El retorno de los tríbulus

pinchoEste verano me pasó una cosa tonta que hizo que los pies se me llenaran de varias clases de instrumentos punzantes vegetales, léase espinas, garfios, arpones y hojas de cardo. Las plantas pueden ser crueles cuando quieren, y después de escribir aquella aventura estuve tres semanas con los pies muy doloridos. Al final me acerqué a un ambulatorio, donde una hábil (y guapa) enfermera me retiró tres espinas que se habían quedado incrustadas bajo la piel. Pero, como pasa en las pelis de terror, quedaba otra oculta.

La otra se manifestó hace unos días mientras me ablandaba en la bañera (literalmente). Un toquecito de algo duro bajo la piel en lo que parecía un grano de esos eternos, un tirón demasiado largo con las uñas… uaahh… y aquí está.

La cosa es de madera dura, del tamaño y forma de una espina de erizo (la escala del cuadro son 5mm) y estaba profundamente incrustado en la carne. Durante estos últimos tres meses mi cuerpo había estado expulsándola, pero como la piel había cicatrizado por encima no podía salir. Me pregunto si podré hacer lo mismo con las balas.

De cualquier manera, ¡Cuidado con las plantas cuando vayáis de excursión!


Bombermind

He participado en la elaboración de un jueguito! Se trata de un mini-juego de plataformas para iPhone/iPod Touch producido por Iván Cerra Games (autor del nostálgico Gasteroids). Bueno, en realidad lo que he hecho es un par de pantallas y el splashscreen.

screen

Je, hay quien ya ha opinado que el muñeco tiene un cierto aire al Bomberman. Angelicos. La verdad es que el planteamiento es diferente: es una vista cenital y hay que ir desplazando cajas reventando otras hasta solucionar el puzzle. Lo chungo es que el tiempo pasa, y no hay un contador sino que hay que fijarse en la sombra proyectada de los objetos para saber cuánto te queda. O eso, o hacerlo rápido. En fin, algo para pasar las horas en la consulta del médico o la parada del autobús: para los que tengan el cacharrico de Apple, el enlace al iTunes Store es este.

El juego en GameFAQs.

Si es que sale hasta en páginas en hebreo!



Coraline

popup_imageAnoche me puse a ver Coraline, y siendo como soy un cabezón que le gusta ver los títulos de crédito hasta el final -más cuando los acompaña una bonita música como en este caso, Bruno Coulais con sus coros y melodías etéreas- me quedé algo sorprendido cuando una pantalla final decía:

PARA LOS QUE ENTIENDEN:

Jerk Wad

😈 ¿Qué podía ser aquello? En fin, a investigar por la red. La respuesta era muy simple: (más…)

¿Pero desde cuándo bebemos leche?

vachequiLOLLa leche es un invento mamífero. Producto de una glándula sudorípara modificada (esto es discutible. Lo digo para dar asco) sirve como alimento al bebé hasta que éste se desarrolla mínimamente y puede comer cosas decentes. Pero no todos los mayores pueden beberla…

Generalmente los adultos (sean hombres o gatos) no toleran la lactosa, ya que la enzima capaz de digerirla desaparece en poco tiempo; esto provoca diarrea y molestias intestinales. Un rastreo por razas permitió deducir hace tiempo que la capacidad de digerir la lactosa en estado adulto apareció en algún lugar del norte de Europa, junto con la piel blanca y las mejillas sonrosadas: todos ellos métodos para absorber o sintetizar la necesaria vitamina D, que normalmente se genera en la piel al recibir los rayos de sol.

He de decir que la leche y sus subproductos siempre me han parecido asquerosos y sólo tras un largo entrenamiento ninja puedo saborear quesos y yogures. No se me ocurre qué especie de Neanderthal pudo tener la idea de chupar lo que salía de debajo de una vaca, y el largo proceso deductivo para distinguirlas de los toros.

Un rastreo genético más moderno hecho por el University College of London permite concretar la fecha y el lugar aún más: 5500 A.C., entre pobladores de los Balcanes y Centro Europa: esto es muy reciente y contradice la hipótesis de la vitamina D, al menos en parte (allí hay buenas horas de sol).

Detalle sorpresa: Picando en la foto de La Vaca Que Ríe (es un cuadro del dibujante Benjamin Rabier, que diseñó el personaje original en 1924) se puede ver una tira cómica de Tintin-Lutin, del mismo autor, que demuestra lo terroríficas que pueden ser las vacas para un surrealista.

Visto en Cryptoworld.

Penes fósiles

Incisoscutum_ritchieiHe he, hace tiempo que no ponía una de penes, que son las que atraen tráfico de buscadores. El miembro de hoy es un hueso de cuatrocientos millones de años perteneciente a un grupo de peces fósiles del Devónico, los artrodiros: concretamente a Incisoscutum ritchiei, de quien hace algún tiempo se descubrió que daba a luz a sus crías lo cual implica la primera prueba de sexo entre animales (recordemos que los peces normalmente no copulan, sino que los huevos son fecundados exteriormente).

El Incisoscutum es un pez blindado pequeño, pero los artrodiros son famosos por un monstruo depredador de la época, Dinichtys (ahora denominado Dunkleosteus) bicharraco con la cabeza acorazada, un cuerpo del tamaño de un autobús y mandíbula -una novedad de la época. Aquí una imagen para dar espectacularidad:

paleo_day72

Bueno. El caso es que entre los restos de Incisoscutum se encontró una prolongación osificada similar al apéndice eréctil de los tiburones: estos lo usan para introducir el semen en la cloaca de la hembra. Puede ser la reliquia del pene más antiguo de la Tierra, o al menos, de un protopito. Prototipo. ¿No es maravilloso? :halo:

Visto en Pharyngula.

El mentolado vacío del espacio

ALIEN-3Los astronautas dicen que el espacio huele a filete, o a metal recién soldado, y este es aún un misterio sin resolver. Pero los olores de este lado de la escotilla son un tema más delicado.

.La convivencia de un grupo de humanos en un espacio reducido siempre ha sido un problema para las agencias espaciales. Cosas que se toleran aquí abajo pueden convertirse en un problema cuando estás encerrado en una nave con alguien que, por ejemplo, se arranca las flemas continuamente o pega mocos bajo los mandos de la lanzadera. O, por ejemplo, tiene mal aliento.

Por ello, el programa espacial chino ha incluido en su estricto reglamento de acceso para nuevos astronautas la ausencia de caries y Aliento de Dragón, entre otras reglas como son: nada de narices mocosas, cicatrices, alergias a medicamentos… parece demasiado estricto, ¿no? Pero hay donde elegir.

Visto en io9