Curando con parásitos

…Y no, no se trata de la peculiar saliva antiséptica de la sanguijuela, aunque estoy seguro de que todos los parásitos tienen algo bueno. Esta vez es algo más pequeño.

celulamadreHace algún tiempo, científicos japoneses consiguieron reprogramar células de piel para convertirlas en células madre (el master de todos los tejidos, que normalmente se extrae de embriones). Esto es fenomenal, pero tiene un problema: los retrovirus que usaba el doctor Yamanaka para hacer estos delicados implantes moleculares pueden dañar el ADN dejándolo propenso a mutaciones, desencadenando la formación de tumores.

Ahora, dos equipos conjuntos en Toronto y Edimburgo están probando algo más pequeño que un virus, una molécula que parasita el ADN implantándose en las cadenas de aminoácidos llamada piggyBac (transposones específicos que se emplean en ingeniería genética). Estos parásitos -convenientemente modificados- hacen un “copiar y pegar” y luego se desprenden sin dejar daños ni modificaciones, dando como resultado células madre pluripotenciales sanas.


Artículo en New Scientist, y en castellano en Diario Médico.

Tres Mac, oui!

El otro día y tras la presentación de los nuevos portátiles de Apple, las páginas web internacionales de la empresa enseñaban los nuevos equipos. En Francia la portada era:

Por lo visto la frase sería “Parfaitement conçu” por concebido, diseñado. Pero un fallo de la representación de caracteres raros (a nosotros nos pasa con la ñ) dio como resultado la breve frase de arriba: “Perfectamente gilipollas“. Très beau, Apple.

Olimpiadas de Pekín, realidad y ficción

No es novedad, lo han dicho en todos los medios, pero la niña que cantaba en la inauguración de las Olimpiadas de Pekín (me niego a llamarla Beijing por mucho mandarín simplificado que digan, joer, por esas deberíamos decir Land’n en lugar de Londres) la niña, digo, eran dos: una guapita que hacía playback y otra más normal que cantaba con voz angelical. El comité organizador lo hizo para acentuar “el espíritu de los juegos” o sea, para hacer más bonito.

Los fuegos artificiales de la inauguración también eran fakes: hubo unos, reales, en el estadio; y otros -una secuencia de 55 segundos- generados desde hace un año pacientemente por ordenador que se superpusieron a las imágenes retransmitidas por TV.

Y parece que hay un desfase en el directo que permitiría al comité arreglar cualquier desaguisado leve que se pudiera presentar y afeara el espectáculo.

No sé, me parece bien usar la tecnología para acentuar los aspectos artísticos de la cultura (lo hago con mis fotos cuando borro cables de la luz o acentúo un claroscuro) pero esto ya tiene unos tintes orwellianos que pa qué contar. Pues aquí pongo la foto de la fea para que todos se enteren: Yang Pei-Yi. Toma!
Beijing Olympic 2008 opening ceremony giant firework footprints ‘faked’, en el Telegraph.

Noto una perturbación…

¿Alguien nota algo? ¿Un olor como a fotocopiadora tal vez? ¿Gatos que estornudan dos veces igual, o gente vuelta del revés? Es que desde el domingo el LHC está calentando magnetos para las pruebas que empezarán en septiembre. Ya han hecho las primeras pruebas del acelerador, pero con unos pocos muones y leptones cada vez, que echan con una cucharita de café por si pasa algo malo. Recuerdo aproximadamente un diálogo de los Cazafantasmas a propósito de no cruzar los rayos:

Peter:- Define ‘malo’, Egon.
Egon: – Imagina todas las partículas de tu cuerpo estallando a la vez a la velocidad de la luz.
Peter: – Eso es ‘malo’. Muchas gracias, Egon.*

Bueno, de momento no ha pasado nada, aunque anoche unos perros no pararon de aullar cerca de casa. Claro que eso pudo ser simplemente un Terminator.

*¿Cómo puedo recordar esto y no la matrícula de mi coche?

El disco de Phaistos, falso?

Disco de PhaistosSegún Jerome Eisenberg, un experto en falsificaciones, el llamado Disco de Phaistos -una singular pieza de cerámica cubierta de extraños e indescifrables jeroglíficos procedente de Grecia- es una falsificación del siglo XX.

Un poco de historia: el disco fue hallado en el palacio de Phaistos en Creta durante las excavaciones de Evans de 1908: se remonta al período minoico medio (1700 AC) y desde su presentación en público ha representado uno de los enigmas lingüísticos más famosos junto con los jeroglíficos mayas, el manuscrito Voynich y la escritura lineal A. En una especie de ensaimada se despliegan una serie de símbolos, casi todos ellos figurativos (una cabeza de punk, un delfín, plantas…). ¿Qué significa? ¿Un calendario, una lista de la compra, un poema…? Durante cien años los arqueólogos se han quebrado la cabeza para descubrirlo.

La idea de Eisenberges que el ayudante que descubrió la pieza, Luigi Pernier, la amañó para quedar bien ante el resto de los excavadores. Está demasiado bien cocida y cortada, dice. Claro que no se puede descifrar, porque no hay ningún lenguaje, sólo una serie de dibujitos.

La argumentación, dicha así, parece bastante débil y de hecho las autoridades museísticas griegas han negado el acceso a la frágil terracota para hacerle una prueba de termoluminiscencia (que de hecho tampoco sería concluyente para datar la pieza). Otra famosa pieza arqueológica que queda manchada por la duda: ¿dónde vamos a parar?

Artículo en Times Online.

Un estudio de los signos del disco, con fotos (texto mitad castellano mitad francés)