Prohibidos los cerdos castrados, España en shock

Prohibidos los cerdos castrados, España en shock

Lubbert Das¿Está bien castrar a los cerdos? La polémica se ha desatado en los medios cárnicos de España ante una normativa que tal vez haga replantear el funcionamiento de la industria. A este blog le importa un pimiento la parte ganadera, pero hay algunos elementos interesantes a nivel ético y sanitario. Veamos.

Es un hecho que los cerdos castrados tienen mejor carne que los enteros, y especialmente el cerdo ibérico. Esto se debe, aparte del abundante veteado de grasa que se forma, a la ausencia de olor sexual en la carne. Este olor está originado en dos hormonas que produce el verraco cuando llega a la edad adulta: la androsterona -una feromona que se deposita en la grasa y se libera al cocinarla- y el escatol, producido por bacterias en el recto del cerdo, que es absorbido por la pared intestinal y también acaba migrando al tejido graso. Mmm.

Aparte de esto, los cerdos castrados no se atacan entre ellos, son más tranquilos y engordan más. Por ello el método tradicional es que todos los cerditos de pocos meses sean sistemáticamente castrados extirpándole los testículos con un cuchillo afilado o bisturí. Esta operación se lleva a cabo sin darle puntos ni nada, generalmente sin anestesia y en condiciones sanitarias que dependen mucho de cada criador,

La Comisión Europea planea que para 2018 los cerdos de los Estados miembros no sean castrados así como así. Actualmente el procedimiento es voluntario; allí donde se realiza, Suiza o Noruega por ejemplo, se utiliza anestesia. Otras alternativas son la castración química (inhibidores de testosterona o sales de cinc) o la sexación del esperma para que todos los lechones sean hembras, como en Parque Jurásico. Con ello se busca dar un poco de confort a los pobres animales, hasta que demos con la manera de fabricar jamón mineral. Porque de verdad, leyendo estas cosas dan ganas de hacerse frugívoro.

No pongo fotos, sino un detalle del cuadro de El Bosco Extracción de la Piedra de la Locura. En el óleo sobre tabla original, tiene un texto dorado que dice: “Meester snyt die Keye ras, myne name is lubbert das”, que traducido literalmente significa “Maestro, extráigame la piedra, mi nombre es (cerdo, o tejón, o bajito) castrado”. En traducción libre sería el término holandés del siglo XV para “Gilipollas”.

España, expectante ante el fin de la castración del cerdo ibérico, en SINC

Estrategias anti-felinos: ojos en el culo

Estrategias anti-felinos: ojos en el culo

hindúes con careta anti-tigreUna tradición hindú cuenta que los tigres jamás atacan a un humano de frente, y por ello algunos pobladores de los Sundarbans y otras zonas con población de estos felinos suelen llevar una careta de cartón o madera al revés, es decir, en la nuca. Por tonto que esto parezca, es cierto que en el reino animal abundan los ejemplos de caras y ojos falsos que aterran a los depredadores (por ejemplo polillas cuyas alas parecen la cara de un búho u orugas que reproducen una cabeza de serpiente en la parte trasera). También imagino que, según el tigre y el hambre que tenga, alguno habrá que ataque de frente; pero si con eso evitan el 80% de los ataques, mira, bienvenida sea la careta.

En África no hay tigres pero tienen leones. Dada la cada vez mayor extensión de las poblaciones humanas en territorio antes virgen, es normal que ambos animales interactúen con consecuencias feas. Los leones atacan, más que a los humanos, al ganado -más fácil de capturar que sus presas naturales- lo que provoca pérdidas muy importantes en unas aldeas ya de por sí pobres.

¿Cómo puede protegerse un granjero de un área rural, cuyo ganado pernocta en unas empalizadas hechas con zarzas, de estos ataques furtivos? Construir corrales de chapa u hormigón está fuera de lugar. Los leones, por su parte, están protegidos como especie: si ya aquí en Europa, con más medios, es difícil proteger los rebaños de ovejas de los ataques de lobos y al mismo tiempo proteger al lobo, en países como Botswana no te digo nada. Pero una estrategia barata ideada por un biólogo de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) podría ayudar a paliar dichos ataques.

vaca con ojos en el culoEstudiando el comportamiento depredador del león, que es un cazador por acecho (es decir, actúa como los gatos: se acerca sigilosamente lo más posible a la presa y ejecuta un ataque fulminante) se dieron cuenta que cuando la presa -digamos un impala- descubre al león, éste se retira. Así que se les ocurrió pintar unos ojos en las nalgas de la vaca, como si fuera una enorme polilla.

