Novedades de Antikythera

Hace algún tiempo saltaba a las noticias el famoso artefacto de Antikythera, esa especie de mecanismo de relojería de origen y utilidad desconocido hallado en un pecio griego de hace dos mil y pico años.

Nature publica una actualización de esta investigación: la pieza original, un pegote de bronce y óxido apenas reconocible (tal como yo la conocí al principio, un puro enigma de dudosa autenticidad) se ha limpiado, fotografiado, escaneado y finalmente reconstruido por un maestro relojero hasta tener el fabuloso aspecto que debió tener al salir, reluciente, del taller de un discípulo de Arquímedes (de quien se dice que construyó o planeó algo similar).

Parece que el mecanismo era una especie de calendario dual, capaz de mostrar la fecha estándar y los ciclos lunares, estando capacitado para calcular los ciclos de los Juegos Olímpicos (que empezaban la primera luna llena después del solsticio de verano).

Aun así el misterio de este objeto fuera de tiempo permanece: nadie había hecho algo así ni volvería a hacerlo en mil seiscientos años, con una tecnología totalmente fuera de lo que había en esa época. Es como encontrarse un motor de curvatura en una carabela; ¿qué genio pudo fabricar eso y luego desaparecer sin dejar rastro?

Video documental (en inglés)

Artículo en Nature

Falsificaciones

El ejemplar de ParisCon esta fiebre por las calaveras de cristal provocada por Lucas/Spielberg, se escuchan todo tipo de desvaríos por los medios: que si la de la peli es la de Mitchell-Hedges, que son todas falsas, que si son extraterrestres. Vamos a aclararnos un poquito.

Las calaveras de la peli de Indiana no son ni la de Hedges, ni la del Musée de l’Homme, ni la del British. Son otras. La película está llena de contradicciones y fallos históricos, porque es una aventura de ficción (las otras tres también los tienen, aunque nadie parecía fijarse en ellos: los thugs no mataban extranjeros, hay representaciones de Atón en el Pozo de Almas de Tanis, el Santo Grial está en un templo nabateo, etc). Pero veamos la realidad… no habrá spoilers a continuación, a lo sumo decepciones.
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La Ciudad Perdida de Akakor

Plano de AkakorAlgunas historias que una vez rodaron por ahí resultan fascinantes, aun siendo falsas… aunque se supone que las contaron como verdaderas. La historia de la Ciudad Perdida de Akakor es un ejemplo bueno.

Todo comenzó en uno de aquellos libros de “realismo fantástico” (como lo llamaba Jacques Bergier)  de los ’70: Las Crónicas de Akakor, de Karl Brugger. Este estudioso alemán (añádase el adjetivo “supuesto” a todo lo que se diga a partir de ahora), periodista de la A.R.D., relata sus investigaciones en la Amazonia y el hallazgo de una ciudad perdida, de increíble antiguedad y avanzada ciencia, protegida por la tribu de los Ugha-Mongulala -unos fieros indios con cuyo líder, Tatunca Nara, llegó a hacer amistad Brugger. (más…)

De santos y místicos

Padre PíoMe entero de la exhumación y traslado de los restos del Padre Pío -San Pío desde 2002 vía Juan Pablo II- y las manifestaciones de algunos de sus fieles ante el evento. Este monje, que desde 1911 manifestaba poderes paranormales como la bilocación (poder de generar un doble de sí mismo) curación por imposición de manos, ciertas formas de telequinesia (capacidad de mover objetos sin tocarlos), manipulación del comportamiento de los animales, y otros muchos más complicados de definir, era famoso por los estigmas sangrantes que tenía en la palma de las manos, que resultaban tan molestos que debía llevar una especie de guantes de motorista sin dedos casi todo el tiempo. (más…)

Boskovich, un genio medio desconocido

Es interesante descubrir a estos personajes medio enterrados en la historia, a la sombra de los clásicos. El caso de Boscovich es más curioso porque no se trata de un “supuesto” genio: sus descubrimientos y teorías son reales y están documentados, sólo que no están reconocidos suficientemente en los libros de texto.

Roger Joseph Boscovich, físico, geómetra, astrónomo y filósofo, nació en Dubrovnik, Ragusa, en 1711. En aquellos tiempos, como vemos, era más fácil tener varias carreras. No es cuestión de hacer una biografía, pero el hombre hizo muchas cosas:

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El artefacto de Antikythera: novedades

El mecanismo originalCuando era un piojillo me fascinaban los misterios arqueológicos, casi más que todos los demás misterios misteriosos:  las bolas de piedra de las selvas yucatecas, la calavera de cristal, el cubo hecho hace 150 millones de años… el objeto metálico hallado bajo el mar, recomido por el óxido y los moluscos, en las aguas de Antikythera (Grecia) era uno de los más famosos y, de momento, el único que salva valientemente su veracidad.

Mediante radiografías de aquella masa informe hallada en un pecio romano de hace 2100 años, se  supo que era un complejo mecanismo de ruedas dentadas y arandelas, de uso desconocido pero inexplicable para la tecnología griega de esa época y más para su mentalidad tecnófoba.

Se ha escrito mucho sobre el tema (ver un resumen en la Wikipedia) pero las nuevas tecnologías de escaneo (tomografía de rayos x) han permitido obtener un alto detalle no sólo de los mecanismos delicados, sino de las inscripciones labradas en las planchas de bronce. El aparato pudo ser un calendario capaz de predecir movimientos solunares a través del año,calcular eclipses e incluso la trayectoria de la Luna, que es irregular y fue descubierta por Hiparco tal vez hacia la misma fecha en que el objeto se construyó. Pensar en tener en las manos el mismo aparato que diseñara Hiparco de Rodas es ya bastante emocionante, pero además la tecnología de engranaje diferencial y miniaturización utilizada es equiparable a la de los relojes del siglo XVIII. Para que hablen de enigmas.

Ancient Greek computer was used to chart the skies, en BoingBoing.