El ejemplar Mitchell-Hedges, declarado falso!

En ocasiones detesto tener razón. Una investigación sobre la calavera de cristal más famosa y perfecta, la llamada Mitchell-Hedges por  el apellido de su descubridor, ha concluido que es un trabajo hecho con tornos y fresas de diamante, posiblemente en Europa sobre 1920-30.

Durante mucho tiempo se consideró la calavera -“hallada” en un templo maya en Lubaantun- como una obra maestra de la lapidaria mesoamericana, aunque su estilo no encaja con los cánones estéticos mayas y la técnica utilizada para labrar el bloque de cuarzo estaba por encima de las capacidades técnicas de esta civilización. Los que consideraban la pieza falsa decían que se había fabricado en Alemania y que Mitchell-Hedges la había comprado en una subasta en Sotheby’s en los años 30.

Los análisis hechos por Jane MacLaren del Smithsonian sobre la pieza y moldes parciales de silicona no dejan mucho margen: como los mayas no disponían de fresadoras de diamante (y los extraterrestres usan mini-sables de luz para esto, como sabemos) la conclusión es que la hermosa joya es una “mejora” sobre el ejemplar del British Museum, también falso, de 1881.

La calavera se encuentra en exhibición en el Museum of American Indian en New York. ¿Qué harán con ella a la luz de esta nueva información?

Nota en Archaeology.org

A la venta la casa de Amityville

Crisis inmobiliaria por todas partes. Esta casa, el 108 de Ocean Avenue en Amityville (un pueblecito en Suffolk, cerca de New York) se vende por 1.150.000 dólares -una cifra nada despreciable, pero para una casa con jardín, dos plantas, cochera y embarcadero al río no está mal-. Desde este lado  es difícil reconocerla como…

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Mis OOPArts! El Ente

Otro objeto curioso que poseo, aunque no es un OOPA, es esta pintura de arena navajo:

No, no voy a decir que la hizo un viejo indio mientras me iniciaba en el camino del guerrero. La compré en una tienda en Arizona: las verdaderas pinturas de arena navajo se usan como magia curativa y cuando han sido completadas se borran. Las que se hacen para que los blancos las fotografíen o vendan llevan errores en la representación hechos adrede, casi como medida de seguridad: código erróneo para evitar un mal uso.

Estos cuadritos se hacen con la misma técnica -arena de colores esparcida- pero se aplican sobre una tabla encolada, con lo cual son permanentes. La temática suele ser de dibujos geométricos o escenas muy estilizadas, casi pictogramas: son frecuentes las imágenes de Yeibicheii, el Pueblo Sagrado, una especie de dioses ancestrales. Aparecen vestidos de plumas y con máscaras carentes de rasgos, casi yelmos; son muy parecidos a los personajes representados en las katchinas de los indios Pueblo.

En este caso, la figura de la derecha es bastante más siniestra. Negra, rodeada de una especie de pestilencia y con una morfología totalmente diferente al yeibicheii, se parece un poco al kokopelli que representa en las culturas del sudoeste americano a una deidad alegre que trae fertilidad y música al mundo. Pero kokopelli no suele aparecer en estas pinturas, además de que el parecido es superficial. No he visto otra pintura de arena similar a ésta en ninguna parte. ¿Qué representa este cuadro? ¿Qué es la entidad negra? Si algún hataathli* lee esto y quiere iluminarme…

*hombre-medicina navajo.

Mis OOPArts! La Bola

Ya que estábamos puestos con las historias de los objetos anómalos -de las que me quedan unas cuantas por contar- y dado que en muchos casos la interpretación del objeto es lo que cuenta, pues resulta que también tengo algunos que pasarían por válidos. Por ejemplo esta bola.

Es una esfera pulimentada de granito rojo de unos ocho centímetros de diámetro. La encontré empotrada en el sedimento de unas capas estratificadas de conglomerado, yo mismo acabé de extraerla.

La estratigrafía es bonita: ves las rocas como un libro abierto, y capa tras capa te cuentan lo que iba pasando… en este caso, transiciones y regresiones marinas. A una capa de filitas le seguían estratos bandeados de arenisca y estos conglomerados, que son amalgamas de piedras redondeadas unidas por caliza. Lo primero habla de un fondo marino, con sedimentos finos; luego el mar se retira, aparece la arena y más tarde la orilla de cantos rodados; todo esto pasado por el horno de altas presiones y temperaturas que es la Tierra a varios kilómetros de profundidad. Con el paso de millones de años, estas capas afloran a la superficie de nuevo, en este caso formando la Sierra de Gádor.

Normalmente en estas capas no hay buenos fósiles, pero en esta zona la mayor parte de las rocas tienen fecha: son triásicas. Hablamos de 250 millones de años; los dinosaurios acababan de salir a escena.

La bola podría ser un canto rodado que por casualidad tomara la forma de una esfera casi perfecta, claro. O puede que alguien recogiera una piedra de este conglomerado -la composición es la misma que el resto de cantos rodados- la puliera y luego se cansara de verla y la echara en el mismo lugar.