El experimento, llevado a cabo en Botswana con la colaboración del Botswana Predator Conservation Trust, tomó en cuenta un rebaño de 62 vacas del cual pintaron a la tercera parte. En los primeros controles estadísticos, todas las vacas con ojos en el culo volvieron sanas y salvas, contra tres bajas de vacas no pintadas. Es un estudio escaso (diez semanas) pero prometedor.

El experimento prosigue, y admite crowdfundinghttps://experiment.com/projects/i-cows-can-intimidating-eye-patterns-painted-onto-cows-reduce-lion-attacks

El discurso del jefe Seattle

El discurso del jefe Seattle

Hace poco escuchando un programa de radio emitieron la famosa carta que un jefe indio envió al presidente de los EEUU, con tonos ecologistas muy marcados; la carta además era leída por Constantino Romero, que siempre la da carisma a todo. Un jefe indio con la voz de Terminator y Darth Vader impone.


Esta carta circula por ahí en muchas versiones; se pueden ver extractos en Facebook y páginas de chamanismo, new-age y ecología; pero siempre son resúmenes, y yo quería ver la versión completa. No me imaginaba a un nativo americano de esa época con semejante vocabulario y control de la sintaxis inglesa; posiblemente la carta fuera dictada o adaptada. Este es el resultado.

El Jefe Seattle

Jefe Siahth en 1864Si-ahth era líder de las tribus Suquamish y Duwamish de la zona de Puget Sound (Washington, el estado más al NW de EEUU). Su madre era duwamish y su padre, el jefe Shweabe de los suquamish. Desde joven había ganado gran reputación como guerrero; esto unido a su altura física y su potente voz le convirtieron en un orador estupendo. Nacido hacia 1786, fue testigo del avance imparable de los blancos en el continente norteamericano. En 1848 se bautizó por la iglesia católica, influido por unos misioneros franceses.

El Pacto

Después de ver cómo la viruela devastaba a su gente y la proliferación de los asentamientos de colonos en lo que eran sus tierras, Si-athth decidió pactar con los blancos entregando parte de su territorio -que de todas maneras le estaban quitando- a cambio de protección, subvenciones, derechos de caza y pesca y una reserva. En 1855 se firmó el Tratado de Point Elliot, por el cual el jefe Seattle es alabado y vilipendiado a partes iguales: unos lo ven como un traidor que se vendió a los blancos, y otros como un estratega que tomó el camino menos dañino posible. Pero otros muchos participaron en el tratado, incluyendo por ejemplo al jefe de los Snohomish Patkanim, que no mucho antes había planeado exterminar a todos los blancos para evitar que siguieran viniendo.

Jefe PatnakimHay que decir que aparte de los colonos, las tribus vecinas no siempre eran amistosas: hacia 1850 los snohomish le estaban comiendo el terreno a la gente de Si-ahth, y lo único que los frenaba un poco era precisamente que había colonos en medio; un ataque colateral a éstos hubiera representado la guerra definitiva con los blancos, y esto lo sabían ambos jefes. Está claro que Si-ahth, metido en la cultura y modos de los blancos, veía que un acuerdo con la parte más fuerte era la única opción.

Si-ahth murió tranquilamente a los ochenta años en la reserva de Port Madison, frente a la ciudad de Duwamps (que fue renombrada como Seattle en su honor en 1853).

El Discurso

La primera versión de “la carta” apareció en el Seattle Sunday Star el 29 de octubre de 1887, en una columna escrita por el Dr. Henry A. Smith. Smith deja claro que no es una versión exacta, ya que es la compilación de notas tomadas durante un discurso del jefe Seattle de 1854 (un año antes de Point Elliot). Entre otras cosas, Seattle -que nunca aprendió a hablar inglés- dio su discurso en lushootseed, la lengua nativa. Se dice que alguien lo tradujo al chinook, y que Smith adaptó como pudo la alocución de media hora al texto que conocemos (ver enlace abajo). Se supone que Smith, escritor bastante bueno, dejó constancia de los fundamentos del discurso añadiendo muchos términos que serían imposibles de expresar en chinook o lushootseed.

