Se vive y se aprende. O no se vive mucho.

— Robert Heinlein

Archivos para la categoría “paleontología”

publicado el 14 septiembre, 2014
comentarios:Comentarios desactivados en El Spinosaurus era acuático

Spinosaurus, reconstrucción clásicaSpinosaurus aegyptiacus es un dinosaurio del Cretácico del norte de África conocido desde principios del siglo XX, aunque las descripciones están basadas en esqueletos parciales. Pudo ser el más grande de los terópodos, y en Jurassic Park III aparecía como el “malo” de la película venciendo en su propio terreno a un T. rex. Por supuesto, en esta producción se contaba con datos del momento y el espinosaurio se veía como un animal terrestre bípedo.

Spinosaurus, holotipoPor la complexión de su cráneo, sin embargo -similar a la cabeza de un cocodrilo, con un hocico estrecho y retorcido con dientes sobresalientes- se supuso que debía tener una dieta de peces; otro rasgo singular consiste en las larga apófisis vertebrales que constituyen el soporte de una hipotética “vela” membranosa, o tal vez una giba. Pero para darnos una idea de lo hipotético de todo esto, la reconstrucción del animal se basa en escasísimos restos: el hocico, unas falanges del pie, varias vértebras. Incluso las reconstrucciones de esqueletos que se ven en algunos museos son puramente especulativas. Lo cierto es que es una cosa muy común en fósiles de vertebrados: hace poco hablábamos del misterioso Deinocheirus, del que sólo se conocían sus garras delanteras.

Nizar Ibrahim y su equipo de la Universidad de Chicago han estado trabajando sobre los ricos terrenos fosilíferos conocidos como lechos Kem Kem -en el Sahara marroquí- y consiguieron recoger muchas más piezas del esqueleto, sobre todo de las extremidades. Las nuevas reconstrucciones ajustadas nos presentan a una criatura menos parecida a un terópodo “clásico” y más a un cocodrilo: patas traseras más pequeñas, posición cuadrúpeda, cuerpo alargado y serpentiforme. Según estos datos, el espinosaurio sería un animal de vida casi totalmente acuática, con una columna vertebral adaptada a la captura de presas bajo el agua. Y anatómicamente sería casi imposible que se desplazara en tierra de forma bípeda.

spinosaurus_esqueletoLos huesos de las cortas patas traseras no son huecos, sino macizos, permitiendo equilibrar el peso bajo el agua. Los orificios nasales están en una posición elevada, como también corresponde casi siempre a una adaptación acuática. Aunque no hay pruebas de ello, es muy posible que el espinosaurio predara sobre la fauna de peces pulmonados y tiburones de río que habitaban el ecosistema palustre de pantanos y manglares que constituía el Sahara hace cien millones de años.

Visto en New Scientist.

publicado el 20 julio, 2014
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Esta historia, sobre un verano a principios de los ochenta, tiene algunas aclaraciones al final*.

bosque carbonifero 1

publicado el 15 junio, 2014
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Fauna marina del Silúrico (imagen ©: Karen Carr)Ayer hablábamos del pene de los placodermos, esos peces acorazados que poblaban los mares hace cuatrocientos millones de años, mucho antes de que la superficie terrestre fuera habitable. La idea habitual es que en esos tiempos los niveles de oxígeno atmosférico eran mucho más bajos que en la actualidad: la playa del período Silúrico debía ser un sitio asqueroso, de roca desnuda con algunas algas y unas plantas raquíticas con aspecto de muérdago. El aire debía ser similar al de la alta montaña y el sol pegaba fuerte en esa atmósfera deprivada de ozono. Salir del agua era inviable para cualquier vertebrado de piel desnuda; seguramente los trilobites y otros artrópodos sí se darían sus paseos por la orilla, descubriendo ese mundo nuevo.

Bajo el agua se estaba mejor: en un clima cálido, con mares someros cubriendo las tierras bajas, aquello sería un paraíso de arrecifes. La escasez de oxígeno en el agua, sin embargo, impedía el desarrollo de organismos de gran tamaño y metabolismo elevado. Así pues, los mayores animales marinos -depredadores- eran los euriptéridos (escorpiones marinos) de hasta 2,5 metros de largo y 180 kilos de peso. Pasarían unos cuantos años antes de que el oxígeno permitiera formas de metabolismo elevado como el pez acorazado Dunkleosteus, de 10 metros de largo, que pobló los mares hace 380 millones de años.

