Bonito pterosaurio

¿Por qué los alemanes tienen siempre los mejores fósiles?

(Foto: Naturkunde-Museum Bamberg/DPA/Corbis)

Este pterosaurio recién encontrado en calizas del Jurásico tardío de la Alta Franconia parece ser un antecesor de los enormes azhdárchidos del Cretácico. Mirad esas mandíbulas llenas de dientecillos; posiblemente se alimentaba filtrando comida como los flamencos.

Noticia en el Spiegel.
Visto en New Scientist.

Una estrella rodeada de azúcar

Cada vez aparecen cosas más raras en el cielo. Sistemas estelares dobles y triples, nubes de carbón y alcohol, planetas de hielo, estrellas de diamante… ahora el radiotelescopio ALMA de Atacama ha detectado glicoaldehído (CH2OHCHO) en el gas que rodea una joven estrella binaria de masa similar a la de nuestro Sol, llamada IRAS 16293-2422, en Ofiuco. El glicoaldehído es una diosa, un monosacárido simple que -en la bioquímica terrestre- es la base de la ribosa, que a su vez forma parte de la molécula del ARN (ácido ribonucleico). No es la primera vez: en 2008 se detectaron nubes de este azúcar en una radiofuente en G31.41+0.31, en la constelación de la Serpiente -justo al lado de Ofiuco, desde nuestro punto de vista terrestre- a 26.000 años-luz del Sol. G31.41+0.31 es un criadero estelar, origen de futuros sistemas planetarios cuyos habitantes tendrán que buscarle un nombre mejor.

No es que se vaya a formar espontáneamente ADN espacial: las observaciones apuntan que la nube se aproxima a una de las dos estrellas del sistema, convirtiéndose en caramelo antes de precipitarse en ella. Lo importante del hallazgo es que cada vez es más evidente que moléculas orgánicas de cierta complejidad aparecen antes incluso que los propios planetas, en los discos de acreción estelares. Las primeras lluvias en estos mundos no serían de agua tibia esterilizada sino de una sopa compleja llena de piezas listas para el puzzle de la vida.

Visto en io9.
Artículo en ALMAObservatory.

Curiosity ha llegado a Marte

A pesar de las crisis políticas, sociales y económicas que cruzan este mundo como latigazos, la primera misión geológica robotizada a Marte ha aterrizado hace media hora. Esta es una de las primeras imágenes de la sonda Curiosity, ya desplegada en el suelo del cráter Gale, donde estudiará estructuras sedimentarias y buscará trazas de vida antigua en el planeta.

Insectos primigenios

Hablando que estábamos de pareidolias… si es difícil reconocer a veces un rostro fantasmal en una piedra, en ocasiones las reconstrucciones de fósiles son igualmente complicadas.

Esta es Strudiella devonica, presentada esta semana en Nature. Apenas una impresión carbonosa de ocho milímetros en la roca de una cantera del Bois-des-Mouches en Strud (Bélgica), lo que en su tiempo fue la orilla arcillosa de una laguna en el Devónico, hace 370 millones de años. Si miramos con atención pueden verse las patitas, una cabeza con antenas y mandíbulas simples y un cuerpo segmentado: seguramente sea una fase larvaria de algún insecto que se quedó atascada en el límite de las aguas.

No está mal, porque es el insecto completo más antiguo observado hasta el momento. Hay un hueco -la Brecha Hexápoda- entre el origen de los primeros miembros de la poderosa clase Insecta 400 millones de años atrás, y su aparición explosiva en el registro fósil allá por el Carbonífero, hace 320 millones de años. Pero es un fósil demasiado mal conservado como para dar mucha información. Vemos que carece de alas (primitivo? o es una larva?) y su forma es la del insecto básico (como corresponde a la época de la que procede). La mandíbula permite clasificarlo en la subclase Dicondylia, lo cual la hace al menos menos primitiva que los Archeognatha -de los que aún existen especies vivas saltando en la hojarasca- pero poco más. Una reconstrucción básica obtenida calcando el fósil con un lápiz nos da la siguiente imagen: (más…)

El “medusoide” hecho con células de rata

“Hemos desmontado una rata y construido con ella una medusa” – Kit Parker, biofísico, Universidad de Harvard

 

Esta afirmación, junto con otras similares, seguro que entusiasmará a mucha gente. Un equipo de la Universidad de Harvard (Massachusetts, USA) ha construido un “medusoide” sintético utilizando células de tejido muscular de corazón de rata y un molde de silicona. El equipo de Peter Kit Parker investiga los tejidos cardíacos y se plantearon el desafío como una forma de profundizar en el conocimiento de las bombas musculares. Tomando como modelo las formas larvarias de algunas medusas (Aurelia aurita) que básicamente consisten en una capa de músculo dispuesta en torno a un anillo con sostenes radiales, construyeron una pieza de silicona e hicieron crecer dentro una capa de tejido cardíaco de rata. Para replicar el típico “latido” de la medusa, las fibras tienen que responder en forma de onda: efectivamente así lo hacen cuando se coloca al medusoide en un campo eléctrico. La silicona del molde, una vez finalizada la contracción, vuelve a su forma original estirándose y así se forma el ciclo de movimiento que hasta genera las mismas turbulencias que una medusa real.

Claro que no es una medusa ni remotamente un organismo; es apenas un trozo de tejido vivo y silicona, pero se presta a muchos experimentos sobre biomecanismos y también como una inofensiva plataforma para probar medicinas para el corazón.

Visto en Nature.

Una interesante cueva en Marte

Cráter en Pavonis MonsUnas fotos del HiRISE tomadas sobrevolando las laderas del Pavonis Mons, un volcán marciano, han revelado un cráter más pequeño en cuyo centro se abre un agujero. El fenómeno parece ser una caverna abierta de unos 35 metros de diámetro, con el interior parcialmente iluminado por la luz que entra. Basándonos en esa luz podemos calcular una altura para la caverna de unos veinte metros. Podría corresponder a una caverna de origen volcánico tipo “tubos de lava” como se encuentran también en la Tierra y en la Luna, donde se ha planteado su uso para establecer bases.

Lo que no está muy claro es el origen del cráter: si es un cráter de impacto o simplemente el embudo de material dejado al derrumbarse el techo de la caverna. Esto indicaría que lo que vemos como fondo es en realidad la parte superior de un cono de derrubios, siendo la caverna mucho más profunda. ¿Qué podría haber en ese entorno parcialmente iluminado, protegido de las radiaciones, tormentas de polvo y temperaturas extremas de la superficie marciana? Ay, qué ganas dan estas cosas de salir a explorar.

Artículo en LPL/HiRISE (en castellano)