Poliedros voladores

Esto sí que parece un artefacto alienígena: es una especie de globo (las superficies son en realidad compartimentos llenos de helio y sostenidos por ligeros bastidores de fibra de carbono, con lo que la estructura es aerostática) que se mueve no con el movimiento de aspas o aletas, sino dándose la vuelta del revés. Lo ha desarrollado la compañía alemana Festo y se ha presentado en la Feria de Hannover.

Visto en New Scientist.

Robots rápidos

Esta es la nueva versión de los robots tetrápodos que lleva probando Boston Dynamics para DARPA desde 2005:

Primero fue Big Dog, luego Alpha Dog (dos moles terroríficas que recuerdan una res de matadero zombie, muy lentas) y ahora es Cheetah. Esta versión es más pequeña, pero puede correr a casi 30 km/h. Big Dog con sus 6,5 km/h era algo de lo que podías escapar con un sprint rápido, pero esta máquina te alcanzará. Para final de año se probarán las versiones autónomas en campo abierto, y en un par de años sus siluetas rondarán por entre los restos de nuestra civilización pisoteando calaveras.

Se parece al AMEE, la sonda autónoma de Planeta Rojo, pero lo que me sorprende es lo poco terrenales que resultan los diseños cibernéticos optimizados: uno esperaría patas articuladas de vertebrado, no esas escuadras rígidas. Los Dogs también tienen una manera extraña, pero eficaz, de mantener el equilibrio dando pasitos cortos. Da la impresión que los robots del futuro serán bastante más extraños anatómicamente de lo que imaginamos ahora…

Recio

Contemplad esta curiosidad: un preservativo reutilizable realizado en piel -concretamente con pellejo de intestino de oveja- de cerca del 1880. Lleva una cuerdecita para ajustar; las instrucciones indican que hay que remojarlo y calentarlo ante el fuego antes de usarlo, y luego se lava como un calcetín. Está en el Powerhouse Museum de Sydney.

Alpha Dog, progresando hacia la extinción de la humanidad

¿Recordáis al Big Dog, esa especie de cuadrúpedo cibernético creado por Cyberdyne Systems Boston Dynamics para DARPA? A pesar de la crisis el proyecto sigue en pie y mejorando. He aquí un video del siguiente paso en la evolución: Alpha Dog. Esta vez no es una prueba a la intemperie -el robot está conectado por cables como un EVA– sino que son tests de equilibrio sobre terrenos desiguales y de velocidad.

El maldito bicho es capaz de andar a paso firme (muy marcial) sobre unas piedras que le romperían los tobillos a cualquier humano. Parece que el galope no se le da mal, el sistema de equilibrio está muy mejorado (siguen arreándole patadas) y ya sabe rodar por el suelo y ponerse de pie. Y le han puesto los ojos rojos.

Imagino que para el siguiente video, cuando el tipo de las patadas se acerque, el robot ya podrá desplegar las ametralladoras M134 y defenderse.

(visto en io9)

Generador de logotipos

¿Ha llegado la obsolescencia del trabajador humano a las orillas de lo más sagrado, la creatividad artística?* El desarrollo del logotipo del MIT Media Lab, del Massachusetts Institute of Technology, se ha obtenido mediante un algoritmo que combina colores y formas básicos en todas las combinaciones posibles (40.000 en este caso):

Esto es lo que se cuenta en las noticias. La realidad es más discreta: el MIT ML no utiliza estos subproductos como logotipo, sino como una imagen múltiple cuyo nexo conceptual es el de los tres “focos” de colores. La idea es moderna, y el MIT no ha caído en la simpleza de pensar en este diseño dinámico como un logotipo: eso lo ha hecho la prensa. Bien pensado, ¿qué diferencia hay entre esto y quien llama “logotipo” a escribir el nombre de la empresa con seis o siete tipografías distintas y enseñárselos al cliente? Yo he visto hacer esto, y no exactamente con fundamento estético (un logotipo puede ser perfectamente un anagrama) sino por pura incapacidad. Aunque la idea de enseñarle 40.000 bocetos a un cliente no deja de provocarme un cierto placer sádico.

* obviamente en modo irónico. Lo más sagrado y la cúspide de la obra humana son las patatas fritas.

El Elfoide: teléfono-homúnculo

Un término usado en robótica es el uncanny valley o valle inquietante, que se refiere al punto en que la forma humanoide de un maniquí o robot deja de resultarnos simpática y provoca miedo o repulsión. En general parece que nos gustan las máquinas que son muy máquinas (digamos, R2D2) o las que son totalmente humanas (por ejemplo Summer Glau en TSCC) pero cuando un androide no consigue esa exactitud se torna terrorífico cual muñeca de porcelana.

El nuevo prototipo de teléfono móvil elaborado por un equipo de la Universidad de Osaka, NTT DoCoMo y QualComm entra en esa categoría. El Elfoid es una versión miniatura de una unidad de telepresencia, el Telenoid, y parte de la misma base teórica: una máquina de comunicaciones que mimetiza gestos humanos para transmitir más información que el puro texto o audio. La unidad Elfoid se parece a un muñeco de cera de los que se usan en brujería, con toques de mutante radiactivo y algo de Casper. Ahora mismo es poco más que un teléfono con una funda de uretano flexible: los botones se esconden en el pecho y brillan con luz verdosa al ser pulsados. El desarrollo definitivo contará con un software de reconocimiento facial y motores que copiarán los gestos del usuario que habla y los repetirán en la unidad receptora: movimientos de boca, ojos y cuello, además de los asquerosos muñones que brotan del cuerpo.

Esto seguramente tiene tanto de producto de consumo real como el vestuario de Lady Gaga; afortunadamente, porque no me gustaría nada ver una de estas cosas arrastrarse penosamente sobre la mesa de un compañero gritando “¡Llamada entrante!” o algo así. El propio Telenoid es horripilante y bastante inútil incluso a a nivel de concepto: resulta más lógica una teleconferencia o incluso un holograma que este remedo de carne humana.

Por una parte los japoneses tienen tradición de desarrollar androides de aspecto humano, y por otra los proyectos mucho más realistas como el PaPeRo de NEC. Tristemente, he seguido al PaPeRo desde 1997 y se ha quedado estancado en los mismos conceptos que en aquella época eran revolucionarios: una pequeña unidad doméstica de asistencia multifuncional conectado a Internet, capaz de leer correos, avisar de mensajes o llamadas, con reconocimiento facial y sensores táctiles, capaz de emular cualquier mando a distancia IR… eso hubiera sido una pasada en el mercado. Pero sigue siendo un prototipo experimental.

Visto en pinktentacle (donde hay fotos aún más chungas).