Las profecías del Joker

Otra vez estamos con las ideologías protonazis. Los neonazis son unos descerebrados, pero la mentalidad del mundo en los años ’30 era bastante fascista. Tuvo que aparecer Hitler y el III Reich para que los países se miraran entre sí y se dieran cuenta a dónde llevaba eso: si los colectivos diferentes eran un “cáncer social”, la represión desmedida era como un shock anafiláctico.

En fin, adonde íbamos. En el nº 20 de The Batman (enero 1944) aparece Percival Pruitt, un banquero avaro y “asquerosamente rico” cuyo aspecto encaja totalmente con la caricatura del judío adinerado. Este Pruitt es tentado por el Joker, ese alegre charlatán, el maníaco payaso del crimen: mediante una máquina del tiempo podrá viajar al futuro -concretamente al remoto año 2043- para aprovecharse del incremento de valor de sus propiedades inmobiliarias (otro criminal le propone cobrar los intereses de su cuenta, cosa bastante menos repugnante que lo que plantea el banquero visto con la óptica de hoy día).

Por un azar del destino, Pruitt comenta el tema a otro director de banca que resulta ser Bruce Wayne, con lo cual Batman entra rápidamente en acción. Mientras tanto, Pruitt descubre que el futuro es algo bastante más complicado… (más…)

Pitufos de color

Ya que tocamos hace un rato el tema antisemita con Hergé, y por no minusvalorar a nadie, ahora vamos a meternos con Peyo y los colores de piel. La película de Los Pitufos está al caer, y cualquier cosa que se diga es buena para reflotar estos personajes y sacar tajada; así que un francés llamado Antoine Buéno ha escrito un libro –Le Petit Livre Bleu- en el que acusa a Pierre Culliford (que no es otro que Peyo, el dibujante autor de los enanitos azules) de fascista, racista y sexista gay.

Bueno, ante la obvia estupidez de analizar los personajes de una historieta como si se trataran de personas reales de este mundo sobran comentarios. El buscar “sexismo gay misógino” a que un centenar de personajes masculinos azules que van por ahí sin camiseta y con el rabo al aire* o llamar “régimen stalinista-nazi” a una comuna en la que no existe la propiedad privada y todos son guiados de manera totalitaria por un anciano paternalista vestido de rojo, en fin, es muy de no tener nada mejor que decir. ¡Ah! Obviamente, el hechicero Gargamel es la caricatura de un judío, muy al estilo de las caricaturas antisemitas de los años ’30. (Lástima que la serie se remonta a 1958, cuando la lección nazi estaba aún fresca pero bien aprendida entre la sociedad belga).

Lo malo de todas estas reacciones absurdas es que siempre hay alguien que les hace caso, como ocurre con Mbutu Mondondo Bienvenu y su demanda para que prohiban o añadan un prólogo explicativo a “Tintín en el Congo” por ser extremadamente racista. En el caso de Los Pitufos, el álbum titulado “Los Pitufos Negros” tiene un guión más o menos así: Una extraña enfermedad contagiosa va convirtiendo a los pitufos (azules) en seres violentos, sin raciocinio aparente y cuya única preocupación es morder a los sanos (con lo cual los contagian). El síntoma más evidente de la enfermedad es la coloración de la epidermis que se vuelve negro tinta.

El genial Peyo desarrolla tal vez la primera historia de zombis moderna, angustiosa y con un final deus ex machina necesario para una serie infantil con continuidad. En ningún momento los pitufos negros asumen características raciales, sociales o étnicas que los vinculen con ningún miembro de la raza** que denominamos negra. Pero, pluf! Las buenas maneras imperan aunque sea en apariencia. Así que aquí pueden ver dos portadas del álbum, la clásica y la edición moderna (inglesa en este caso). Sutil diferencia ¿no?

Lamentable. Esto es lo que hacen en algunos lugares para “no ofender”…

* ¿Entonces, Avatar qué?