Megamastax amblyodusOtro tipo de peces que cohabitaba con los placodermos (y los viejos ostracodermos sin mandíbula, y los acantodos o tiburones espinosos) eran los sarcopterigios: estos peces de aletas musculosas darían origen con el tiempo a los vertebrados terrestres, pero en aquel momento eran pequeños animales del tamaño máximo de un salmón. Por ello el hallazgo de Entelognathus el año pasado fue revolucionario en más de un aspecto: no sólo se trataba de una especie de transición entre los placodermos y los peces modernos, sino que era claramente un depredador de hace 419 millones de años. Procedía de unas canteras en Yunnan (China) en las que ahora se ha hallado otro pez más grande, que se lleva el título del mayor depredador de su época: Megamastax amblyodus, un sarcopterigio con pinta de anchoa de un metro de largo y una enorme boca bien surtida de dientes, que indica una adaptación muy avanzada a una dieta de alimentos con caparazones. Vivió hace 423 millones de años.

Esto indica que tal vez subestimamos los niveles de oxígeno disuelto en el agua de mar hacia esta época. Es posible que la dinámica de las poblaciones marinas contara con otros factores aparte del oxígeno para limitar su fisiología y tamaño límite. O puede que esa zona marina, en ese período concreto, tuviera un pico de O2 que permitió el desarrollo de especies localizadas, ¿quién sabe?

The largest Silurian vertebrate and its palaeoecological implications, en Nature

publicado el 14 junio, 2014
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Placodermos haciendo el amorUna nueva entrada en nuestra serie de penes curiosos, esta vez nos remontamos al pasado para descubrir el pene vertebrado más antiguo!

No todos los órganos sexuales de intrusión* son iguales ni tienen el mismo origen. Desde el pelo sexual de las bacterias hasta los pedipalpos de las arañas, cada especie se las ha ingeniado para meter su genoma en otro individuo de la manera que fuese. Los peces por ejemplo, en general no necesitan de estos órganos ya que bajo el agua es fácil inseminar óvulos: simplemente se pone uno encima de la puesta de huevos y los… inseminas. Fácil. (Ciertos calamares y gusanos montan auténticas fiestas reproductivas en las que el agua, repleta de cuerpos retorciéndose en frenesí, se vuelve blanquecina y turbia. Es mejor no salir a bucear en esos días**).

Pterigopodios de Orectolobus maculatus (©Wikipedia)Sin embargo, algunos peces sí han desarrollado una especie de tenazas sexuales: los elasmobranquios ( grupo que incluye a los tiburones) disponen de estas dos prolongaciones en forma de dedos llamadas pterigopodios, derivadas de una parte de las aletas pélvicas, con las que sostienen a la hembra y canalizan el esperma. Esto es práctico, además, porque algunos tiburones son vivíparos: la hembra no pone los huevos sino que los desarrolla dentro de su cuerpo. Parecidos a los pterigopodios son los hemipenes de los reptiles, pero tienen un origen totalmente diferente. Muchos artrópodos utilizan pares de patas modificadas para anclarse a la hembra y asegurar la entrega del material; podemos decir que la técnica del abrazo fuerte ha aparecido en muchas ocasiones a lo largo de la historia de la vida.

publicado el 13 junio, 2014
comentarios:Comentarios desactivados en Una colonia de pterosaurios fosilizada

Reconstrucción de una pareja de pterosaurios Hamipterus En algún momento del Cretácico inferior (hace unos 120 millones de años) se desató una tormenta brutal ante las costas de un lago poblado por una colonia de pterosaurios. Este lugar está situado en las actuales montañas Tian Shan, en Xinjiang (China) y es un yacimiento en el que la arenisca clara y la brecha marrón -que normalmente aparecen sedimentadas en capas en el fondo del lago- están revueltas por la violencia del fenómeno meteorológico. En estas rocas de tempestita han aparecido ahora centenares de huesos de una misma especie de pterosaurio, Hamipterus tianshanensis: un reptil volador de tamaño mediano, con la envergadura de un albatros (3,5m). Los animales previsiblemente quedaron atrapados en la tormenta y murieron formando un lagerstätte* de, tal vez, centenares de individuos.

Un equipo del Instituto de Paleontología Vertebrada de la Academia China de Ciencias ha recuperado de momento los restos de unos cuarenta individuos, algunos con los huesos del cráneo bien articulados** y cinco huevos muy bien preservados, que muestran una característica que desconocíamos: parecen flexibles como los de algunas serpientes, que tienen una ligera capa calcárea cubriendo una robusta membrana con la consistencia del pergamino.

Variedad de cráneos hallados en el yacimientohuevoPor supuesto la descripción de Hamipterus es completísima dada la gran cantidad de ejemplares disponibles: este pterosaurio pterodactiloide pteranodontoide (he he, que las tres cosas no significan lo mismo***) tenía un cráneo dotado de una hilera de dientes largos y agudos -adecuados para la captura de peces- y una cresta sobre el morro, más grande en los machos. Aparentemente era de vuelo ágil y, como ahora queda claro, vivía en enormes colonias cercanas a la playa. Los huevos posiblemente fueran enterrados bajo la arena para evitar que se desecaran, debido a su característica cubierta flexible. Es de notar el parecido con los huevos de serpiente (incluso el típico pliegue triangular que se forma al ser vaciado el huevo) pero también una diferencia: aparecen grietas en la cáscara, cuya parte calcárea debía ser algo más gruesa que la de su pariente ofidio.

