Las conexiones de la Fuerza, II: la nueva saga

(Esto es la segunda parte de otro post. ¿No lo has leído? )

En la entrega anterior estábamos a finales de los ’70. La 20th Century Fox había estrenado Star WarsLucas se había convertido en un poder a tener en cuenta. Todos los otros estudios se subieron al carro galáctico y en poco tiempo Battlestar Galactica, Star Trek: The Motion Picture, Alien y otras empezaron a animar el mercado cinematográfico. Y no sólo con la temática, también en otros aspectos: por ejemplo las bandas sonoras empezaron a dominar con sinfonías grandilocuentes donde antes había largos silencios. Hacia 1978 Lucas estaba compaginando el guión lo que sería la primera de las secuelas…

El Segundo Anillo de Poder, de CastanedaPor otra parte, en el mundo de los brujos, Castaneda estaba iniciando con su nueva saga un proyecto totalmente diferente. La historia de los brujos mazatecos se había cerrado con su aparente muerte, y las historias narradas en los siguientes dos libros cuentan con personajes y situaciones muy distintos: un grupo de brujas de comportamiento errático que conforman el equipo que debe liderar Castaneda. Cual manada de JarJares Binks, las brujas locas no funcionaron muy bien, y los siguientes libros consisten en flashbacks de la época de Don Juan -es decir, entre 1960 y 1973. Se centran más en describir ciertos “pases mágicos” cuya finalidad es acumular poder personal para poder dar esos saltos perceptuales y entrar en modo Matrix, aunque la finalidad última de estas descripciones se estaba cocinando. Como hemos dicho, el mundo de los guerreros es un mundo de mentiras.

Hay que decir que el propio Castaneda es un ser esquivo. Apenas hay un puñado de fotos suyas, y se negaba a ser filmado o grabado; la información biográfica es fragmentaria y confusa, a pesar de que no pocos han rastreado todas las pistas. Se supone que parte del entrenamiento del guerrero consiste en borrar la historia personal, es decir, eliminar toda conexión con otros individuos para reconfigurar la estructura del capullo luminoso o cuerpo energético. Castaneda reemplazó el vacío de información por trolas, mentiras que se contradecían mutuamente permitiéndole crear un personaje socialmente viable y a la vez oculto. ¿O acaso esto es otra mentira? Es difícil de decir. Sí es cierto que algunas de las brujas mencionadas en esta nueva saga –Carol Tiggs, Florinda Donner-Grau y Taisha Abelar– eran personajes de carne y hueso que posteriormente confirmarían sus historias. (más…)

George Lucas y Castaneda: las conexiones de la Fuerza

George Lucas y Alec GuinnessLa historia es más o menos así: un anciano exiliado en un desierto, perteneciente a orden de guerreros-filósofos que utilizan ciertos poderes conferidos por el conocimiento de una realidad superior, contacta con un joven y lo convierte en su aprendiz. Las consecuencias de esta alianza llevarán finalmente a una renovación de la orden… os suena? Y si os digo que el viejo brujo no se llama Obi-Wan, sino Don Juan? En este artículo sumamente friki vamos a dar un repaso a las conexiones entre el mito cinematográfico creado por George Lucas (Star Wars) y la serie literaria de Carlos Castaneda inaugurada con Las Enseñanzas de Don Juan, sus intrincadas conexiones y algunos tristes finales. Y no, no me refiero a Jar Jar Binks. (más…)

El monolito de Baalbek

El monolito de Baalbek

Complejo templario de Baalbek. Arriba a la izquierda, el Templo de JúpiterDentro del catálogo de OOPArts que vengo reseñando hace algún tiempo -me refiero a esos objetos arqueológicos misteriosos que parecen estar fuera de lugar cronológica o geográficamente- aparecen los Monolitos de Baalbek. Estos impresionantes bloques de piedra caliza y forma oblonga están situados en un yacimiento romano al este del Líbano, a 1150 metros sobre el nivel del mar, que corresponde con la antigua ciudad fenicia dedicada al dios Baal. Más adelante, durante la ocupación griega y luego romana, el lugar albergaría un complejo de templos muy importante dedicados a dioses del panteón grecolatino.

