Insectos primigenios

Hablando que estábamos de pareidolias… si es difícil reconocer a veces un rostro fantasmal en una piedra, en ocasiones las reconstrucciones de fósiles son igualmente complicadas.

Esta es Strudiella devonica, presentada esta semana en Nature. Apenas una impresión carbonosa de ocho milímetros en la roca de una cantera del Bois-des-Mouches en Strud (Bélgica), lo que en su tiempo fue la orilla arcillosa de una laguna en el Devónico, hace 370 millones de años. Si miramos con atención pueden verse las patitas, una cabeza con antenas y mandíbulas simples y un cuerpo segmentado: seguramente sea una fase larvaria de algún insecto que se quedó atascada en el límite de las aguas.

No está mal, porque es el insecto completo más antiguo observado hasta el momento. Hay un hueco -la Brecha Hexápoda- entre el origen de los primeros miembros de la poderosa clase Insecta 400 millones de años atrás, y su aparición explosiva en el registro fósil allá por el Carbonífero, hace 320 millones de años. Pero es un fósil demasiado mal conservado como para dar mucha información. Vemos que carece de alas (primitivo? o es una larva?) y su forma es la del insecto básico (como corresponde a la época de la que procede). La mandíbula permite clasificarlo en la subclase Dicondylia, lo cual la hace al menos menos primitiva que los Archeognatha -de los que aún existen especies vivas saltando en la hojarasca- pero poco más. Una reconstrucción básica obtenida calcando el fósil con un lápiz nos da la siguiente imagen: (más…)

Novedades Neandertales

Cada vez que descubrimos algo nuevo de los Homo neanderthalensis -esos primos del hombre que se extinguieron casualmente poco después de encontrarse con el H. sapiens– resulta que están mucho más cerca de nosotros. Desde las primeras reconstrucciones del esqueleto de La Chapelle Aux Saints* (que mostraban unas criaturas robustas pero brutalmente simiescas) a las actuales representaciones de una humanidad refinada que exhibió las primeras manifestaciones de espiritualidad y arte, hay un trecho. Aún así, muchos se niegan a aceptar estas afirmaciones trazando una línea: vale, enterraban a sus muertos, pero eran incapaces de hacer adornos o pintar. Vale, pintaban focas, pero seguro que se copiaban de las comunidades Cro-magnon vecinas. Y así día tras día.

Ya sabemos que se vestían, tenían herramientas complejas, usaban el fuego, tenían un lenguaje articulado, y un nuevo descubrimiento acerca de su dieta da un resultado sorprendente: de carnívoros exclusivos (que se pensaba que eran) resulta que también complementaban la dieta con verduras que cocinaban. El análisis del sarro dental en restos de la Cueva del Sidrón (Asturias, España) ha dado también positivo para hierbas medicinales, en concreto camomila y aquilea. ¡Plantas medicinales! Esto es bueno, porque si bien una dieta mixta es de esperar en cualquier primate, la ingestión de plantas amargas indica que seguramente los neandertales conocían sus propiedades curativas**. Para analizar las muestras, se han combinado técnicas de espectrometría de masas y de deserción térmica con análisis morfológicos de microfósiles de plantas. Los gránulos de almidón y los marcadores de carbohidratos hallados en las muestras, así como los compuestos vegetales (azulenos y cumarinas) y las posibles evidencias de frutos secos, alimentos herbáceos y verduras, indican una mayor diversidad de plantas que la que habían obtenido en estudios anteriores realizados con análisis de isótopos estables. (más…)

Un pterosaurio americano en Cuenca

Los pterosaurios tapejáridos son una familia de reptiles voladores (no dinosaurios) muy curiosos, dotados de grandes crestas craneales que los artistas suelen reconstruir como de gran colorido a la manera de los tucanes y unas cabezas características con la articulación de la mandíbula y la órbita del ojo muy atrás. El nombre deriva del tupí tapejara que significa el Antiguo, lo cual ya da una pista de su procedencia: los principales hallazgos proceden del Cretácico brasileño, aunque también se han hallado fósiles en China. Hasta ahora los ejemplares más antiguos se habían descubierto en China, lo cual apuntaba a un origen asiático; pero el último hallazgo le da un giro a la historia, ya que Europejara olcadesorum es más antiguo que los otros y procede del Cretácico inferior (Barremiense, 125 millones de años atrás) de Cuenca.

