Un pterosaurio americano en Cuenca

Los pterosaurios tapejáridos son una familia de reptiles voladores (no dinosaurios) muy curiosos, dotados de grandes crestas craneales que los artistas suelen reconstruir como de gran colorido a la manera de los tucanes y unas cabezas características con la articulación de la mandíbula y la órbita del ojo muy atrás. El nombre deriva del tupí tapejara que significa el Antiguo, lo cual ya da una pista de su procedencia: los principales hallazgos proceden del Cretácico brasileño, aunque también se han hallado fósiles en China. Hasta ahora los ejemplares más antiguos se habían descubierto en China, lo cual apuntaba a un origen asiático; pero el último hallazgo le da un giro a la historia, ya que Europejara olcadesorum es más antiguo que los otros y procede del Cretácico inferior (Barremiense, 125 millones de años atrás) de Cuenca.

El animal, de tamaño mediano -el cráneo ilustrado aquí mide unos cuarenta centímetros- tiene un pico desdentado y filoso y vivió en los humedales de lo que en tiempos fue un archipiélago tropical en el mar de Tethys rodeado de aguas someras, sin duda en un ecosistema de gran riqueza.

A New Crested Pterosaur from the Early Cretaceous of Spain: The First European Tapejarid (Pterodactyloidea: Azhdarchoidea), en PLoS ONE.

Visto en SINC.

Australopitecos comedores de maleza

Australopithecus sediba

“Los niños se están comiendo el ropero a pellizcos!”

Hace cuatro años se descubrió una nueva especie de homínido, Australopithecus sediba, del Plioceno medio de Sudáfrica. Esta especie fue considerada por sus descubridores como una etapa transicional entre el A. africanus, más primitivo, y el Homo habilis; posición que ha sido discutida con distintos argumentos. Ahora se añade otro curioso asunto que parece distanciarlo más de nuestra rama Homo: la dieta.

Un análisis de restos de fibras bien conservados entre las muelas de los fósiles de A. sediba, analizados con láser, más análisis del propio esmalte, han llegado a la conclusión de que estos homínidos comían cortezas de tronco, arbustos, madera y lo que fuera. Vamos, que en aquella época “traer unas cortezas para picar” era literal. Lo cual encaja con una nueva visión del hábitat de estos seres, boscoso y menos de sabana como el que aparece en la reconstrucción. La dieta Homo es más de fruta y carne, pero el sediba comía al estilo de los chimpancés.

The diet of Australopithecus sediba, en Nature.

Visto en io9.

Equinodermos con “delante” y “detrás”

Uno de los grupos animales más exitosos de la Tierra, tanto por longevidad como por distribución, es el de los Equinodermos. Estos bichos que agrupan a las estrellas de mar, erizos de mar, pepinos de mar, crinoideos (lirios de mar) y algunos otros menos conocidos y también de mar por supuesto, tienen una característica que salta a la vista: su simetría es pentarradiada, es decir, no tienen un eje longitudinal que define “izquierda” y “derecha”, “delante” o “detrás”. Todo su cuerpo se divide en cinco ejes iguales. Sí tienen “arriba” y “abajo”: estrellas y erizos tienen la boca en la parte de abajo y el ano en la dorsal*.

No siempre es así. Las larvas de equinodermos tienen simetría bilateral, y durante el desarrollo se transforman en adultos pentarradiados. Esto, según la teoría de Haeckel**, daría la pista de que en algún momento de la evolución el Equinodermo original era bilateral. Siempre se ha buscado uno de estos fósiles, pero todos acababan teniendo cinco lados o ninguno, como los helicoplacoideos o los ctenocistoideos.  (más…)

Pandas primitivos… en España

Unos dientes (molar y premolar) encontrados en Zaragoza parecen ser los restos de un ancestro de los pandas gigantes actuales, y permiten remontar la edad de estos animales (Ailuropodinae) como mínimo once millones de años.

Los fósiles, que proceden de unos terrenos del Mioceno medio de la localidad de Nombrevilla 2, ya han sido bautizados: Agriarctos beatrix.

Si bien hasta hace muy poco el panda gigante se emparentaba con el panda menor rojo (el famoso Firefox del icono del navegador) como un grupo asociado a los mapaches, y era feo y de ignorantes decir “oso panda“, los nuevos análisis genéticos reconocen que realmente el panda es parte de la familia Ursidae (el panda rojo no). Agriarctos es afín a los osos* pero de tamaño pequeño, unos 60 kilos; su dentición indica una dieta aún no especializada en bambú -posiblemente fuera omnívoro- pero ya presenta las características de la subfamilia que darían lugar a los pandas que actualmente habitan China y el Tibet.

Una nueva especie de Agriarctos (Ailuropodinae, Ursidae, Carnivora) en la localidad de Nombrevilla 2 (Zaragoza, España) – J. Abella, P. Montoya, J. Morales en Estudios Geológicos del CSIC.
Visto en New Scientist.
Oso en griego es Arctos, Ursus en latín. Dàxióngmāo es el nombre del panda en chino, “gran oso-gato“. Sí, māo significa gato.

Los primeros embarazos

Los mamíferos nos caracterizamos por ser vivíparos, es decir, que las crías se gestan en el útero materno. Este método bastante bizarro -ser un tumor dentro de la madre en lugar de un huevo independiente- no ha demostrado necesariamente su superioridad, al igual que los propios mamíferos: algunos siguen poniendo huevos (monotremas como el ornitorrinco) y otros han optado por un método mixto (marsupiales).

También ocurre que otras criaturas son vivíparas por pura conveniencia, y de formas rebuscadas: algunos batracios cargan con la puesta de huevos debajo de la piel; el caballito de mar macho tiene una bolsa especial donde la hembra le inocula los huevos, y más tarde los… eh… (cuál es el diminutivo de caballito?) las crías van naciendo entre contracciones. Ovovivíparos sería el término específico, pero esto es hilar fino. (más…)

Primeros pólenes

Aparte de provocar las molestias alergias que algunos sufrimos en esta temporada, el polen es responsable de uno de los métodos de reproducción más eficaces de la biología: gracias a ello las plantas modernas con flores (Magnoliophyta o angiospermas) desarrollaron una simbiosis con los animales -básicamente insectos– y se expandieron dominando toda la Tierra en unos cuantos millones de años.

Pero ¿cómo eran estas primitivas simbiosis? Un hallazgo empotrado en ámbar en Álava (España) nos da una idea: son unos trips, pequeños tisanópteros primitivos de alas plumosas, que llevan pegado en sus pelos granos de polen de ginkgo o cycas. Estas plantas no son de flor, son gimnospermas que basan su estrategia aún hoy en la difusión aérea del polen (como los pinos por ejemplo).

En la actualidad los trips dedican su tiempo a ser una plaga de los cultivos, pero estos restos de hace 110 millones de años (d0s especies clasificadas: Gymnopollisthrips major y minor) muestran unas hembras cubiertas de pelo llenas de polen. Los machos encontrados carecen de pelo, por lo que se ha teorizado que el destino del polen era ser alimento para las crías. Esto implicaría algún tipo de sociedad primitiva, con zonas de cría conjunta, así como episodios de polinización accidental al pasar de una planta a otra. El tiempo haría el resto.

Nota del Instituto Geominero (en pdf)
Visto en New Scientist.