* un lagerstätte es un yacimiento de alta concentración de individuos, aunque en este caso -al ser todos de la misma bandada y muertos en un evento concreto- no sé si correspondería el término.

** esto quiere decir que los huesos están en la posición anatómica que corresponde al animal en vida, y no desperdigados por ahí.

*** el momento pedante del día.

Sexually Dimorphic Tridimensionally Preserved Pterosaurs and Their Eggs from China, en Current Biology

publicado el 17 mayo, 2014
comentarios:Comentarios desactivados en La Garra Terrible ya tiene rostro

Garras de Deinocheirus

Imaginaos encontrar un dinosaurio al estilo del Velociraptor, o mejor, el Deinonychus: bípedo, porte ágil, dotado de garras en forma de hoz en patas y manos. Pero la única referencia que os dan es el tamaño de las patas delanteras: dos metros y medio, con garras de 25 centímetros. Por la configuración de estas, el animal debía rondar los veinte metros de largo. Esta es la imagen de Deinocheirus mirificus, la “mano terrible de aspecto peculiar” que encontraron unos paleontólogos polacos en terrenos del Cretácico de Mongolia en 1965.

Los huesos, que asomaban encima de un montículo, eran tan sólo los miembros anteriores de un dinosaurio afín a los ornitomímidos -son los dinosaurios de aspecto de avestruz que hacen una carrerilla en Parque Jurásico a mitad de la película- pero se trataría de un ornitomímido descomunal. Y esas garras parecían indicar tan claramente a un depredador, que se llegó a considerar a Deinocheirus como una familia intermedia entre los celurosáuridos y los carnosaurios. A no ser que se tratara de un tiranosáurido, pero claro, dada la reducción de patas de éstos, este bicho tendría el tamaño de Godzilla.

En 2006-2009, un equipo coreano-canadiense volvió a la cantera mongola con esperanzas de recuperar más ejemplares y encontraron una costilla mordisqueada probablemente por un Tarbosaurus (primo de Tyrannosaurus). El gran depredador había dejado solamente las alitas…

Pero cerca de allí encontraron más huesos asociados al enorme ornitomímido, pudiendo reconstruir casi todo el esqueleto. Sorpresa: el animal disponía de una “vela dorsal“, una extensión de las vértebras cubierta de tejido en forma de giba aplanada o cresta. Esto se ha visto en otros dinosaurios, por ejemplo el gran carnívoro africano Spinosaurus, pero resulta imposible especificar su utilidad: un regulador de temperatura? un reclamo sexual? Quién sabe. También se hallaron gastrolitos, piedras pulidas que los dinosaurios herbívoros ingerían como las gallinas para ayudar a moler los vegetales en el estómago. Esto indicaría una dieta vegetariana o mixta, más que el monstruoso depredador que se pensaba antes (al que por cierto un Tarbosaurus sólo se podría haber acercado a mordisquear si ya estaba muerto). La solución a estas dudas estaría en el cráneo… que no estaba. Por lo visto lo habían afanado unos saqueadores, junto con otras piezas.

DeinocheirusEn 2011 François Escuillié, director de Eldonia (una empresa de comercio de fósiles francesa) descubrió en manos de un coleccionista privado un cráneo y huesos de las patas provenientes del mismo yacimiento mongol. Tras ponerse en contacto con Pascal Godefroit -del Instituto Real de Ciencias Naturales de Bruselas- y compartir sus sospechas de que se trataba de las piezas robadas en Mongolia, adquirió el fósil. Este mes de mayo los huesos fueron repatriados a Ulan Bator donde se montarán junto con el resto del esqueleto en la reconstrucción más completa de Deinocheirus jamás obtenida.

Desde luego el cráneo es raro. Parece una mezcla de dinosaurio pico de pato y Gallimimus; es una cabeza pequeña, de medio metro, lo que indica las proporciones adecuadas de un ornitomímido. Hasta que no se publique un análisis detallado, sólo podemos especular que Deinocheirus era un gran herbívoro que se protegía con su tamaño y sus potentes defensas de los depredadores habituales, como ocurre actualmente con las jirafas o los elefantes.

Tyrannosaur feeding traces on Deinocheirus (Theropoda:?Ornithomimosauria) remains from the Nemegt Formation (Late Cretaceous), Mongolia en ScienceDirect

Noticia de la repatriación de los huesos en Infomongolia (en inglés)