El animal, de tamaño mediano -el cráneo ilustrado aquí mide unos cuarenta centímetros- tiene un pico desdentado y filoso y vivió en los humedales de lo que en tiempos fue un archipiélago tropical en el mar de Tethys rodeado de aguas someras, sin duda en un ecosistema de gran riqueza.

A New Crested Pterosaur from the Early Cretaceous of Spain: The First European Tapejarid (Pterodactyloidea: Azhdarchoidea), en PLoS ONE.

Visto en SINC.

Australopitecos comedores de maleza

Australopithecus sediba

“Los niños se están comiendo el ropero a pellizcos!”

Hace cuatro años se descubrió una nueva especie de homínido, Australopithecus sediba, del Plioceno medio de Sudáfrica. Esta especie fue considerada por sus descubridores como una etapa transicional entre el A. africanus, más primitivo, y el Homo habilis; posición que ha sido discutida con distintos argumentos. Ahora se añade otro curioso asunto que parece distanciarlo más de nuestra rama Homo: la dieta.

Un análisis de restos de fibras bien conservados entre las muelas de los fósiles de A. sediba, analizados con láser, más análisis del propio esmalte, han llegado a la conclusión de que estos homínidos comían cortezas de tronco, arbustos, madera y lo que fuera. Vamos, que en aquella época “traer unas cortezas para picar” era literal. Lo cual encaja con una nueva visión del hábitat de estos seres, boscoso y menos de sabana como el que aparece en la reconstrucción. La dieta Homo es más de fruta y carne, pero el sediba comía al estilo de los chimpancés.

The diet of Australopithecus sediba, en Nature.

Visto en io9.

Equinodermos con “delante” y “detrás”

Uno de los grupos animales más exitosos de la Tierra, tanto por longevidad como por distribución, es el de los Equinodermos. Estos bichos que agrupan a las estrellas de mar, erizos de mar, pepinos de mar, crinoideos (lirios de mar) y algunos otros menos conocidos y también de mar por supuesto, tienen una característica que salta a la vista: su simetría es pentarradiada, es decir, no tienen un eje longitudinal que define “izquierda” y “derecha”, “delante” o “detrás”. Todo su cuerpo se divide en cinco ejes iguales. Sí tienen “arriba” y “abajo”: estrellas y erizos tienen la boca en la parte de abajo y el ano en la dorsal*.

No siempre es así. Las larvas de equinodermos tienen simetría bilateral, y durante el desarrollo se transforman en adultos pentarradiados. Esto, según la teoría de Haeckel**, daría la pista de que en algún momento de la evolución el Equinodermo original era bilateral. Siempre se ha buscado uno de estos fósiles, pero todos acababan teniendo cinco lados o ninguno, como los helicoplacoideos o los ctenocistoideos.  (más…)

Pandas primitivos… en España

Unos dientes (molar y premolar) encontrados en Zaragoza parecen ser los restos de un ancestro de los pandas gigantes actuales, y permiten remontar la edad de estos animales (Ailuropodinae) como mínimo once millones de años.

Los fósiles, que proceden de unos terrenos del Mioceno medio de la localidad de Nombrevilla 2, ya han sido bautizados: Agriarctos beatrix.

Si bien hasta hace muy poco el panda gigante se emparentaba con el panda menor rojo (el famoso Firefox del icono del navegador) como un grupo asociado a los mapaches, y era feo y de ignorantes decir “oso panda“, los nuevos análisis genéticos reconocen que realmente el panda es parte de la familia Ursidae (el panda rojo no). Agriarctos es afín a los osos* pero de tamaño pequeño, unos 60 kilos; su dentición indica una dieta aún no especializada en bambú -posiblemente fuera omnívoro- pero ya presenta las características de la subfamilia que darían lugar a los pandas que actualmente habitan China y el Tibet.

Una nueva especie de Agriarctos (Ailuropodinae, Ursidae, Carnivora) en la localidad de Nombrevilla 2 (Zaragoza, España) – J. Abella, P. Montoya, J. Morales en Estudios Geológicos del CSIC.
Visto en New Scientist.
Oso en griego es Arctos, Ursus en latín. Dàxióngmāo es el nombre del panda en chino, “gran oso-gato“. Sí, māo significa gato.