El esqueleto de un dragón hallado en China

El esqueleto de un dragón hallado en China

Dragón chinoHay que decir que ante un titular como este se espera uno el hallazgo de uno de esos fósiles magníficos que están saliendo de los yacimientos chinos: tal vez un mosasaurio o algún reptil serpentino. Pero no, se trata de un esqueleto reciente con trocitos de carne pegada aún.

Los vecinos de la ciudad de Zhangjiakou (en el norte de China) se encontraron esta carcasa en un campo. La osamenta, perfectamente ensamblada (los carroñeros la limpiaron con mucho cuidado) mide unos 18 metros de largo y es en su mayoría un larguísimo tórax seguido de una igualmente larga cola; unas patitas asoman por lo que parece ser una cintura pélvica y escapular bien desarrolladas, y el cráneo -que tiene las órbitas orientadas hacia adelante y lo que parece ser una dentición similar a los cetáceos- dispone de dos cuernos de ciervo. No hay restos de alas; todo esto encaja con lo que es la imagen del dragón chino popular, que vuela “nadando” en el cielo, tiene cuernos de ciervo, cuerpo de serpiente, garras de águila, hocico de perro, y (aquí no han aparecido) ojos de langosta, melena de león, escamas de pescado y bigotes de bagre. Sólo le faltan las bolas en plan Goku.

Esta noticia nos revela una alarmante realidad: ya hay chinos aburridos, cosa que antes era increíble. La sociedad está cambiando!

El misterio de la señal WOW, resuelto con peros

El misterio de la señal WOW, resuelto con peros

La señal WOW, una emisión de radio de gran potencia recibida en 1977 por el radiotelescopio Big Ear, es uno de esos misterios compartidos por la ciencia y los seguidores de lo que podríamos llamar paraciencia o ciencia límite (incluyendo la ufología). El hecho está ahí, está documentado convenientemente. Sólo varía la explicación: para unos sería un rebote de una señal terrestre o de un satélite, o en todo caso algún fenómeno cósmico de increíble potencia; para otros, cabría añadir la posibilidad de una señal de contacto de una tecnología extraterrestre.

Lo que hacía atractiva a WOW para la hipótesis extraterrestre era que venía en la frecuencia del hidrógeno neutro (1420,4056 MHz) que es el elemento más común del Universo, y la onda portadora era CW, la más eficaz para atravesar grandes distancias sin pérdida. Si alguien decidiera generar una señal para llamar la atención de otras civilizaciones, usaría algo así*.

El gran problema en estos casos es que no son fenómenos aptos para experimentación: aunque otros radiotelescopios barrieron el cielo en dirección a Sagitario, de donde vino WOW, nunca pudo obtenerse una repetición del pulso.

Hace tiempo comentamos aquí la hipótesis de Antonio Paris al respecto, señalando como “culpables” de la señal a las nubes de hidrógeno cometarias: en concreto de dos que pasaron por aquella zona del cielo en 1977, el 266/7 Christensen y el P/2008 Y2 Gibbs. Este año se cumplen 4 décadas de la recepción de WOW y también se repetiría el paso del Christensen: era el momento de repetir el experimento y ver si las lecturas coincidían. El caso es que sí, y así se publicó en los medios: el enigma WOW estaba resuelto.

Pero… parece ser que el trabajo de Paris adolece del tipo de fallos que se le achacan a los paracientíficos frecuentemente. Una pobre descripción del equipo, fallos en la previsión de errores (por ejemplo, el apantallamiento contra otras fuentes de emisión) el hecho de que las colas de hidrógeno cometarias por sí solas no producen emisiones de radio de tal potencia, y que la señal detectada ahora difiere en ancho de banda e intensidad de la WOW. Aparte del delicado tema que, según las efemérides de la NASA, en 1977 el Christensen no estaba ni cerca de esa posición. Y ya hilando más fino, la entidad que publica (Washington Academy of Sciences) no parece tener mucha reputación, al menos en temas de astrofísica.

Resultado: para muchos astrónomos, como Chris Lintott (profesor de astrofísica en Oxford, que ha planteado una serie de preguntas a Paris al respecto de esta publicación) la hipótesis del hidrógeno cometario es más bien floja. Así que WOW seguirá dando guerra hasta que demos con la explicación correcta…

Hydrogen Clouds from Comets 266/P Christensen and P/2008 Y2 (Gibbs) are Candidates for the Source of the 1977 “WOW” Signal, de Paris y Davies, en Planetary Science (2015)

… y la publicación de junio de 2017 con sus conclusiones: HYDROGEN LINE OBSERVATIONS OF COMETARY SPECTRA AT 1420 MHZ

  • …o no. O el cielo está repleto de transmisiones extraterrestres en señal subespacial u otra tecnología fundamental que aún no conocemos, y los terrícolas seguimos buscando señales de humo como catetos espaciales que somos.
La anomalía gravitatoria de la Antártida

La anomalía gravitatoria de la Antártida

Los satélites de la misión GRACELa Tierra no es redonda. Tiene ligeras deformaciones en la superficie y un achatamiento en los polos, tan sutil que cuando la vemos desde fuera parece una esfera perfecta. Sin embargo, a nivel de campos gravitatorios, estas deformaciones son invisibles. La misión GRACE (Gravity Recovery and Climate Experiment) de la NASA, iniciada en 2002, consistía en dos satélites separados entre sí unos 220 kilómetros, capaces de detectar sutiles variaciones en la gravedad global y crear un mapa. La Antártida era un punto destacado, ya que las diferencias de masa permitirían registrar los desplazamientos del hielo sobre el continente. Pero GRACE descubrió algo más.

