Spielberg haciendo Tintin, definitivo

Lo sabía. Tintin et MilouHace poquito comentaba la gran influencia de los comics de Hergé en la imaginería de Spielberg, que desde siempre –1941, Empire of the Sun, Raiders…– ha mostrado un gusto por la estética de los primeros álbumes de Tintin. Claro que podía ser casualidad, pero hace unos quince años empezó a correr el rumor de la compra de los derechos de la serie a Moulinsart por parte del director. Luego esos rumores se acallaron… afortunadamente. Gran parte del atractivo de las historias de Hergé está en su peculiar dibujo, y descartarlo para hacer adaptaciones con personajes reales o animaciones baratas siempre ha dado malos resultados (mucho más malos que otras adaptaciones cinematográficas): (más…)

Un click para un nostálgico

Superman, portadaEste apunte tiene un ruego al final; no para mí, sino para un sacrificado blogger que languidece.

Hace muchos, muchos años, cuando Detective Comics dominaba el mundo y Stan Lee era un pobre aficionado, la única forma de leer las historietas de Superman, Batman, Flash, y tantos otros héroes en castellano, era a través de las publicaciones de Editorial Novaro de México (EN). Había docenas de ediciones diferentes que no sólo recopilaban las historias de DC sino de otras casas americanas: Blondie, Little Lulu, Casper, Archie(más…)

Nada nuevo bajo el sol, II

O de cómo las ideas acaban saliendo a la luz en una cabeza u otra.

Tintin y Milú en el aeropuerto (y tarde… oh, conozco esas carreras!)

Hace un tiempo Steven Spielberg hizo una película cuyo desarrollo íntegro ocurría en un aeropuerto (The Terminal, USA, 2004). Spielberg es un director influenciado por muchas cosas, series de TV de los 60, novelas de pulp-fiction, etc. Al igual que su amigo George Lucas, dejan ver estas influencias claramente para cualquiera que conozca las referencias. La duda que tengo es la posible influencia de los álbumes de Tintin en Spielberg. El comic europeo no es popular en USA, donde la mayor parte de las publicaciones son nacionales.

El caso es que no puedo dejar de ver El Loto Azul en El Imperio del Sol, o planos enteros de las viñetas de Hergé (Georges Rémi, el dibujante responsable de los comics) en algunas de las escenas de Spielberg a lo largo de su carrera. Cuando se dijo que éste tenía un proyecto para hacer un largometraje de actores reales sobre las aventuras de Tintín, además de revolvérseme el estómago, se acentuaron mis sospechas. Por lo visto este proyecto aún pende cual espada de Damocles sobre Hollywood… pero…
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Nada nuevo bajo el sol

Hace tiempo ya que, sobre la idea de coches que se comunicaran mutuamente para una mejor comprensión y educación en la carretera, apareció un generador de mensajes trasero para el Fiat 500 XPress. Es una pantalla LED que muestra caritas y símbolos, algo primitivo.

Bueno, repasando algunos álbumes de Spirou y Fantasio de Franquin (que se remontan a finales de los ’50) encuentro lo siguiente: pero primero, un esbozo de situación.

Fantasio es un personaje de historietas secundario, contrapunto cómico a su compañero, y está ligeramente basado en Lorenzo Parachoques (Dagwood Bumstead) de Chic Young. Una de sus habilidades es inventar dispositivos, afición que comparte con su creador André Franquin. Otra afición común a ambos son los coches: en sus historias no hay coches ‘genéricos’ sino vehículos con marca y modelo. En este caso, Fantasio modifica un De Dion-Bouton de 1912 para “mejorarlo”. esta es una de las mejoras:

Señalizador de coche, 1959 (está en francés, pero se entiende) el “dispositivo para una conducción educada” consiste en una pantallita trasera controlada por el conductor, en la que aparecerían mensajes como “perdón” “gracias” o también ofensivos (como el de la tercera viñeta, para el que no tengo traducción). Vamos, algo bastante más evolucionado que la pantallita de Fiat. Y hablamos de… ¡1959! Es posible que si André se hubiera quedado en USA -no pudo a causa de su visa de inmigrante belga, que duraba sólo un mes- este y otros de sus inventos “absurdos” se hubieran patentado. Ahora tendríamos unos coches con más chirimbolos y un gran dibujante menos.

Mejor así.

Cosas del pasado

LagaffeAcabo de encontrar un cartel que fotocopié hace… dieciséis años (?) en un viaje a Bruselas (se puede ver pequeñita haciendo click en la viñeta o descargar aquí; está en francés pero es bastante gráfica). Me alojaba en el Auberge de la Jeunesse y vi en una de las columnas llenas de affiches y papeles informativos un folio que me llamó la atención: era un dibujo a tinta de Franquin (el más famoso dibujante de Spirou) y Delporte (guionista de muchísimas BD belgas, que murió en marzo de este mismo año) con el personaje de Gaston Lagaffe (Gastón Elgafe en la versión castellana). A mí me encantaba Lagaffe y las absurdas historias que estos dos artistas creaban, con bastante mala leche.

Gaston, para quien no lo conozca, es una especie de conserje patoso de la Editorial Dupuis (que realmente existe) y mayormente se dedicaba a amargarles la vida a los curritos de allí, dibujantes, creativos y demás fauna. Seis años después (1963) Paco Ibáñez se basaría en este personaje para crear al Botones Sacarino, una especie de conserje patoso que… dejémoslo así.

Aparte del diseño de personajes y el escenario base, hay poco parecido entre las historias de Sacarino y Lagaffe. Con esa mezcla de ternura y acidez que caracterizaba toda la obra de Franquin, las situaciones y los personajes eran extremadamente absurdos, pero las anécdotas eran tan… verídicas que no me cabe duda de que la mayor parte las habían rascado él y Delporte de sus propias vivencias en la editorial.

Pero esta plancha era diferente. Mucho más siniestra y con el estilo de sus Idées Noires, usaba al personaje amable para denunciar una cara tenebrosa de nuestra realidad. Con mi escaso francés de aquellos tiempos –qui est, bien sûr, le même que aujourd’hui- pedí al conserje que me hiciera una copia, la cual encontré hoy.

Y hoy también descubrí que Franquin (a quien hacía retirado) había muerto, seis años después de esta historia y ya hace diez. (Pucheritos).

Valga este post como saludo a esos dos fieras de la pluma y como recordatorio de que las mismas cosas siguen pasando, y siguen siendo denunciables, en este siglo XXI que Franquin no llegó a ver.