Las bases neurológicas del asco por el queso

Las bases neurológicas del asco por el queso

queso apestoso He mantenido más o menos el enunciado original del artículo porque es perfecto. El reciente estudio, premio Ig Nobel de Medicina 2017, es una colaboración entre científicos franceses e ingleses para valorar si hay alguna diferencia fisiológica -neurológica- en las personas a las que les da asco el queso.

A quien le gusta este subproducto lácteo le puede resultar extraño que haya quien lo deteste, igual que pasa con los cerveceros. Como parte afectada, dejadme explicar. Mi repugnancia al queso no es genética, pero es real: imposible pasar cerca de las góndolas refrigeradas del súper sin hacer arcadas ante la pestilencia de los quesos. Las diferentes variedades tienen cada una su hedor: y el centenar o así de compuestos químicos que los generan –ácido caproico, acético, amoniaco, ácido propiónico, ácido isovalérico y metil-mercaptano por citar algunos- son comunes en cosas como el sudor descompuesto de los pies, los excrementos, los cadáveres en putrefacción y otras cosas bonitas.

los ganglios basales

Ahora bien, todos los animales que disponemos de sensores olfatorios -capaces de detectar e identificar moléculas dispersas en el aire- tenemos mecanismos de aversión a marcadores de cosas que pueden resultar peligrosas. Por eso el olor a carroña nos resulta universalmente desagradable mientras que a un buitre, que puede digerir la carne descompuesta del ano de un búfalo* sin pillar una intoxicación, le gusta. Entonces, es normal que un alimento que emite las mismas señales que unos calcetines sucios o un vómito suscite aversión.

(Como cualquier otro sistema, el olfato puede ser engañado por moléculas similares: ciertos pegamentos huelen a banana, y la frontera entre el olor a carne asada y en descomposición es más tenue de lo que nos gustaría reconocer; también se ha comprobado que las especies africanas de mosquito Anopheles gambiae se ven igualmente atraídas por el olor de los pies y el queso de la variedad Limburger)

El estudio del que hablamos tenía dos objetivos: primero, evaluar el porcentaje de humanos con asco al queso, y luego, determinar mediante resonancia magnética si había alguna región específica que mostrara activación durante la exposición a fotos, olores o trozos del producto. Se usaron varias clases de quesos y también otros alimentos (frutas, nueces, pescado, embutidos) que se iban mostrando a los 332 sujetos del estudio.

resonancias magnéticas en el experimento

El resultado es que el queso disgusta a un 38% del total, un porcentaje mucho más alto que cualquier otro alimento (le siguen los productos de charcutería con un 20%) y tanto el olor como la contemplación de una foto provoca una respuesta en los segmentos interno y externo del globus pallidus. (Esta estructura, que no se parece en nada a un globo, forma junto con el putamen y el cuerpo caudado dos unidades llamadas ganglios basales, entre los hemisferios cerebrales. Es parte de lo que se denomina el “sistema límbico” que gestiona entre otras cosas los mecanismos de recompensa/aversión)

The Neural Bases of Disgust for Cheese: An fMRI Study, en Frontiers in Human Neuroscience

* El cuero de los búfalos es muy duro de rasgar, incluso en un cadáver. La cabeza del buitre está diseñada para penetrar con facilidad por los orificios naturales, si llegan primero; aunque algunos prefieren dejar que los leones abran la piel para luego picotear los restos.

Simulando comida en la Realidad Virtual

Simulando comida en la Realidad Virtual

Resulta interesante ver cómo los guionistas de ciencia-ficción son tan detallistas para algunas cosas y luego meten la pata en el conjunto; creo que es un fallo general en el cine de estos tiempos que algún día se superará. Por ejemplo, The Matrix (1999) era muy buena en detalles: el hecho de que viviéramos en una simulación por ordenador y se hubieran perdido los datos de casi cualquier especie comestible durante el apocalipsis previo hacía que casi todas las carnes supieran a pollo. Y el factor que expone Cypher -el traidor de turno- para rendir pleitesía al Sistema es un filete de ternera bien gordo y jugoso, que se come mientras habla (mientras que en la vida real, la única comida que se puede encontrar son unas gachas asquerosas con pinta de engrudo).

Sword Art Online (2017) también contiene un mundo virtual en el que los protagonistas se ven atrapados mientras sus cuerpos, en coma inducido, permanecen dormidos durante años. Ese aislamiento del mundo real induce a algunos a experimentar con los escasos algoritmos de comida que existen en el videojuego, consiguiendo generar sabores nuevos, por ejemplo, la salsa de soja que como buenos japoneses añoran tristemente.

comida en realidad virtualAún no disponemos de interfaces cerebro-máquina tan eficientes como los de SAO o Matrix, pero el camino está abierto. Lo último lo ha publicado Nimesha Ranasinghe de la Universidad Nacional de Singapur: sistemas de estimulación mediante electrodos que excitan los receptores del sabor, provocando sensación de dulzor, salado o ácido.