Claro que la opción alien también es absurda: una raza prehumana de increíble antigüedad coge una piedra de la playa, pule con ella una esfera y la deja en el mismo sitio. No me encaja. Ah, otro detalle lanzado como al descuido para más paranoia: la textura de superficie del granito, con multitud de puntos redondos de óxido y líneas entrecruzadas, se parece un montón a Io, el satélite de Júpiter.

Con esto podemos comprobar que los enigmas están en todas partes, y si hay pocas pistas tendremos misterio para rato… 8O

OOPArts, parte II: es mentira

La siguiente lista de objetos es seguramente la más antigua, la más original y más fácil de debatir: consiste en casos interesantísimos pero carentes de toda prueba, casi todos de finales del siglo XIX y principios de XX. Igual que las noticias sobre “serpientes de mar” eran un relleno válido para cantidad de periódicos locales, estas notas de prensa no sólo cumplían con el fin de llenar de tinta algunas páginas sino que daban ilusión en momentos de crisis o apatía. El principio de la manipulación de masas, arte que ahora sigue estando lejos de ser perfecto! Ahí nos quedan estos misteriosos testimonios.

El Pterodáctilo Viviente de Culmont

Según el Illustrated London News de 9/02/1856: unos obreros de Culmont (Francia) excavando un túnel de ferrocarril en unas formaciones rocosas liásicas partieron un enorme bloque para encontrar dentro un animal vivo:

“Esta criatura, que pertenece una la clase de animales considerados hasta ahora como extintos, tiene un cuello muy largo y una boca llena de dientes afilados. Se asienta sobre cuatro patas largas, unidas entre sí por dos membranas, sin duda destinadas a sostener al animal en el aire, y están armadas con cuatro garras largas y torcidas. Su forma general se asemeja al de un murciélago, sólo difierendo en su tamaño que es el de un ganso grande. Las alas membranosas miden de punta a punta tres metros, veintidós centímetros. Su color es negro pálido, la piel es desnuda, gruesa y aceitosa … Al llegar a la luz este monstruo dio algunos signos de vida agitando sus alas, pero poco después expiró lanzando un grito ronco. La extraña criatura -a la que se puede dar el nombre de un fósil viviente- se ha llevado a Gray, donde un naturalista muy versado en el estudio de la paleontología, de inmediato lo reconoció como perteneciente al género Pterodactylus anas.”

No hay, por supuesto, rastro de la matriz moldeada en la roca, ni del ejemplar conservado en formol. La fotografía es falsa y pertenece a otro caso posterior. Si estudiamos la descripción del bicho, vemos que corresponde a los únicos pterosaurios conocidos en la época: géneros Pterodactyus y Ramphorhynchus, hallados muy bien conservados en las canteras alemanas de Solnhöfen y popularizados por Sir Arthur Conan Doyle en El Mundo Perdido. Pero ahora sabemos que estos animales tenían una suave cubierta de pelusa, mientras que en 1850 el concepto era más bien una cruza de murciélago con sapo y gárgola.Por cierto, era lugar común la noticia de “sapos vivos incrustados en la roca” en aquellos tiempos… Tal vez el remate viene de un guiño del propio periodista: la especie Pterodactylus anas no existe, nunca ha sido catalogada. Anas es pato en griego, canard en francés – que en jerga popular también significa hoax, noticia falsa.

Conclusión: Cachondeo periodístico.

El Clavo de Kingoodie

En 1844 se informó a la Asociación Británica para el Avance de las Ciencias de un clavo que se había hallado firmemente empotrado en un bloque de arenisca de la Cantera Mylnefield (Kingoodie, Escocia). El clavo de hierro presentaba una fuerte oxidación y fue hallado aún embebido en la roca unos 25mm. La arenisca pertenece al Devónico, hace unos 400 millones de años. Todo esto fue bien documentado por Sir David Brewster, el científico y naturalista escocés inventor del caleidoscopio.

Bueno, aquí tenemos un ejemplo típico de noticia curiosa y creíble, dadas las fuentes. Pero el método científico no estaba muy implementado en 1840, y no nos ha quedado testimonio físico del clavo, ni fotos, ni dibujos. No sabemos por ejemplo la longitud total o cómo estaba empotrado; sin embargo parece bastante obvio que el clavo se había clavado en la roca mucho después de que se abriera la cantera. Existen varios casos más de clavos empotrados de esta época, sobre todo en periódicos ingleses y americanos.

Conclusión: Datación incorrecta.

El Martillo de London (Texas)

Una pareja de excursionistas paseaban en junio de 1936 por Red Creek (cerca de London, Texas) cuando se encontraron un nódulo de roca con un trozo de madera asomando de él. Diez años más tarde (!) el hijo de la pareja partió el nódulo descubriendo en su interior lo que parece ser la cabeza de hierro de un martillo en perfecto estado de conservación. El mango es de madera no fosilizada.

En 1983 el ejemplar fue adquirido para el Creation Evidence Museum de Texas, y sus propietarios le atribuyen una antigüedad de entre 300 a 500 millones de años.

