Insectos primigenios

Hablando que estábamos de pareidolias… si es difícil reconocer a veces un rostro fantasmal en una piedra, en ocasiones las reconstrucciones de fósiles son igualmente complicadas.

Esta es Strudiella devonica, presentada esta semana en Nature. Apenas una impresión carbonosa de ocho milímetros en la roca de una cantera del Bois-des-Mouches en Strud (Bélgica), lo que en su tiempo fue la orilla arcillosa de una laguna en el Devónico, hace 370 millones de años. Si miramos con atención pueden verse las patitas, una cabeza con antenas y mandíbulas simples y un cuerpo segmentado: seguramente sea una fase larvaria de algún insecto que se quedó atascada en el límite de las aguas.

No está mal, porque es el insecto completo más antiguo observado hasta el momento. Hay un hueco -la Brecha Hexápoda- entre el origen de los primeros miembros de la poderosa clase Insecta 400 millones de años atrás, y su aparición explosiva en el registro fósil allá por el Carbonífero, hace 320 millones de años. Pero es un fósil demasiado mal conservado como para dar mucha información. Vemos que carece de alas (primitivo? o es una larva?) y su forma es la del insecto básico (como corresponde a la época de la que procede). La mandíbula permite clasificarlo en la subclase Dicondylia, lo cual la hace al menos menos primitiva que los Archeognatha -de los que aún existen especies vivas saltando en la hojarasca- pero poco más. Una reconstrucción básica obtenida calcando el fósil con un lápiz nos da la siguiente imagen: (más…)

El “medusoide” hecho con células de rata

“Hemos desmontado una rata y construido con ella una medusa” – Kit Parker, biofísico, Universidad de Harvard

 

Esta afirmación, junto con otras similares, seguro que entusiasmará a mucha gente. Un equipo de la Universidad de Harvard (Massachusetts, USA) ha construido un “medusoide” sintético utilizando células de tejido muscular de corazón de rata y un molde de silicona. El equipo de Peter Kit Parker investiga los tejidos cardíacos y se plantearon el desafío como una forma de profundizar en el conocimiento de las bombas musculares. Tomando como modelo las formas larvarias de algunas medusas (Aurelia aurita) que básicamente consisten en una capa de músculo dispuesta en torno a un anillo con sostenes radiales, construyeron una pieza de silicona e hicieron crecer dentro una capa de tejido cardíaco de rata. Para replicar el típico “latido” de la medusa, las fibras tienen que responder en forma de onda: efectivamente así lo hacen cuando se coloca al medusoide en un campo eléctrico. La silicona del molde, una vez finalizada la contracción, vuelve a su forma original estirándose y así se forma el ciclo de movimiento que hasta genera las mismas turbulencias que una medusa real.

Claro que no es una medusa ni remotamente un organismo; es apenas un trozo de tejido vivo y silicona, pero se presta a muchos experimentos sobre biomecanismos y también como una inofensiva plataforma para probar medicinas para el corazón.

Visto en Nature.

Una interesante cueva en Marte

Cráter en Pavonis MonsUnas fotos del HiRISE tomadas sobrevolando las laderas del Pavonis Mons, un volcán marciano, han revelado un cráter más pequeño en cuyo centro se abre un agujero. El fenómeno parece ser una caverna abierta de unos 35 metros de diámetro, con el interior parcialmente iluminado por la luz que entra. Basándonos en esa luz podemos calcular una altura para la caverna de unos veinte metros. Podría corresponder a una caverna de origen volcánico tipo “tubos de lava” como se encuentran también en la Tierra y en la Luna, donde se ha planteado su uso para establecer bases.

Lo que no está muy claro es el origen del cráter: si es un cráter de impacto o simplemente el embudo de material dejado al derrumbarse el techo de la caverna. Esto indicaría que lo que vemos como fondo es en realidad la parte superior de un cono de derrubios, siendo la caverna mucho más profunda. ¿Qué podría haber en ese entorno parcialmente iluminado, protegido de las radiaciones, tormentas de polvo y temperaturas extremas de la superficie marciana? Ay, qué ganas dan estas cosas de salir a explorar.

