Muñeco diabólico

Elmo Knows your name… photo (c) Michael Egger-News Channel 8Un peluche de Elmo -el personaje de Barrio Sésamo–  dotado de un chip de aprendizaje capaz de aprender y repetir palabras, era parte de la colección de juguetes del pequeño Jimmy Bowman, de Tampa (USA). Todo iba bien hasta que le cambiaron las pilas y el monigote empezó a repetir la frase: “Kill James!“. La avería del ciberpeluche ha sido asumida por Fisher-Price (fabricante de Elmo-Knows-Your-Name) que le va a enviar un recambio y analizará al droide peluche defectuoso para saber si esto puede repetirse en el futuro. O usar ingeniería inversa para hacer la serie mejorada Elmo-Knows-What-You-Do-Last-Summer y Elmo-Knows-Where-You-Sleep.

Vía Fortean Times .

Buscas casa?

Otra de esas deliciosas anécdotas de inmobiliarias. Un agente de la inmobiliaria lleva a un cliente a visitar una casa en el centro de Inglaterra, que apenas llevaba una semana en el listado. Cuando llegan se encuentran en el salón al antiguo propietario, ahorcado con un cinturón. El tipo, de 40 años de edad, acababa de heredar la propiedad de su madre, fallecida poco antes.

Lo terrorífico del caso es que la casa valía 350.000 libras (unos 500.000 euros).

Vía BoingBoing

Bosque chungo

Esqueleto en el bosqueEn el bosque de Aokigahara, cerca del Fuji-san en Japón, hay frecuentes visitas de furgonas de la policía… ¿por qué será? ¿por asuntos de drogas o delitos sexuales? No; esto es Japón. En el país del mundo que más adora el suicidio, este bosque se ha convertido en el lugar común al que van estudiantes fracasados, amantes deprimidos, y demás gente que descubre de golpe que el mundo es una mierda. Y van y se dejan caer por allí.

La gran mayoría se ahorca, luego están los de las pastillas; el seppuku ritual ya no se lleva. Y tirarse bajo un tren es caro, porque luego la familia corre con los gastos de compensación a los afectados… la verdad es que el sitio es demasiado cerrado y oscuro, y tiene un punto ominoso. Más si vas pisando calaveras y tibias por el camino cual sicario de Skynet.

En esta página hay abundantes fotos del bosque y sus habitantes.

El extraño caso del Empire State y los coches muertos

Empire State Building, con el Graf ZeppelinUn fenómeno extraño se viene recogiendo desde hace meses en la Gran Manzana. Alrededor del Empire State Building (concretamente en un radio de unas cinco manzanas) los coches y demás vehículos de motor se paran inexplicablemente, al punto que sus dueños deben empujarlos más allá de esta “zona muerta” para que vuelvan a arrancar… cosa que hacen sin problemas.

El hecho es tan absurdo que nadie ha tomado cartas en el asunto, aunque la mayor parte de las teorías apuntan a la gran cúspide del edificio, rodeada de antenas de emisoras y telefonía. Se especula con que las emisiones podrían alterar el funcionamiento de los sistemas electrónicos de los coches.

La pregunta que me hago es ¿Por qué ahora y no antes? Hay equipo electrónico desde que en 1930 la RCA instaló una antena de TV. Y además ¿por qué sólo la electrónica de los coches -de la cual sólo falla el arranque- y no los ordenadores, radios, marcapasos, etc. que hay dentro de esas cinco manzanas?

Misterio! ¿A quién vas a llamar?

Noticia en el Daily News.

Les Machines de l’Île


Pez luminoso de las profundidadesÚltimamente están de moda unos espectáculos a medio camino del circo y la instalación de arte, en los que predomina la estética que se ha dado en llamar steampunk (una especie de gótico victoriano con toques de ciencia-ficción) unido a cierto tenebrismo morboso mezclando estilos de diferentes épocas. Las instalaciones suelen ser híbridos de monstruosidades grotescas y máquinas de vapor, con muchas ruedas dentadas y materiales nobles de por medio.

Las he visto por toda Europa y ahora llevan un par de años apareciendo por Almería en las cabalgatas de Reyes y otras fiestas callejeras: payasos terroríficos, pilotos retro llevando extraños aparatos… casi siempre aterrorizan a los más pequeños y fascinan a los que pasan de ocho o diez años. Es como una moda, y tiene diferentes fuentes y creadores. Supongo que hay influencias de Jean-Pierre Jeunet y Tim Burton (la música de Danny Elfman y Yann Tiersen es inevitable en estas instalaciones).

La gente de Les Machines de l’Île (François Delarozière & Pierre Orefice) son desconocidos para mí, pero parecen entroncar con la (nueva) tradición del espectáculo grotesco e imaginativo: Máquinas enormes de madera y bronce, articuladas e iluminadas, pensadas para desfilar, con una estética que recuerda los viejos grabados de los libros de Julio Verne o las imágenes de Jumanji -para quien no acostumbre leer libros viejos-.

El sitio web es interesante, pero podría tener más información y fotos más grandes: http://www.lesmachines-nantes.fr/