El año pasado presentó una nueva versión mediante termoestimulación: unas placas que se calientan y enfrían rápidamente engañando a los receptores que tenemos en la lengua (que normalmente sirven para detectar químicos mediante lo que llamamos sabores). Esto se consigue apoyando la lengua contra las citadas plaquitas, algo de momento poco práctico. Los sujetos de prueba reconocían, además de los sabores básicos, un punto mentolado (en temperaturas sobre los 18º) y picante (hacia los 35º)

Otro sistema eléctrico, creado por Arinobu Niijima y Takefumi Ogawa, estimula el músculo masetero (que es el que sirve para masticar) para recrear una sensación de textura en la comida. Estimulando el músculo a una frecuencia alta, la sensación es de comida fibrosa; frecuencias bajas dan la impresión de bocados más suaves. La simulación más realista hasta el momento es como de gominolas; esto parece una tontería, pero pensemos en esos chicles que hemos mascado horas después de que perdieran el último rastro de sabor…

Un aparato portátil que generara esta sensación de solidez y un sabor dulzón podría ser una especie de “chicle virtual” para apaciguar las ansiedades de mucha gente que le llevan a comer compulsivamente. El dispositivo de Ranasinghe podría ayudar a reducir la ingesta de sal en pacientes que deben reducir su consumo, por ejemplo por hipertensión. O unas palomitas virtuales para el cine, con cero calorías! Las posibilidades son ilimitadas, y el objetivo final -el filete jugoso y menos-que-vegetariano de Matrix- está cada vez más cerca.

Thermal stimulation of taste, en Nature

Un ciberpene y una erección de dos semanas

Un ciberpene y una erección de dos semanas

Andrew Wardle © TLCEl británico Andrew Wardle nació hace cuarenta años sin pene, por una malformación de nacimiento (extrofia de vejiga). La cirugía para ponerle la vejiga dentro del cuerpo otra vez fue difícil y le dejó maltrecho durante toda su vida; y hasta hace poco no pensaba siquiera que su defecto pudiera corregirse, aunque le plantearon ciertas posibilidades a base de transplantes de tejido de otros miembros para construir un pene artificial.

En 2012, Mohammad Abad -otro británico sin pene, esta vez por un accidente- consiguió su miembro y confirmó las esperanzas de Wardle: la ciencia médica disponía ya de la tecnología para construir un pene cibernético, parte orgánica (obtenida de tendones, piel y músculo del paciente) y parte mecánica (unos sacos hidráulicos hinchables mediante una perilla instalada en el escroto y un depósito de solución salina alojado, bueno, junto a su cibervejiga).

Esquema del ciberpeneEsta operación -totalmente cubierta por el National Health Service británico, o sea la Seguridad Social- que culmina una serie de más de 100 operaciones destinadas a fabricar el ciberpene, permitirá a Wardle realizar actividades sexuales con su novia Fedra por fin; pero antes, con el fin de estabilizar el mecanismo hidráulico, ha de pasar dos semanas en posición erecta y tamaño máximo.

Visto en BoingBoing.

Prohibidos los cerdos castrados, España en shock

Prohibidos los cerdos castrados, España en shock

Lubbert Das¿Está bien castrar a los cerdos? La polémica se ha desatado en los medios cárnicos de España ante una normativa que tal vez haga replantear el funcionamiento de la industria. A este blog le importa un pimiento la parte ganadera, pero hay algunos elementos interesantes a nivel ético y sanitario. Veamos.

Es un hecho que los cerdos castrados tienen mejor carne que los enteros, y especialmente el cerdo ibérico. Esto se debe, aparte del abundante veteado de grasa que se forma, a la ausencia de olor sexual en la carne. Este olor está originado en dos hormonas que produce el verraco cuando llega a la edad adulta: la androsterona -una feromona que se deposita en la grasa y se libera al cocinarla- y el escatol, producido por bacterias en el recto del cerdo, que es absorbido por la pared intestinal y también acaba migrando al tejido graso. Mmm.