Artículo en LPL/HiRISE (en castellano)

Novedades Neandertales

Cada vez que descubrimos algo nuevo de los Homo neanderthalensis -esos primos del hombre que se extinguieron casualmente poco después de encontrarse con el H. sapiens– resulta que están mucho más cerca de nosotros. Desde las primeras reconstrucciones del esqueleto de La Chapelle Aux Saints* (que mostraban unas criaturas robustas pero brutalmente simiescas) a las actuales representaciones de una humanidad refinada que exhibió las primeras manifestaciones de espiritualidad y arte, hay un trecho. Aún así, muchos se niegan a aceptar estas afirmaciones trazando una línea: vale, enterraban a sus muertos, pero eran incapaces de hacer adornos o pintar. Vale, pintaban focas, pero seguro que se copiaban de las comunidades Cro-magnon vecinas. Y así día tras día.

Ya sabemos que se vestían, tenían herramientas complejas, usaban el fuego, tenían un lenguaje articulado, y un nuevo descubrimiento acerca de su dieta da un resultado sorprendente: de carnívoros exclusivos (que se pensaba que eran) resulta que también complementaban la dieta con verduras que cocinaban. El análisis del sarro dental en restos de la Cueva del Sidrón (Asturias, España) ha dado también positivo para hierbas medicinales, en concreto camomila y aquilea. ¡Plantas medicinales! Esto es bueno, porque si bien una dieta mixta es de esperar en cualquier primate, la ingestión de plantas amargas indica que seguramente los neandertales conocían sus propiedades curativas**. Para analizar las muestras, se han combinado técnicas de espectrometría de masas y de deserción térmica con análisis morfológicos de microfósiles de plantas. Los gránulos de almidón y los marcadores de carbohidratos hallados en las muestras, así como los compuestos vegetales (azulenos y cumarinas) y las posibles evidencias de frutos secos, alimentos herbáceos y verduras, indican una mayor diversidad de plantas que la que habían obtenido en estudios anteriores realizados con análisis de isótopos estables. (más…)

Aerografito

Un nuevo material ultraligero se añade a los conocidos aerogeles y las microrredes metálicas: el aerografito, constituido por una malla irregular de nanotubos huecos de carbono, desarrollado por las universidades de Hamburgo y Kiel con una técnica nueva. Con una densidad de 0,2 miligramos por centímetro cúbico (400 veces menos denso que la espuma de poliuretano) esta esponjosa sustancia está prácticamente hecha de aire. Su aspecto visualmente es el de una esponja negra; pero es electroconductiva, repele el agua, buen aislante térmico, opaco a los rayos X, y soporta bien la corrosión química. También puede comprimirse hasta 30 veces su volumen (recuperando luego la forma original) y es capaz de sustentar un peso 40.000 veces superior al suyo propio. Un producto realmente interesante para más de una industria (aeronáutica, baterías…)

Artículo en Phys.org

Un pterosaurio americano en Cuenca

Los pterosaurios tapejáridos son una familia de reptiles voladores (no dinosaurios) muy curiosos, dotados de grandes crestas craneales que los artistas suelen reconstruir como de gran colorido a la manera de los tucanes y unas cabezas características con la articulación de la mandíbula y la órbita del ojo muy atrás. El nombre deriva del tupí tapejara que significa el Antiguo, lo cual ya da una pista de su procedencia: los principales hallazgos proceden del Cretácico brasileño, aunque también se han hallado fósiles en China. Hasta ahora los ejemplares más antiguos se habían descubierto en China, lo cual apuntaba a un origen asiático; pero el último hallazgo le da un giro a la historia, ya que Europejara olcadesorum es más antiguo que los otros y procede del Cretácico inferior (Barremiense, 125 millones de años atrás) de Cuenca.

El animal, de tamaño mediano -el cráneo ilustrado aquí mide unos cuarenta centímetros- tiene un pico desdentado y filoso y vivió en los humedales de lo que en tiempos fue un archipiélago tropical en el mar de Tethys rodeado de aguas someras, sin duda en un ecosistema de gran riqueza.

A New Crested Pterosaur from the Early Cretaceous of Spain: The First European Tapejarid (Pterodactyloidea: Azhdarchoidea), en PLoS ONE.

Visto en SINC.