La distribución de masas de la TierraBajo el hielo antártico, se detectó un mascon (una zona de masa significativamente más alta que lo normal) más o menos redondo, de unos 350 kilómetros de diámetro. No se puede determinar la antigüedad ni naturaleza del gigantesco fenómeno, pero hay una teoría.

Antártida

La distorsión se encontraba en una cuenca subglacial de unos 500 kilómetros de diámetro en la Tierra de Wilkes, 70°S 120°E. Se sabe (gracias a unas ondas sísmicas analizadas cuando el año Geofísico Internacional 1957-58) que en este lugar la corteza terrestre es más delgada, concretamente la Discontinuidad de Mohorovicic está 7 kilómetros menos profunda que lo normal. Esta delgadez de la corteza, unida a la anomallía gravitatoria, parece consistente con la teoría de un impacto meteórico que habría hecho emerger materiales más densos del manto terrestre (aparte de la masa que tuviera el objeto).

Aquello tuvo que ser tremendo: el área es casi el triple de grande que el de Chixculub, que causó la extinción de finales del Cretácico (sí, los dinosaurios). Pero ¿con qué gran extinción podríamos emparejarlo? ¿o es mucho más antiguo que la propia vida terrestre?

La anomalía de la Tierra de Wilkes (imagen © Ohio University)Podemos comparar la huella gravitatoria de Chixculub (Cretácico, 65 millones de años), Wilkes y por ejemplo Vredefort (Precámbrico de Sudáfrica, 2020 millones de años). Este último -se supone que el meteorito tendría unos 15 km. de diámetro y causaría un cráter de 300 km, pero está muy erosionado para determinarlo con seguridad) tiene una huella muy baja, porque el manto casi ha alcanzado el equilibrio isostático. El de Chixculub también, al ser más pequeño. Eso nos lleva a una antigüedad menor que los 2020 millones de años (y mayor que 65).

Ahora bien, se llevan descubriendo desde hace algún tiempo condritas (pequeños fragmentos meteóricos) en rocas del Pérmico-Triásico de Antártida y Australia, lo cual ha llevado a pensar que la extinción masiva de finales del Pérmico (que se cepilló al 90% de las especies terrestres hace unos 250 millones de años) pudo estar causada por un meteorito. hay una posible estructura de impacto de esta época en Australia, Bedout High (390 kilómetros de diámetro) con la que se venía especulando, en combinación con otros eventos desastrosos como los traps siberianos; pero este otro cráter no necesitaría más justificación para la extinción pérmica.

GRACE gravity data target possible mega-impact in north central Wilkes Land, Antarctica

Tal vez nunca convivimos con un Hobbit

Tal vez nunca convivimos con un Hobbit

Esqueleto del Homo floresiensis o "Hobbit"El Homo floresiensis -apodado Hobbit por su tamaño pigmeo, un metro de altura y unos 25 kg, de peso estimado, además de sus grandes cuencas oculares que recuerdan a Elijah Woods- es uno de nuestros primos extintos, posible descendiente de Homo erectus adaptado a la vida en un entorno aislado (Isla de Flores, Indonesia). Es sabido que muchas especies reducen su tamaño para adaptarse a estos entornos isleños, de hecho en la misma Flores existía un elefante enano (Stegodon). Curiosamente, el hobbit tenía una industria lítica muy avanzada, con herramientas comparables a las de Homo sapiens… con un cerebro de 300cc, que es más o menos el de un chimpancé.

Lo singular de estos hobbits es que según se habían datado los restos (fósiles e instrumentos de piedra) se indicaba que tenían unos 12.000 años, con lo cual su extinción habría ocurrido en una fecha posterior. Como ha habido humanos en Flores desde hace hace al menos 35.000 años (tal vez más) significaba que había habido una coexistencia, ya sea pacífica o en paralelo: una tribu oculta de homininos pigmeos viviendo a espaldas de sus parientes, como los Pitufos. Esto volvió relevantes ciertas leyendas antiguas sobre seres del bosque, como los Ebu Gogo.

EbuGogoLos Nage de Flores describen al Ebu Gogo (traducido: Abuela Glotona) como buenos caminantes y rápidos corredores de alrededor 1,5 m de alto. Según se dice tienen narices anchas y planas, caras anchas con bocas grandes y cuerpos peludos. Las hembras tienen “largos pechos colgantes”. Se dice que murmuran en lo que parece ser su propio lenguaje y del mismo modo pueden repetir lo que se les dice como si fueran un loro. Fueron exterminados por los nativos hacia el siglo XVIII por su costumbre de robar comida y niños (estamos hablando, obviamente, de folklore).