Aparte de esto, los cerdos castrados no se atacan entre ellos, son más tranquilos y engordan más. Por ello el método tradicional es que todos los cerditos de pocos meses sean sistemáticamente castrados extirpándole los testículos con un cuchillo afilado o bisturí. Esta operación se lleva a cabo sin darle puntos ni nada, generalmente sin anestesia y en condiciones sanitarias que dependen mucho de cada criador,

La Comisión Europea planea que para 2018 los cerdos de los Estados miembros no sean castrados así como así. Actualmente el procedimiento es voluntario; allí donde se realiza, Suiza o Noruega por ejemplo, se utiliza anestesia. Otras alternativas son la castración química (inhibidores de testosterona o sales de cinc) o la sexación del esperma para que todos los lechones sean hembras, como en Parque Jurásico. Con ello se busca dar un poco de confort a los pobres animales, hasta que demos con la manera de fabricar jamón mineral. Porque de verdad, leyendo estas cosas dan ganas de hacerse frugívoro.

No pongo fotos, sino un detalle del cuadro de El Bosco Extracción de la Piedra de la Locura. En el óleo sobre tabla original, tiene un texto dorado que dice: “Meester snyt die Keye ras, myne name is lubbert das”, que traducido literalmente significa “Maestro, extráigame la piedra, mi nombre es (cerdo, o tejón, o bajito) castrado”. En traducción libre sería el término holandés del siglo XV para “Gilipollas”.

España, expectante ante el fin de la castración del cerdo ibérico, en SINC

Estrategias anti-felinos: ojos en el culo

Estrategias anti-felinos: ojos en el culo

hindúes con careta anti-tigreUna tradición hindú cuenta que los tigres jamás atacan a un humano de frente, y por ello algunos pobladores de los Sundarbans y otras zonas con población de estos felinos suelen llevar una careta de cartón o madera al revés, es decir, en la nuca. Por tonto que esto parezca, es cierto que en el reino animal abundan los ejemplos de caras y ojos falsos que aterran a los depredadores (por ejemplo polillas cuyas alas parecen la cara de un búho u orugas que reproducen una cabeza de serpiente en la parte trasera). También imagino que, según el tigre y el hambre que tenga, alguno habrá que ataque de frente; pero si con eso evitan el 80% de los ataques, mira, bienvenida sea la careta.

En África no hay tigres pero tienen leones. Dada la cada vez mayor extensión de las poblaciones humanas en territorio antes virgen, es normal que ambos animales interactúen con consecuencias feas. Los leones atacan, más que a los humanos, al ganado -más fácil de capturar que sus presas naturales- lo que provoca pérdidas muy importantes en unas aldeas ya de por sí pobres.

¿Cómo puede protegerse un granjero de un área rural, cuyo ganado pernocta en unas empalizadas hechas con zarzas, de estos ataques furtivos? Construir corrales de chapa u hormigón está fuera de lugar. Los leones, por su parte, están protegidos como especie: si ya aquí en Europa, con más medios, es difícil proteger los rebaños de ovejas de los ataques de lobos y al mismo tiempo proteger al lobo, en países como Botswana no te digo nada. Pero una estrategia barata ideada por un biólogo de la Universidad de Nueva Gales del Sur (Australia) podría ayudar a paliar dichos ataques.

vaca con ojos en el culoEstudiando el comportamiento depredador del león, que es un cazador por acecho (es decir, actúa como los gatos: se acerca sigilosamente lo más posible a la presa y ejecuta un ataque fulminante) se dieron cuenta que cuando la presa -digamos un impala- descubre al león, éste se retira. Así que se les ocurrió pintar unos ojos en las nalgas de la vaca, como si fuera una enorme polilla.

El experimento, llevado a cabo en Botswana con la colaboración del Botswana Predator Conservation Trust, tomó en cuenta un rebaño de 62 vacas del cual pintaron a la tercera parte. En los primeros controles estadísticos, todas las vacas con ojos en el culo volvieron sanas y salvas, contra tres bajas de vacas no pintadas. Es un estudio escaso (diez semanas) pero prometedor.

El experimento prosigue, y admite crowdfundinghttps://experiment.com/projects/i-cows-can-intimidating-eye-patterns-painted-onto-cows-reduce-lion-attacks

El discurso del jefe Seattle

El discurso del jefe Seattle

Hace poco escuchando un programa de radio emitieron la famosa carta que un jefe indio envió al presidente de los EEUU, con tonos ecologistas muy marcados; la carta además era leída por Constantino Romero, que siempre la da carisma a todo. Un jefe indio con la voz de Terminator y Darth Vader impone.


Esta carta circula por ahí en muchas versiones; se pueden ver extractos en Facebook y páginas de chamanismo, new-age y ecología; pero siempre son resúmenes, y yo quería ver la versión completa. No me imaginaba a un nativo americano de esa época con semejante vocabulario y control de la sintaxis inglesa; posiblemente la carta fuera dictada o adaptada. Este es el resultado.