** Técnicamente los negros no son una raza (término en desuso) ni una etnia (que implica una comunidad genética y sociocultural), sino una variedad humana diferenciada por un gen que codifica un intercambiador de cationes localizado en la membrana intracelular denominado Slc24a5. El gen ortólogo en humanos presenta dos alelos principales, los cuales difieren en un solo nucleótido que determina un cambio de alanina a treonina en la posición 111 de la proteína. (extraído de Wikipedia; imposible decirlo de forma más aséptica. La única diferencia es una adaptación a la luz ambiental que cambió a los blancos la alanina por treonina y provocó una disminución en el tamaño y cantidad de los melanocitos.)

El fin del mundo y las hipotecas

Este sábado, según Harold Camping y compañía, es el fin del mundo, esta vez en la forma del Arrebatamiento y posterior aniquilación del mundo por Dios. Una posibilidad interesante para mí, que me acabo de meter en una hipoteca y un préstamo reforma. Pero esto ya lo decía Hergé hace años antes de que lo censuraran:

(CUIDADO! Intento de chiste racista pre-nazi más abajo) (más…)

Orejas

Esto de leer revistas viejas tiene muchas ventajas. Por ejemplo esta serie de “A Date with Judy” que no conocía; es bastante chorra, viene con minicomics de Henry Boltinoff que en su época tendrían gracia pero lamentablemente se siguieron publicando años y años más tarde. La mentalidad de la época: en la América de posguerra, el macho es tonto y sumiso y la hembra tonta y caprichosa. Aquellos años (1946-1960) deben haber sido los más felices de la nación norteamericana, o al menos de su clase media: es comprensible que después de aquello ansíen participar en otra gran guerra.

Pero bueno, ese no es el tema. Lo que me resultó extraño a la vista fue la disposición de las orejas por parte del dibujante, un tal Graham Place del cual no pude encontrar referencias. (más…)

Obatman

Mi concepto de Barack Obama ha cambiado un poco en estos últimos días, pero cuando la semana pasada el hombre tuvo que poner en la red su certificado de nacimiento para dejar claro que era americano (a pesar de ser hawaiano y negro y tener un nombre árabe) por culpa de un montón de tarados extremistas, me dio pena. Por eso al ver este anuncio que se remonta a 1949 protagonizado por Batman y dirigido a la juventud americana de postguerra fomentando la integración de todas las personas sea cual sea su color o textura (“He ain’t a real american!” dice el mocoso refiriéndose al compañero negro) no he podido evitar ponerlo aquí. Ya son años repitiendo el mensaje y no aprendemos.


Batman anti-racism, originally uploaded by Elecé.

Gastoon: ordeñando a Franquin

Alguna vez hemos hablado de ese genio del comic que fue André Franquin, y de cómo al final de su carrera metió la pata (o al menos eso me parece) con los destinos de sus personajes. Actualmente la “herencia” de Spirou -personaje que no era suyo pero al que fue alimentando durante décadas- es bastante pobre; por no hablar de la suerte del Marsupilami, vendido a la empresa Marsu Productions y desvirtuado cual carne de ternera entregada a MacDonald’s.

Otro personaje que actualmente posee Marsu es Gastón Lagaffe. La serie de Gastón era la niña de los ojos de Franquin, aunque con los años iba perdiendo fuelle. Ahora la empresa va a sacar en agosto una nueva serie: Gastoon, el sobrino pequeño de Gastón, con guiones de Yann/Jean Léturgie y dibujos de otro Léturgie (Simon).

¿Qué es peor que una secuela/precuela? ¡Una secuela con niños! En este caso, y por lo que se puede entrever de las planchas (las cuales Marsu Productions ha ordenado eliminar de aquellos sitios web donde podían verse) aparecen todos los personajes de la serie original “aniñados” en un esquema similar de gags de una o dos páginas. Tanto el dibujo como el guión parecen ser un primoroso homenaje al estilo del maestro; al menos eso lo han resuelto bien. Queda ver el resultado final y la reacción del público que suele ser imprevisible.

Leído en ActuaBD.com.