Los bloques que nos ocupan están en la base del Templo de Júpiter erigido por Augusto en el 27 a.C. El gigantesco edificio se acabó bajo Nerón sobre el año 60 d.C. y es uno de los templos más impresionantes de la antigüedad. La base sobre la que se erigieron las enormes columnas (actualmente, sólo quedan seis en pie) es la del templo de Helios, de época helenística, y tal vez ya estuviera allí en un templo anterior dedicado a Baal. En esta base aparece lo que se ha El Trilithon en la base del Templo. Nótese el tamaño de las personas arriba.denominado el trilithon: tres piedras talladas, grandes como un contenedor y de 750 toneladas cada una. Otro bloque aún más grande se encuentra en la cantera cercana: 21,5 metros de largo por 4,3 de sección cuadrada. La llaman ḥaǧar al-ḥublā, Piedra de la Embarazada.

En principio no hay problema tecnológico en el tallado in situ de un bloque de piedra con la tecnología romana (o griega, o cananea): es cuestión de tiempo y mano de obra. La cosa se complica cuando hablamos del transporte de esos bloques de 750 t., o las 1000 t. del que quedó en la cantera; los bloques más grandes de las pirámides de Gizeh llegan a las sesenta t., lo normal son 2,5 toneladas. ¿Se podría mover esa mole incluso con la tecnología actual? El caso es que sí, y con la del siglo XVIII: la Piedra del Trueno (base del monumento a Pedro el Grande) 1500 toneladas, desde Finlandia a San Petersburgo, con materiales prácticamente idénticos a los que tenían los romanos: poleas, sogas, y estructuras de madera.

La cantera de Baalbek con el nuevo monolito a la derecha. Imagen © Deutsches Archäologisches InstitutLa idea es que el bloque final se empezó a tallar pero al final no hizo falta y por eso no se siguió la tarea. De hecho, este verano el Deutsches Archäologisches Institut estaba excavando en la cantera y descubrieron otro bloque aún más gordo: 1650 toneladas, enterrado justo al lado de la Piedra de la Embarazada. Este nuevo bloque se ve en rústico y parece que no se acabaría el tallado hasta después del transporte, para evitar su rotura.

Largest ancient stone block discovered in Baalbek, en Archaeology News Network

El traslado del Trilithon, en lamentiraestaahifuera.com

Las guerras atómicas marcianas

Las guerras atómicas marcianas

Nuke them from orbitEl tema de por qué Marte está muerto siendo tan parecido a la Tierra es algo que lleva más de cien años dando vueltas. La antigua teoría de la pérdida de agua debido a su escasa gravedad -que viene de cuando Schiaparelli descubrió esas líneas en su telescopio y las denominó canali, llevando a otros a pensar en auténticos canales de irrigación creados por una raza moribunda-, la escasa magnetosfera, un calentamiento global desmedido (los terrores culturales siempre son los nuestros). Ahora se añade una nueva teoría: hace millones de años, una raza alienígena realizó bombardeos masivos sobre el planeta rojo aniquilando la civilización marciana y de paso la biosfera del planeta.

En 2011, el doctor John Brandenburg remitió un artículo a la 42ª Conferencia de Ciencia Lunar y Planetaria; este artículo trataba de explicar la abundancia de uranio, potasio y torio en la superficie, así como la presencia de radioisótopos en la atmósfera (explicados normalmente por la irradiación del planeta, desprotegido de atmósfera y magnetosfera). Su propuesta era que –de la misma manera que en la Tierra– la geología marciana habría dado lugar a la aparición de reactores nucleares naturales (RNN): grandes acumulaciones de material radiactivo que llegan a entrar en un estado de fisión controlada, ardiendo durante millones de años. (más…)

El misterio de los círculos de piedra

El misterio de los círculos de piedra

En Jordania y Siria se encuentran algunos monumentos históricos fabulosos, desde la mítica Petra (capital de los nabateos) a ciudades romanas o fortalezas templarias. Pero menos conocidas, aunque también enigmáticas, son ciertas estructuras gigantescas de uso y edad desconocida que se alzan en el desierto y sólo se perciben desde el cielo.

Círculo de piedra J1, 390 metros. foto ©: David L. Kennedy / APAAME Bueno, decir que se alzan es algo exagerado. Estas estructuras circulares de piedra consisten en un muro de unos 400 metros de diámetro, sin aperturas ni tabiques internos, con una altura de medio metro aproximadamente. Su factura es elemental: piedras sin tallar del mismo sitio acomodadas una sobre otra sin argamasa. Se diría que es la pared de un corral o un talud de cultivo, de no ser por las proporciones totalmente imprácticas para cualquiera de las dos cosas. Tampoco sirven como depósito de agua, y el tamaño los vuelve inútiles para proteger el suelo y cultivos de la erosión del viento (como se hace en Canarias).