Esto llevaría a pensar en la hipótesis más común de la criptozoología para explicar tradiciones o encuentros con seres antropomorfos: la remanencia de especies no humanas, casi siempre de aspecto simiesco (el Orang Pendek en Sumatra, el Yeti o Mi-Go del Himalaya, el Sasquatch de los bosques norteamericanos) que han sobrevivido, ocultas y de modo vestigial, durante miles de años después de que el conjunto de su especie se haya extinguido.

Pero una nueva lectura de los datos estratigráficos indica que hubo un error: capas más modernas se mezclaron con los restos confundiendo la datación. Como los restos eran demasiado preciosos para usarlos en una datación por radiocarbono, se usaron en su lugar tizones de hoguera que estaban al lado. Pero estos carbones (que sí tenían 11-000 años) eran mucho más modernos: ahora se estima que la edad del yacimiento de Liang Bua va entre los 100.000 y 60.000 años. El contacto con humanos que llegaran posteriormente -ya que los restos de Liang Bua pudieron ser muy anteriores a la extinción de los hobbits- queda, por lo tanto, en la duda.

Revised stratigraphy and chronology for Homo floresiensis at Liang Bua in Indonesia, en Nature

[ms_google_map address=”Isla de Flores, Indonesia” type=”roadmap” overlay_color=”” infobox_background_color=”” infobox_text_color=”” infobox_content=”” icon=”” width=”50%” height=”300px” zoom=”6″ scrollwheel=”yes” scale=”yes” zoom_pancontrol=”yes” popup=”yes” animation=”yes” class=”” id=””][/ms_google_map]

La misteriosa desaparición del Conestoga, resuelta

La misteriosa desaparición del Conestoga, resuelta

ConestogaEl 25 de marzo de 1921, el USS Conestoga -un dragaminas de la flota americana recalificado como remolcador después de la guerra mundial- partió de Mare Island (California, USA) en dirección a su nuevo destino en Tutuila, en la Samoa americana. Nunca más se supo de él.

El barco había estado sirviendo en Norfolk Harbor, Virginia (EEUU) pero se le asignó un “ascenso” a nave-estación oceánica, para lo que tuvo que ser remodelado. En Mare Island se hicieron los últimos ajustes, con lo cual el navío estaba en perfectas condiciones de navegación. Con una tripulación de 56 hombres a bordo, remolcando una carga de carbón y 52 metros de eslora, la desaparición no era para tomarla a la ligera. Recordemos que en 1921 estaba muy cerca la paranoia de los u-boot alemanes y su mala costumbre de hundir barcos. El Cyclops, un barco de aprovisionamiento de la Marina, había desaparecido de la misma forma extraña en 1918, y la Marina americana estaba muy presionada por estos fracasos y por el advenimiento de cierta competencia por parte del Servicio Aéreo, que a su tiempo se convertiría en la Fuerza Aérea.

Hidroavión de búsquedaLa desaparición en sí no se descubrió hasta un mes más tarde, cuando el barco -que tenía que llegar a Pearl Harbor para su incorporación- no dio señales de vida. La precipitada búsqueda por mar y aire alrededor del Pacífico hawaiano y la costa de México implicó sesenta barcos y docenas de aviones cubriendo más de 750.000 km2, y fue uno de los mayores esfuerzos de rastreo hasta la época; pero no hubo resultados. Extrañamente, ni la desaparición de la nave ni la búsqueda posterior aparecen destacados en los anales de la Marina o la Fuerza Aérea; posiblemente el bochornoso evento no deseaba ser recordado. Los registros de navegación del barco estaban bastante liados: fechas, carga, destino, no coincidían. (más…)

Partículas de Majorana a partir del grafeno

Un grupo de científicos internacional -con participación del CSIC- ha descubierto otro uso para el grafeno: obtener partículas de Majorana, que son materia y antimateria al mismo tiempo.

MajoranaEttore Majorana (Catania, 1906) era un sabio singular: miembro del Grupo de Roma, fundado por Fermi con la intención de reunir a los mejores físicos italianos, tenía un carácter reservado y huraño. Lo que no le impidió tratar profesionalmente con los mejores físicos europeos de la época, sobre todo trabajando en el campo de Física de partículas. Trabajó con Heisenberg en Alemania coincidiendo con el ascenso del partido nazi (1933) y al volver se recluyó, publicando muy pocas cosas más. Se destaca de su trabajo la ecuación de Majorana y su consecuencia, el fermión de Majorana, que es su propia antipartícula: detectado en el mundo real mediante superconductores en 2012-14, esta partícula es un tipo de estado cuántico cuya función de onda no se comporta ni como la de un fermión ni como la de un bosón. Esta propiedad carece de análogo en el Modelo Estándar de física de partículas y podría formar parte de la materia oscura.

El 25 de marzo de 1938, el físico envió una nota de despedida a su colega Antonio Carrelli, director del Instituto de Física de Nápoles; compró un billete para el trayecto marítimo Palermo-Nápoles y desapareció.  (más…)