Archivos para la categoría “paleontología”

publicado el 12 mayo, 2014
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Qianzhousaurus sinensis sketchUn hallazgo en terrenos del Cretácico superior de Ganzhou (China) nos revelan a un pariente del Tyrannosaurus de formas estilizadas. El cráneo casi completo de Quianzhousaurus sinensis es similar al de su famoso primo pero muestra un morro estrecho y largo, con dientes más finos. El animal rondaba los nueve metros de largo (más pequeño por tanto que T. rex, de 12 metros) y seguramente su ámbito de caza sería diferente: es posible que persiguiera presas más ágiles y pequeñas. Se conocían otros ejemplos de tiranosáuridos de hocico largo (Alioramus) pero debido a la escasez de restos era difícil determinar incluso si se trataba de un ejemplar juvenil de otra especie. Ahora los ricos yacimientos chinos nos están ofreciendo una variedad de especies longirostrinas que cambian un poco el aspecto general de cabezones robustos que se suele asociar al pensar en tiranosáuridos. Ah, me niego a usar el nombre popular de este bicho en el artículo, o de poner la horrible reconstrucción de colorines en 3-D; así que he optado por este boceto del ucraniano Melnik Vitaliy publicado en su página de DeviantArt.

A new clade of Asian Late Cretaceous long-snouted tyrannosaurids, en Nature

publicado el 20 marzo, 2014
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polloPresentamos al Pollo del Infierno. Porque “Descripción de una nueva especie de oviraptotosáurido del Cretácico superior de Dakota del Norte” no queda tan bien.

La criatura en cuestión ha sido descubierta* por un equipo de paleontólogos del Museo Nacional de Historia Natural Smithsonian, el Museo Carnegie de Historia Natural y la Universidad de Utah: Anzu wyliei (el nombre hace referencia al monstruo alado Anzu de la cultura acadia) trotaba por los bosques tropicales de Appalachia con un porte de tres metros de largo y 300 kilos de peso que lo convierte en uno de los mayores oviraptóridos conocidos.

La historia de los oviraptóridos (ladrones de huevos) está llena de equívocos, el primero que dio nombre al grupo fue encontrado en Mongolia muerto -evidentemente- en un nido de huevos alargados asociado a Protoceratops, otro dinosaurio. Se pensó por sus patas de largos dedos y su fuerte pico que la dieta de este animal consistía en huevos robados… pero luego se supo que el nido era suyo. El animal probablemente estaba protegiendo a su nidada. Más adelante se especuló que comían almejas.

Al final de la era de los dinosaurios había menos especies, pero surgían tipos altamente especializados y con tendencia al gigantismo. El Pollo del Infierno, con el tamaño y armamento de que disponía (largas garras en forma de hoz, un potente pico desdentado, fuertes piernas) probablemente fuera algo más que un comedor de mariscos y fruta. Muchas características son totalmente avianas, a pesar de que no está directamente emparentado con las líneas que darían origen a las aves. Se le supone un animal corredor, omnívoro probablemente, con una posición en el ecosistema a medio camino de un puma y un oso; a diferencia de su primo asiático Gigantoraptor, debió vivir en un ambiente de ríos y vegetación.

* Tampoco es que la hayan desenterrado ayer, estas cosas son más complicadas. Se conocen fósiles asociados a Chirostenotes de Dakota del Sur y Montana hace años (1998); pero tres ejemplares fragmentariosque llevan preparándose casi diez años han dado en conjunto el holotipo que define la nueva especie.

A New Large-Bodied Oviraptorosaurian Theropod Dinosaur from the Latest Cretaceous of Western North America, publicado en PLOSOne

One Scary Chicken—New species of large, feathered dinosaur discovered, en la web del Smithsonian

publicado el 13 marzo, 2014
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TorvosaurusAunque la paleontología -y los primeros dinosaurios estudiados- nació en Europa, la tierra por excelencia para los grandes reptiles mesozoicos siempre ha sido Norteamérica. No sólo por los medios empleados y la difusión popular, sino porque realmente las tierras del oeste de Laurasia eran un laboratorio evolutivo de dinosaurios, sobre todo en el Cretácico, cuando la separación entre las placas que formarían Norteamérica, Europa y Asia aislaron las poblaciones a cada lado del océano; es la época del Tyrannosaurus, Daspletosaurus, Albertosaurus. Por otro lado, en Asia también se ven hermanos de estos carnívoros de porte similar: Tarbosaurus y Zhuchengtyrannus. En África tenemos el Spinosaurus (sí, el que sale en la tercera peor parte de Parque Jurásico, junto con otros muchos animales del… Cretácico) y en América del Sur -Gondwana en aquellos tiempos, junto con Australia y la Antártida- el enorme Giganotosaurus o el Carnotaurus cornudo.

Mientras tanto, Europa occidental era una comunidad de islas en un mar tropical, con bosques en los que pacían los iguanodontes. ¿Un sitio tranquilo donde vivir? Pues ya sabemos que no. Los científicos Christophe Hendrickx y Octavio Mateus  -de la Universidad Nueva de Lisboa y el Museo da Lourinhã- han descubierto los restos de un gran depredador en la formación geológica Lourinhã (Jurásico tardío) a 70 km al norte de Lisboa, emparentado con el Torvosaurus americano pero con diferencias en la dentadura que justifican nombrarlo como especie nueva: Torvosaurus gurneyi. También es posible que unos embriones encontrados a cierta distancia correspondan a la misma especie.

