OOPArts, parte III y medio: más confusiones

Otro tipo de OOPs que se pusieron de moda con Von Däniken en los ’70 fueron los artefactos arqueológicos que aparentemente testimoniaban contacto con tecnologías más avanzadas de lo esperado para la época. La mayor parte de estos artefactos caen en el juego chauvinista de pensar que una raza extraterrestre -evolucionada de forma totalmente independiente en biología y tecnología- capaz de atravesar el espacio utiliza baterías de plomo, bombillas de filamento y escafandras articuladas. Lo triste es cuando el autor tiene información capaz de dar una explicación convencional al objeto y sin embargo prefiere ocultarla, para mantener una prueba más en su lista. Un caso clásico es el de la lápida de Palenque, que representa al rey Pakal Escudo en su paso al inframundo y se ha mencionado montones de veces como un extraterrestre montado en una cápsula al estilo de las Mercury de los años ’60. Es verdad que la explicación de la simbología maya es complicada, pero las comparaciones con tecnología desfasada vienen aún más traídas por los pelos. (más…)

OOPArts,parte III: es engañoso

Sigo con la lista de Maravillas de lo Desconocido que no son lo que parecen.

Los artefactos de este grupo están emparentados con el de “mentiras de verano” pero tienen un fin algo más siniestro que entretener: han sido utilizados -y siguen siéndolo- como pruebas empíricas que deniegan teorías científicas molestas. En la mayor parte de los casos, por dejarlo claro, se trata de argumentos creacionistas para invalidar la actualmente validada cronología geológica. Allá vamos… (más…)

Presentando a John Dee

Una duda que tengo  -de esas imposibles de probar y por ello más frustrantes- es si Ian Fleming al definir a su James Bond Al Servicio de Su Majestad 007 conocía al primigenio usuario del código doble cero-siete, también servidor de la Reina Elizabeth I y casi, casi agente de Inteligencia: John Dee (1527-1609). Puede ser pura casualidad, pero Dee firmaba algunos de sus escritos a la Reina con la clave de identificación 007 que en realidad era un dibujo estilizado de unas gafas (Dee era Los ojos de Su Majestad).

Este estudioso del Renacimiento inglés, bibliófilo, viajero, filósofo, científico (oh épocas en que se podía ser experto en todo!) apasionado de la astrología, criptografía, óptica, matemáticas, mecánica y navegación, tuvo la suerte de hacer amistades cercanas a la Corona y conseguir el puesto de tutor del rey Edward VI. Esto le dio una aceptable tranquilidad económica, tiempo para dedicarse a sus investigaciones (suspiro!) y la amistad con la joven princesa Elizabeth. (más…)

El incidente del Paso Dyatlov

Hace algún tiempo que se viene comentando en los círculos misteriófilos la poca validez de los libros de Charles Berlitz. Básicamente, el Triángulo de las Bermudas es un timo: la tercera parte de los casos sí están explicados, otro montón no ocurrieron en el área misteriosa y el resto tienen una justificación natural, aunque especulativa. Esto personalmente me echa para atrás; el Triángulo era para mí uno de los temas más misteriosos y a la vez mejor documentados de la historia… aunque también pienso que esto de los misterios tiene sus modas y algún día volverán sobre el tema rescatando los casos inexplicados, ya que como decía Jacques Bergier, si de cien casos quedase uno sin explicación lógica, ese uno sería suficiente para derrumbar el edificio del sistema establecido. Esto es tan válido para monstruos transdimensionales como para la rara órbita de Marte, si siguiéramos pensando como heliocentristas ptolemaicos.

Bueno, a lo que íbamos: aún quedan misterios no solamente irresolutos sino carentes de toda lógica, que desafían cualquier explicación incluso recurriendo a elementos de fantasía. Por ejemplo lo que le ocurrió a los nueve alpinistas rusos que en 1959 decidieron hacer un ski trek por los montes Urales, y que jamás fue explicado satisfactoriamente. (más…)

UVB-76

La semana pasada, empezó a correr en los foros conspiranoicos la noticia: la estación de radio UVB-76, de origen ruso, había dejado de transmitir. Esto ponía fin a una emisión de al menos 28 años, aunque hay quien la remonta a los primeros ’70. Pero ¿qué emitía UVB-76?


Esta emisora de onda corta, conocida por los radioaficionados como “El Timbre” emitía en los 4625 KHz un zumbido repetido a unos 25 pulsos por minuto, durante 23 horas y 10 minutos al día. Generalmente un minuto antes de cada hora, las pulsaciones eran sustituidas por un tono continuo, el cual continuaba por un minuto hasta que se restablecía las pulsaciones. En muy raras ocasiones los zumbidos eran sustituidos y cuando esto sucedía era para dar lugar a transmisiones en ruso, se dice que solo en tres oportunidades fueron oídas estas transmisiones de voz.

Según Wikipedia, los mensajes misteriosos fueron:

– A las 21:58 del 24 de diciembre de 1997, el zumbido fue interrumpido abruptamente para ser reemplazado por una serie de bips y una voz masculina anunciando en ruso “Ya — UVB-76. 18008. BROMAL: Boris, Roman, Olga, Mikhail, Anna, Larisa. 742, 799, 14.” El mensaje fue transmitido textualmente durante varias oportunidades hasta que fueron restituidos los zumbidos.

– Una voz similar fue transmitida el 12 de septiembre del 2002 pero con una extrema distorsión (posiblemente originada por la cercanía del origen de la voz con el micrófono) que hacía sumamente difícil la comprensión. Esta voz aparentemente transmitió el siguiente mensaje “UVB-76, UVB-76. 62691 Izafet 3693 8270.

– La tercera voz (y como la última que se ha escuchado en enero de 2007) fue transmitida el día 21 de febrero de 2007. De nuevo la transmisión estaba totalmente distorsionada pero se logró traducir que decía “75-59-75-59. 39-52-53-58. 5-5-2-5. Konstantin-1-9-0-9-0-8-9-8-Tatiana-Oksana-Anna-Elena-Pavel-Schuka. Konstantin 8-4. 9-7-5-5-9-Tatiana. Anna Larisa Uliyana-9-4-1-4-3-4-8.” Estos nombres rusos parece que hacían referencia a un alfabeto fonético en ruso.

El propósito de las emisiones continúan siendo un misterio aún hoy. Puede ser una emisora de control militar de algún tipo, tal vez para mantener un enlace con las bases de misiles ICBM: el lugar del emisor, Povarovo, es un sitio boscoso a 50 km. de Moscú. Otra posibilidad añadida es la de ser una “llave del hombre muerto” es decir, una señal que activaría algún sistema en el momento que dejara de emitir (algo común en los sistemas de defensa automáticos). Y otra más es un radioenlace para espionaje al estilo de las emisoras de números, inspiración para la señal misteriosa de Lost.

Ahora otra pregunta se añade al enigma: Después de todos estos años, ya fuera de la Guerra Fría ¿por qué se ha parado?