto en el sur.

Tyrant Dinosaur Evolution Tracks the Rise and Fall of Late Cretaceous Oceans, en PLOS One.

* Argestes es la versión romana de Apeliotes, el dios griego que personaliza el viento del sudeste (seguramente por el lugar del hallazgo en relación a Laramidia). En griego Lythros=sangre, anax=rey (término más arcaico que basileus). No entiendo la traducción en muchas páginas en castellano como “El Rey del Gore”.

El esqueleto nos controla

Gran Calavera EléctricaLos huesos -es decir, la estructura endoesquelética que nos define como vertebrados- son tal vez el componente más antiguo estudiado por la medicina. De hecho, cuando ésta fallaba, era lo único que quedaba. El sistema de soporte fisiológico sin el cual no podríamos movernos y nuestros órganos más vitales estarían dolorosamente expuestos resultó ser, con el tiempo, algo más que una armadura: también era un repositorio dinámico de calcio y fósforo, del cual un organismo con carencias podía disponer en un momento dado. El interior de los huesos largos también es una fábrica de glóbulos rojos, y en la médula roja de los huesos planos se producen glóbulos blancos y plaquetas, algo fundamental para mantener el sistema sanguíneo. Pero un estudio podría añadir también a estas funciones otras más propias de una glándula endocrina; los huesos podrían llegar a alterar nuestro comportamiento.

Las investigaciones del francés Gérard Karsenty sobre la hormona osteocalcina en ratones -experimentos a los que lleva dedicados una veintena de años- han derivado de considerarla un simple regulador de la masa ósea a algo más complicado. Esta hormona se forma en el hueso, pero cerca de un 20% pasa a la sangre y circula hasta metabolizarse en el hígado y riñones. Mientras está en el organismo, actúa sobre otros órganos: por ejemplo el páncreas, regulando la producción de insulina (esto se descubrió en 2007). Otras funciones reguladoras de la osteocalcina parecen ser los niveles de testosterona (los ratones con déficit de osteocalcina tienden a ser estériles).

Karsteny también descubrió que la osteocalcina atraviesa la barrera hematoencefálica y se une a las neuronas del tronco del cerebro, el mesencéfalo y el hipocampo. Además vieron que promueve el nacimiento de nuevas neuronas y aumenta la síntesis de varios neurotransmisores, incluyendo la serotonina, dopamina y otras catecolaminas. Algunos efectos provocados por la carencia de la hormona en ratones genéticamente modificados incluían mayores niveles de stress y depresión, problemas de aprendizaje y memoria; síntomas neurológicos propios de la vejez, en la cual curiosamente también ocurre una degradación del tejido óseo.

Parte de estos problemas se solucionaban administrando osteocalcina a los ratones, pero las disfunciones de memoria y aprendizaje eran crónicas. Parece que en este caso la hormona -proveniente de los huesos de la madre durante la gestación- atravesaba la placenta y estimulaba el correcto crecimiento del sistema nervioso. ¿Tal vez esto explique por qué las madres con problemas de nutrición tienen con mayor frecuencia bebés con trastornos metabólicos y psiquátricos? Como decíamos, la mayor parte de estos descubrimientos son muy recientes: actualmente los análisis de osteocalcina se usan como indicadores de deficiencias óseas. Pero no estaría de más cuidarnos los huesitos, lo que puede redundar en una vida más larga y placentera y como diría James Dean pero no dijo: “…y deja un bonito cadáver“.

Endocrine Regulation of Energy Metabolism by the Skeleton, en Cell.com