El extraño caso del Empire State y los coches muertos

Empire State Building, con el Graf ZeppelinUn fenómeno extraño se viene recogiendo desde hace meses en la Gran Manzana. Alrededor del Empire State Building (concretamente en un radio de unas cinco manzanas) los coches y demás vehículos de motor se paran inexplicablemente, al punto que sus dueños deben empujarlos más allá de esta “zona muerta” para que vuelvan a arrancar… cosa que hacen sin problemas.

El hecho es tan absurdo que nadie ha tomado cartas en el asunto, aunque la mayor parte de las teorías apuntan a la gran cúspide del edificio, rodeada de antenas de emisoras y telefonía. Se especula con que las emisiones podrían alterar el funcionamiento de los sistemas electrónicos de los coches.

La pregunta que me hago es ¿Por qué ahora y no antes? Hay equipo electrónico desde que en 1930 la RCA instaló una antena de TV. Y además ¿por qué sólo la electrónica de los coches -de la cual sólo falla el arranque- y no los ordenadores, radios, marcapasos, etc. que hay dentro de esas cinco manzanas?

Misterio! ¿A quién vas a llamar?

Noticia en el Daily News.

El misterio de las caras de papá

No mi papá sino el de Steve, que lleva el blog de El Estornudo y cuenta esta curiosa anécdota de investigación. Todo comienza con los extraños dibujos que su padre le pinta cada año en su tarta de cumpleaños…

La Cara misteriosa

La historia completa (en inglés por supuesto) en The Sneeze.

¿Resuelto el enigma Tunguska?

Lago Cheko, en TunguskaBueno, el título es sensacionalista porque no han resuelto nada. Pero, después de 99 años, una expedición italiana ha encontrado lo que parece ser el cráter abierto por la explosión del evento Tunguska, uno de los pocos misterios que aúnan a científicos y paracientíficos, ya que nunca se ha sabido bien qué podía ser y todas las hipótesis son fascinantes.Para resumir, el 30 de  junio de 1908 algo explotó en los bosques ribereños del Podkamennaya en Tunguska (Siberia), algo que liberó 15 megatones de energía y devastó la zona, afortunadamente despoblada. Los relatos de cómo se notó el evento rivalizan con las descripciones de la erupción del Krakatoa… pero nunca se supo qué había pasado. Las teorías son variopintas: un cometa, un asteroide, un trozo de antimateria, una minicuerda cósmica, un agujero negro, una nave extraterrestre, un fallo de una prueba de Nikola Tesla, etc. No hay residuos sólidos ni radiación residual, aunque sí se liberó energía térmica. Y nunca hubo un cráter, porque se buscaba en el epicentro -que era donde apuntaban todos los troncos de árboles caídos por la explosión.La expedición actual,  dirigida por Luca Gasperini, apunta a que el cráter puede ser el fondo del lago Cheko, y que el ángulo de entrada del objeto dejase más una marca de arrastre que un cráter redondo. Si esta hipótesis es cierta, en el fondo del Cheko puede haber un gran asteroide, o las trazas químicas de un cometa, o… o Nikola Tesla criogenizado en una nave espacial con el motor de antimateria roto! Veremos.Por cierto, hablando de casualidades: hoy mismo ha entrado en erupción el Krakatoa. Nada grave, como la última vez… el mismo año que Tesla inventó el motor de corriente alterna.La noticia en National Geographic.

Juanpa burning

Juan Pablo II saliendo de la hoguera? Pero qué hacía dentro?La no tan novedosa noticia de la foto del polaco G. Lukasik, en la que una hoguera se revela como elemento para la manifestación teleplástica del fantasma de un Papa, revela más cosas sobre la naturaleza humana que sobre el mundo de los enigmas.

La imagen podría ser una vieja vendedora de castañas o una bruja (más apropiadas para una hoguera que un Zumo Sumo Pontífice) pero, como la marca de la foto indica que el obturador se disparó en el minuto y segundo exacto en que se cumplía el aniversario de la muerte de JP2, pues resulta que tiene que ser él. Dejando de lado el hecho que la hoguera y la gente que la rodeaba estaba puesta para celebrar esa misma efemérides por un grupo de católicos enfervorecidos -por cierto que hay una hora de diferencia entre Roma y Wadowice, o sea que el fantasma llegó con 60 minutos de retraso- creo que no hay palabra técnica más repetida y aprendida en el entorno popular que pareidolia, la capacidad que tenemos los humanos de distinguir patrones en disposiciones aleatorias y darles un sentido. A veces para bien -es una herramienta para descubrir cosas!- y a veces para mal -te vuelve paranoico-.

Supongo que si el Papa, a quien se intenta canonizar por cierto, quisiera volver a dar consejos a sus discípulos, tomaría una forma más benévola que una llamarada que sólo puede ver una cámara; un fantasma azul, tipo Jedi uno-con-la-Fuerza, sería más coherente. Pero los enigmas son enigmáticos. Hoy mismo me ha llegado material fotográfico desde Polonia: casualidad? Foto polaca-> material fotográfico polaco el mismo día! Y además esta foto que manda nuestro colaborador G. Lucas de las pruebas atómicas (de archivo) de Alamogordo, en las que se ve claramente (y no es un montaje, lo juro) la cara del actual Papa. G. Lukasik -> G. Lucas, más enigmas! Qué mundo tan complejo este! He aquí la foto.

Que no! que no es un montaje! Es milagrosa.

Dramas callejeros

El parque cercano a mi oficina está lleno de signos que cuentan historias, si uno presta atención. Por ejemplo.

Hierba

Esto es hierba cortada a máquina y hecha bolitas. Normal.

Pelos

Esto son bolas de pelo multicolor, en cantidades. ¿Qué significa? ¿La podadora atrapó un perro? ¿Un wookie fue a depilarse al parque? ¿Qué historia nos cuenta esta imagen?

Lugar maligno! Lugar maligno!

Catálogo de gorriones muertosPara algunas culturas, los gorriones son psicopompos; es decir, portadores o custodios de las almas de los muertos en su viaje al inframundo. En el folklore inglés, los gorriones rodean la casa del que va a morir, intentando luego atrapar su alma cuando escapa.

Pero generalmente son buena señal. En la tradición hebrea, los gorriones pueden ver el descenso de las almas desde la Sala de Almas -el Guf– al nacer un niño; por eso pían regocijándose.

He de decir que en el siniestro edificio en que trabajo aparecen continuamente criaturas muertas o moribundas; hemos tenido lluvias de ranas, mosquitos y moscas, y mi gata pequeña fue abandonada allí para morir. Siempre he atribuido esto a las peculiares características del edificio, construido con un enrejado de aleación metálica -que recuerda a una antena o un condensador- y diseñado con una grotesca simetría. Pero el último fenómeno raya lo paranormal: decenas de gorriones muertos en el foso, muchos de ellos poco más que embriones.

¿Algún depredador los arroja allí? ¿Cómo acaban en el edificio y en ninguna otra parte del amplio parque que lo rodea?
Otro misterio sin revolver con una carga siniestra…