Esta versión contiene todos los elementos agridulces de “la carta”: se vienen días chungos para los nuestros, los blancos son poderosos, no nos queda otra… pero falta toda la parte ecológica.

La segunda versión es de finales de 1960 y la escribió el poeta William Arrowsmith, actualizando un poco el florido lenguaje victoriano de Smith; en contenido, es muy similar.

La tercera versión, de 1972, la escribió el profesor Ted Perry como parte del guión para una película sobre ecología, Home. Perry se tomó una pequeña licencia literaria, cambiando aún más el texto y convirtiéndolo en una carta al presidente Franklin Pierce, carta que nunca existió. Aquí aparece toda la carga ecológica y algunas líneas incorporadas por el productor, John Stevens -de religión baptista- para hacerlo más compatible con sus conceptos, como lo de “soy un salvaje y no entiendo…” (aunque para esas fechas Si-ahth llevaba siete años bautizado como católico). La parte de “he visto miles de bisontes pudriéndose en la pradera, disparados por los blancos desde el tren” por ejemplo, es esclarecedora, porque en Puget Bay no hay bisontes ni hubo trenes hasta mucho tiempo después.

Hay una cuarta versión, un resumen del guión de Perry/Stevens, pero es la tercera la que más ronda los recovecos de Internet. El caso es que esto llegó a provocar una búsqueda de la citada carta en los Archivos Nacionales y la Biblioteca del Congreso, donde obviamente no encontraron nada.

Así que aunque la lectura de Constantino es bonita y hasta emociona, es todo una mentira bastante elaborada. Pero, ¿y todo lo que hemos aprendido sobre este líder y estratega del siglo XIX? Por cierto, los suquamish sobrevivieron a pesar de varias trastadas gubernamentales posteriores a Si-ahth y actualmente la tribu consta de un millar de miembros dentro y fuera de la reserva.

Web de la tribu Suquamish

El texto (inglés) de la versión de Smith, probablemente lo más parecido al original

Pareidolias a la inversa

Pareidolias a la inversa

"Sancho Panza", portadaUna pareidolia es un artefacto de nuestros procesos mentales -y de algunas máquinas– que parece ser la consecuencia directa de nuestra habilidad visual para reconocer patrones y sobre todo rostros en conjuntos gráficos complejos. Por ejemplo: la cara de un depredador acechando entre la maleza, o su perfil lejano entre los árboles. Ese rasgo potenciador de la supervivencia se ha convertido en la causa de divertidas fotos y también de fenómenos religiosos, como las tostadas con la cara de Jesucristo por ejemplo.

Pero, ¿puede haber anti-pareidolias? Un sistema de camuflaje óptico sería algo así, las rayas del tigre por ejemplo no son tanto para ocultarse en un entorno de hierba (cripsis) como para distorsionar el perfil del cuerpo y que sea difícil ver, por ejemplo, lo grande que es.

Hace muchos años tenía un librito de la editorial Seix Barral, “Sancho Panza: Compendio de Refranes y Fábulas para ejercicios de lectura elemental” con ilustraciones en blanco y negro de Josep Serra Massana. Eran mis primeras lecturas de juventud, y tanto los textos rimados como las ilustraciones se me quedaron muy marcadas. El libro, para ubicarnos, es de 1928.

Quien mal anda...Los dibujos de Massana (autor de cómic en el TBO, y creador del inventor “Franz de Copenhague”) son tétricos, una especie de ligne claire con claroscuros y sombreados con ambientaciones de época. Las callejas estrechas y claustrofóbicas, la iluminación, todo recuerda a los decorados del expresionismo alemán, y algunos de los temas dan más yuyu que otros. Uno de los refranes –Quien Mal Anda, Mal Acaba– mostraba en su segunda lámina una mazmorra de arcos góticos en la que un reo cumplía condena de por vida. Esta piltrafa humana, emaciada y rodeada de ratas, tenía una cara… barbuda? aplastada? Mi recuerdo de su cara era una mezcla entre Animal de Barrio Sésamo y la cabeza de una araña, algo bastante indescriptible e inhumano.