Lo interesante es la precisión con que están realizados. Hasta el momento se han registrado 12 artefactos en Jordania y uno en Siria: todos menos uno son perfectos círculos de 390-420 metros (distorsionados, sí, por las ondulaciones del terreno). Hacer algo redondo no es difícil si hablamos de cinco o diez metros, pero ¿400? Por lo demás, la realización sería cosa de una semana para un grupo de una docena de personas, ya que como hemos dicho son muretes bajos de piedra seca.

Las paredes de los círculos vistas desde tierra. foto ©: David L. Kennedy / APAAME La antigüedad de los círculos podría servirnos para dilucidar su uso, ubicándolos en una cultura y circunstancias climáticas, pero como no hay restos asociados lo más que se puede decir es que al menos tienen dos mil años. Su edad máxima es, de momento, imposible de establecer. Cerca de algunos pasan calzadas romanas, y otros han sido deformados o cruzados por caminos y obras posteriores. Fueron documentados ya en fotos aéreas realizadas hacia 1920, y al menos dos han sido destruidos: uno en Jordania hace unas décadas, y el de Siria hará diez años. Se han encontrado restos de objetos, pero no se puede confirmar una asociación directa con los constructores de los círculos; tan sólo confirmar que ya estaban allí cuando las piezas fueron abandonadas.

Todo esto exigirá años de trabajo de campo, y como el interés por los círculos no se ha despertado hasta hace poco, sin duda tomará su tiempo. De momento la Aerial Photographic Archive for Archaeology in the Middle East (APAAME) dirigida por dos profesores de arqueología, David Kennedy y Robert Bewley, se dedica a documentar extensivamente estas y otras estructuras arquitectónicas escondidas en el desierto para detectarlas, preservarlas y llamar la atención sobre ellas.

Página de la APAAME

Archivo fotográfico de APAAME en flickr (filtro de búsqueda: círculos)

La Esfera Negra de Ucrania

La Esfera Negra de Ucrania

Aquí estamos nuevamente con otro objeto misterioso de más allá del tiempo y el espacio, un OOPArt cuya mayor incógnita radica en saber la verdadera historia que hay tras la leyenda urbana. Porque, como suele ocurrir -y ya he contado que es la pista principal para reconocer el aroma del engaño- la historia que se lee en revistas e Internet es siempre la misma, palabra por palabra. Suena a copypaste hecho sin criterio, verdad?

Supuesta foto de la esfera de UcraniaLa esfera negra de Ucrania es uno de los muchos objetos y seres espectaculares que nos viene de la Unión Soviética Rusia, terreno fructífero para milagros agnósticos. Su historia resumida es más o menos así: en 1975, en las prospecciones de una mina de arcilla ucraniana, aparece a ocho metros de profundidad un esferoide de material oscuro y brillo metálico de unos 8,5 cm. de diámetro. Pesa 617 gramos y por lo tanto su densidad (1,9) es inferior a la del cuarzo o el granito (2,65) y desde luego a la del hierro (7,9). De hecho, tiene la densidad del hormigón o el ladrillo– importante si tenemos en cuenta que se encontró en un estrato de arcilla

El hallazgo casual por parte de un obrero fue a parar a manos de su hijo como una mera curiosidad. Un día llegó a conocimiento de un profesor de colegio, Boris Naumenko, que además era miembro del Instituto de Física de la Tierra de la Academia Rusa de Ciencias; este decidió estudiarlo junto con el doctor Menkov, del Instituto de Física de Moscú, y su colega Valentín Fomenko, de la Asociación Industrial y Científica “Soyuz”*. La esfera no podía datarse directamente, pero por los sedimentos en que se encontraba incluida debía tener una antigüedad de diez millones de años. Al decidir que no se efectuarían exámenes destructivos del objeto, se le radiografió, descubriendo algo asombroso: el núcleo del esferoide -del tamaño de medio huevo- poseía masa negativa. Es posible que estuviera constituido de antimateria. Obviamente se trataría de un objeto artificial, un contenedor de combustible o similar, abandonado por alguna raza no humana en tiempos pretéritos. La investigación de la esfera continúa incluso en manos de parapsicólogos, ya que se ha dicho que tiene la facultad de transmitir energía psíquica. (más…)