El reptil, de diez metros y cinco toneladas de peso, tenía un cráneo de algo más de un metro con dientes como cuchillos de diez centímetros. No habría ganado un combate de lucha libre con los otros depredadores que comentamos, pero sin duda representaba la cúspide de la pirámide alimenticia en la Europa de esos tiempos.

Torvosaurus gurneyi n. sp., the Largest Terrestrial Predator from Europe, and a Proposed Terminology of the Maxilla Anatomy in Nonavian Theropods, en PLOS One.

Visto en SINC.

publicado el 16 febrero, 2014
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general-areaHay yacimientos de fósiles que, como ventanas maravillosas, se abren a momentos del pasado espectaculares: una laguna tropical jurásica en Baviera, una oscura selva carbonífera en Hungría, o un bosque pleistoceno en España. Pero no son muchas las ventanas a rincones clave de la historia, sobre todo las más remotas y misteriosas. El área de Murero (Zaragoza) es una ventana a la gran extinción del Cámbrico inferior, posiblemente causada por vulcanismo y una era glacial muy larga; el yacimiento de Ediacara (Australia) nos muestra los experimentos de la vida en el Precámbrico, con seres blandos y fantasmagóricos que no se parecen a nada que viva ahora; el Burgess Shale (Columbia Británica, Canadá) presenta una visión de la fauna aberrante del Cámbrico medio, hace 505 millones de años.

MarrellaDescubierto en 1909, el yacimiento de esquistos (lutitas) de Burgess muestra impresiones de grano fino de criaturas tan raras que hasta el día de hoy no han podido asignarse a ninguno de los phyla conocidos, es decir, no sabemos a ciencia cierta si tal bicho es un molusco, un artrópodo o una esponja. Placas, escamas, patitas en forma de aguja, discos, peines, monstruos con bocas como diafragmas de cámara fotográfica, son restos de una época con una biodiversidad enorme y actualmente extinguida sin dejar rastro.

En 2012, un grupo de geólogos de la universidad de Pomona estaba buscando fósiles en Marble Canyon, cerca de Calgary; allí se encuentra el Cathedral Escarpment, un acantilado que representa el antiguo borde submarino del continente ancestral de Laurentia. De pronto, descubrieron un cambio en la roca, muy similar a la del Burgess que se encuentra al oeste de allí. Y empezaron a aparecer fósiles. Más de 3.000 ejemplares representando unas 55 especies, quince de las cuales son totalmente nuevas para la ciencia.

publicado el
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Todos sabemos que los delfines y ballenas paren a sus crías en el agua, pero ¿cómo resolvían el asunto los ictiosaurios? Estos reptiles con aspecto de delfín, totalmente adaptados al medio marino, no podían poner huevos bajo el agua como los peces. Por algunos afortunados fósiles sabemos desde hace mucho tiempo que los ictiosaurios eran vivíparos, y tenían a sus crías directamente en el mar. Fueron los primeros indicadores de que los reptiles mesozoicos eran algo más que lagartos sobrealimentados y primitivos.  Este Stenopterygius de Holzmaden (Alemania) es del Jurásico inferior, hace unos 170 millones de años:

Steno

publicado el 16 diciembre, 2013
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edmontosaurus-regalisUn descubrimiento espectacular en Alberta: un cadáver momificado de hadrosaurio, nos revela novedades acerca de estructuras de tejidos blandos en estos gigantes herbívoros.

El fósil en cuestión, un dinosaurio de pico de pato (Edmontosaurus regalis) no es una momia, realmente: el cuerpo quedó enterrado muy rápidamente en las orillas arenosas de un río y la ausencia de depredación y descomposición, sumado -aparentemente- a la acción de ciertas bacterias “curtieron” la piel y tejidos blandos del reptil, con lo cual lo que tenemos actualmente es un molde tridimensional del cuerpo y no solamente huesos*. Los hadrosaurios son conocidos por tener especies provistas de complejas estructuras óseas en el cráneo en forma de crestas, pero este animal presenta una pequeña excrecencia de tejido blando, sin base de hueso, en la coronilla. Es, en todos los aspectos, como la cresta de un gallo.

piel_edmontosaurus

El resto de las imprentas cutáneas muestran lo que ya sabíamos de otras “momias” de hadrosaurios: una piel escamosa de placas irregulares dispuestas en mosaico. Aparentemente, sin plumas. Esta criatura, de doce metros de largo, seguramente vivía en manadas y utilizaba sus crestas  como un rasgo distintivo para el apareamiento y marcar su jerarquía social. Lo curioso, como destaca Phil Bell (principal autor del estudio y miembro del equipo de la Universidad de Nueva Inglaterra en Australia, que realizó las excavaciones en Canadá) es que esta cresta de carne parece haber evolucionado independientemente de las crestas óseas de otras especies. Puede especularse que otros dinosaurios dispusieran también de estructuras similares, así que pronto veremos reconstrucciones de T. Rex con plumas y cresta cacareando al amanecer.

 

*Eso sí, no queda nada del tejido orgánico original. Nada de clonaciones.

A Mummified Duck-Billed Dinosaur with a Soft-Tissue Cock’s Comb en Cell.com

Visto en SINC.