Decidido a resolver este asunto -como digo, muchos años después- encontré el libro y busqué febrilmente la imagen de la mazmorra. Ahí estaba el bandolero, con su cara de araña y nariz de patata peluda. Y no tenía manera de describirlo. Algo en el dibujo creaba una pauta de disrupción en mi interpretación de un rostro, ya bastante mala por cierto. Horrible. Lo que es mirar y remirar una cosa y no verle pies ni cabeza (en este caso ojos, o boca). Haciendo un poco de Deckard -“ampliar, enfocar, girar, ampliar, quiero una copia de esto”- conseguí esto:

Pareidolia a la inversa

Creo que al fin lo he visto. Lo que yo interpretaba como el ojo izquierdo es la boca. Pero ¿qué es la nariz peluda? ¿y el otro ojo arácnido? De todas formas, me basta ver la imagen más pequeña para que la cara de Animal se reactive. ¿Verdad que es raro? Massana creó aquí un camuflaje de deslumbramiento (dazzle) como el que usaban algunas naves en la I Guerra Mundial; o lo que yo llamaría una antipareidolia: la imposibilidad de ver una cara donde se supone que está.

Sancho Panza: Compendio de Refranes y Fábulas para ejercicios de lectura elemental se puede leer y descargar en la biblioteca Cervantes Virtual. Una maravillosa lectura que dejará ampollas en los delicados cerebros de vuestros niños, o en los propios. (Preciosa también la fábula de Marujita y el lobo)

Chorizos con vitamina C y hamburguesas con calcio

Chorizos con vitamina C y hamburguesas con calcio

Chorizos con vitamina CLas tecnologías aplicadas al sector alimentario, aunque normalmente pasan desapercibidas, son bastante sorprendentes cuando nos fijamos. Por ejemplo la transglutaminasa, una enzima que se comercializa en forma de polvo blanco y sirve para pegar trozos de carne suelta: la enzima actúa sobre dos proteínas, la lisina y la glutamina, que crean enlaces en el tejido muerto. Basta echar trocitos de jamón, por ejemplo, en un molde y espolvorearlo con esto, dejándolo reposar unas ocho horas; el resultado será una espléndida pieza de jamón, en la que es difícil saber si los trozos son fibras musculares reales o tejido zombie cicatrizado.

Investigadores del Centro Tecnológico Empresarial Agroalimentario CTIC-CITA, en La Rioja (España) han elaborado unas microcápsulas de fibra alimentaria que contienen dentro ácido ascórbico (vitamina C). La vitamina se degrada al contacto con el aire, así que hay que mantenerla al vacío o consumirla inmediatamente para aprovechar sus propiedades; en una naranja por ejemplo, va dentro de esas capsulitas que hay en los gajos. Esto es una versión sintética más manejable, con aspecto de polvo blanco y que tampoco se degrada durante el proceso de curado del chorizo -un evento bastante intenso que destruye microorganismos, proteínas y vitaminas- ni en el estómago cuando nos lo comemos, con lo cual el aporte de vitamina es eficiente y además,su presencia mejora el metabolismo del hierro presente en el chorizo como ventaja extra. Otro factor importante es que las microcápsulas no afectan para nada a la elaboración del embutido ni a su sabor; no es chorizo sabor naranja-limón.

Por otra parte, un equipo de investigadoras de la Universidad Complutense de Madrid ha desarrollado hamburguesas enriquecidas con calcio. Se utilizaron diferentes lotes de hamburguesas preparadas con carne de ternera y fueron enriquecidas con diferentes tipos de sales de calcio: gluconato, lactato y citrato-malato cálcico, caracterizadas por su alta solubilidad, en diferentes proporciones intentando conseguir la máxima dosis sin alterar las propiedades de la hamburguesa. El mejor resultado parece ser que lo daba el citrato-malato. Se puede conseguir que una hamburguesa de 100 gramos aporte hasta el 40% de la ingesta diaria de calcio recomendada.

Visto en SINC.

El oscuro secreto del queso

A pesar de los giros que da continuamente la ciencia médica con respecto a los alimentos -que si el aceite de oliva es bueno, malo, bueno otra vez- hay un tema en el que me afirmo con la corriente actual: el consumo de leche es una aberración contra natura, y con ello todos sus derivados basados en la putrefacción total o parcial del susodicho jugo glandular. (Excluyo del grupo al dulce de leche y los helados, que están demasiado buenos para estar emparentado con los lácteos).

Full Metal Alchemist: la leche.

Edward Elric, plasmando esa amarga sensación cuando las circunstancias te obligan a tomar leche. (De Hagane no Renkinjutsushi © Arakawa Hiromu / Square Enix)

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