El Jefe Seattle

Jefe Siahth en 1864Si-ahth era líder de las tribus Suquamish y Duwamish de la zona de Puget Sound (Washington, el estado más al NW de EEUU). Su madre era duwamish y su padre, el jefe Shweabe de los suquamish. Desde joven había ganado gran reputación como guerrero; esto unido a su altura física y su potente voz le convirtieron en un orador estupendo. Nacido hacia 1786, fue testigo del avance imparable de los blancos en el continente norteamericano. En 1848 se bautizó por la iglesia católica, influido por unos misioneros franceses.

El Pacto

Después de ver cómo la viruela devastaba a su gente y la proliferación de los asentamientos de colonos en lo que eran sus tierras, Si-athth decidió pactar con los blancos entregando parte de su territorio -que de todas maneras le estaban quitando- a cambio de protección, subvenciones, derechos de caza y pesca y una reserva. En 1855 se firmó el Tratado de Point Elliot, por el cual el jefe Seattle es alabado y vilipendiado a partes iguales: unos lo ven como un traidor que se vendió a los blancos, y otros como un estratega que tomó el camino menos dañino posible. Pero otros muchos participaron en el tratado, incluyendo por ejemplo al jefe de los Snohomish Patkanim, que no mucho antes había planeado exterminar a todos los blancos para evitar que siguieran viniendo.

Jefe PatnakimHay que decir que aparte de los colonos, las tribus vecinas no siempre eran amistosas: hacia 1850 los snohomish le estaban comiendo el terreno a la gente de Si-ahth, y lo único que los frenaba un poco era precisamente que había colonos en medio; un ataque colateral a éstos hubiera representado la guerra definitiva con los blancos, y esto lo sabían ambos jefes. Está claro que Si-ahth, metido en la cultura y modos de los blancos, veía que un acuerdo con la parte más fuerte era la única opción.

Si-ahth murió tranquilamente a los ochenta años en la reserva de Port Madison, frente a la ciudad de Duwamps (que fue renombrada como Seattle en su honor en 1853).

El Discurso

La primera versión de “la carta” apareció en el Seattle Sunday Star el 29 de octubre de 1887, en una columna escrita por el Dr. Henry A. Smith. Smith deja claro que no es una versión exacta, ya que es la compilación de notas tomadas durante un discurso del jefe Seattle de 1854 (un año antes de Point Elliot). Entre otras cosas, Seattle -que nunca aprendió a hablar inglés- dio su discurso en lushootseed, la lengua nativa. Se dice que alguien lo tradujo al chinook, y que Smith adaptó como pudo la alocución de media hora al texto que conocemos (ver enlace abajo). Se supone que Smith, escritor bastante bueno, dejó constancia de los fundamentos del discurso añadiendo muchos términos que serían imposibles de expresar en chinook o lushootseed.

Esta versión contiene todos los elementos agridulces de “la carta”: se vienen días chungos para los nuestros, los blancos son poderosos, no nos queda otra… pero falta toda la parte ecológica.

La segunda versión es de finales de 1960 y la escribió el poeta William Arrowsmith, actualizando un poco el florido lenguaje victoriano de Smith; en contenido, es muy similar.

La tercera versión, de 1972, la escribió el profesor Ted Perry como parte del guión para una película sobre ecología, Home. Perry se tomó una pequeña licencia literaria, cambiando aún más el texto y convirtiéndolo en una carta al presidente Franklin Pierce, carta que nunca existió. Aquí aparece toda la carga ecológica y algunas líneas incorporadas por el productor, John Stevens -de religión baptista- para hacerlo más compatible con sus conceptos, como lo de “soy un salvaje y no entiendo…” (aunque para esas fechas Si-ahth llevaba siete años bautizado como católico). La parte de “he visto miles de bisontes pudriéndose en la pradera, disparados por los blancos desde el tren” por ejemplo, es esclarecedora, porque en Puget Bay no hay bisontes ni hubo trenes hasta mucho tiempo después.

Hay una cuarta versión, un resumen del guión de Perry/Stevens, pero es la tercera la que más ronda los recovecos de Internet. El caso es que esto llegó a provocar una búsqueda de la citada carta en los Archivos Nacionales y la Biblioteca del Congreso, donde obviamente no encontraron nada.

Así que aunque la lectura de Constantino es bonita y hasta emociona, es todo una mentira bastante elaborada. Pero, ¿y todo lo que hemos aprendido sobre este líder y estratega del siglo XIX? Por cierto, los suquamish sobrevivieron a pesar de varias trastadas gubernamentales posteriores a Si-ahth y actualmente la tribu consta de un millar de miembros dentro y fuera de la reserva.

Web de la tribu Suquamish

El texto (inglés) de la versión de Smith, probablemente lo más parecido al original