Este ejemplo está -junto con la Copa de Wilburton- casi en la categoría siguiente de objetos, no por el hallazgo en sí sino por la orientación que se le ha querido dar. La primera anomalía que encontramos es que las rocas de Red Creek son del Cretácico inferior, hace 100 millones de años. Aun así, un objeto que quedase empotrado en roca y sometido a fosilización sustituiría toda su materia orgánica por minerales, y el mango es de madera fresca. No sabemos la constitución o antigüedad de las rocas que rodean la pieza, si es que son rocas y no barro compactado. Los análisis que podrían revelar algo (microscopia, espectrometría de masas y C14) no se han realizado por negarse el propietario: sólo una muestra del mango de madera pasó por el C14 y dio una antigüedad relativa entre 700 años y el presente. Ya sabemos que el carbono 14 no es muy fiable, pero si daba resultados negativos sí indicaría que la pieza en cuestión tiene más de 50.000 años.

En mi opinión, el análisis definitivo sería comprobar que la matriz es de roca sólida -con lo cual la pieza sería el primer fósil de un objeto artificial jamás encontrado- o de arcilla compactada y recocida por el sol en torno a una herramienta perdida por un minero tejano cien años atrás.

Conclusión: datación incorrecta.

El Vaso de Dorchester

En la primavera de 1852, durante una voladura en Meeting House Hill (Dorchester, Massachusetts) sobre unos conglomerados precámbricos, la exploración entre los escombros sacó a la luz dos piezas de metal que encajaban formando un vaso. La aleación parecía ser zinc o alpaca, y estaba decorado en toda su superficie con motivos florales. El hallazgo fue documentado en Scientific American (‘A Relic of a Bygone Age’, Junio 1852).

El caso del candelabro de Dorchester (que es lo que parece ser, más que un vaso) muestra lo fácil que entraban este tipo de noticias en el siglo XIX: a nadie se le ocurrió pensar que el objeto estaba allí antes de la explosión? Los sedimentos de conglomerado no suelen contener fósiles, ya que son destruidos en la compresión. Además, no es el tipo de artesanía que uno espera hallar hace mil millones de años, sino más bien a mediados del siglo XIX… oh, vaya, precisamente la época en que lo encontraron. Tristemente, en la actualidad se referencian aún estos casos citando la fuente lo cual los dota de una aparente credibilidad.

Conclusión: Datación incorrecta.

El Mortero de Table Mountain

En 1877,mientras se excavaba un túnel a través de grava en Table Mountain (California) una serie de objetos empezaron a aparecer entre los escombros a una profundidad de 450 metros de la boca del túnel. La descripción de estos objetos de piedra asemeja a manos de mortero y cuencos esféricos. Algunos años antes, asociado a materiales sedimentarios similares, se encontraron huesos humanos y de mastodonte. Los estratos de grava corresponden a una antigüedad de 33 a 55 millones de años.

Aquí se proponen dos soluciones realistas.La primera es que estos objetos son simulacra, objetos naturales que parecen manufacturados (hay muchos ejemplos de esto, sin ir más lejos el smiley marciano). Pero, dada la presencia de huesos de dos animales mucho más modernos, es más plausible pensar que los sedimentos habían sido perturbados siglos atrás -tal vez por un enterramiento?- y todos ellos tienen un origen mucho más reciente que el terreno que los rodea. En estratigrafía arqueológica, es muy importante determinar esto antes de datar cualquier objeto.

Conclusión: Datación incorrecta.

La Copa de Wilburton

Durante las obras de la Planta Eléctrica Municipal en Thomas (Oklahoma) en 1912, un trozo de carbón se partió revelando en su interior un pequeño vaso o pote de hierro, obviamente manufacturado. El carbón procede de sedimentos del Pennsylvaniense medio, hace 300 millones de años. La pieza se conserva en el Creation Evidence Museum, Glen Rose, Texas.

La verdad es que no se pueden sustentar argumentos científicos basados en la palabra de dos personas, y dos fueron los testigos del milagroso evento. El análisis del carbón circundante sería revelador, así como un examen detenido de la pieza de hierro: pero esto está fuera de discusión por parte del propietario actual. El cacharro es de hierro forjado y se parece mucho a las tazas de fundición que se usan, por ejemplo, para hacer balas. Descartando la opción de una broma, queda la posibilidad de que la taza se hubiese rodeado de sedimentos compactados -esto ocurre, con el carbón, en pocos años- que dieran la impresión al trabajador de ser un solo nódulo.

Conclusión: seguramente falso.

fuentes: Glen Kuban, Bad Archaeology, Magonia

OOPArts, parte I: es natural

La primera serie de OOPArts que aparecen aquí, algunos bastante famosos, consisten en objetos cuya tecnología es demasiado avanzada para el tiempo al que se atribuyen, ya sea un poquito (el pilar de Delhi, mil años antes de la metalurgia del acero) o bastante (las bolas de Klerksdorp, casi tres mil millones de años antes de la metalurgia del hierro). Las explicaciones posibles para estos objetos son bastante naturales y, en algunos casos, la única creíble a la vista de todas las pruebas.

AVISO: el post es largo.

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