Brian Wilson Aldiss, R.I.P.

Brian Wilson Aldiss, R.I.P.

Brian W. AldissUno de los grandes escritores de ciencia-ficción que quedaban de la época dorada, Brian W. Aldiss, ha muerto esta semana pasada justo un día después de su 92 cumpleaños. Inglés y nacido en 1925,Aldiss empezó a leer (y escribir) desde muy pequeño, descubriendo a los clásicos (Wells, Heinlein, Dick). Tras participar en la II Guerra Mundial en el frente birmano, montó una librería en Oxford y paralelamente enviaba relatos para ser publicados en revistas, hasta que en 1957 se dedicó a la escritura a tiempo completo -ya que realmente detestaba el trabajo de librero-.

Sus relatos no entran en la ciencia-ficción dura, sino que se acercan más a la introspección y el desarrollo de personajes que son desencadenados por eventos inusuales (al estilo de Ciudad de Simak o las Crónicas Marcianas de Bradbury). Un mundo en el que la Tierra deja de girar y la humanidad decae lentamente… un robot programado para amar que es rechazado… la historia de un planeta y sus razas a lo largo de siglos… la humanidad enfrentada a una epidemia de infertilidad…

Además de novelas (Viaje al infinito, Invernáculo, Los oscuros años luz, la trilogía de Heliconia), escribió muchos relatos cortos (El árbol de saliva, Los superjuguetes duran todo el verano*) y también antologías de otros autores. Hay algún experimento en relatos de viajes (Cities and Stones: A Traveller’s Yugoslavia) y poesía (Home Life With Cats) pero su producción básica consiste en ciencia ficción por la que fue premiado con dos premios Hugo, un Nebula, y un John Campbell. Nada despreciable, ya que estos galardones son los más importantes del género. Aunque el verano se acaba, es un buen momento para homenajear a Aldiss leyendo alguna de sus obras!

* que fue la base de la película de Spielberg Inteligencia Artificial.

R.I.P. Martin Landau, 1928-2017

R.I.P. Martin Landau, 1928-2017

Martin Landau y Barbara Bain en Space:1999Martin Landau (cuyo nombre real era, extrañamente, Martin Landau) fue un actor de esos que sin ser celebridades, aparecía en un montón de películas. Mi primer recuerdo de él es en Space:1999, una serie británica de los ’70 con guiones bastante alucinados; pero en esos tiempos ya era famoso por su papel del maestro del disfraz Rollin Hand en Mission: Impossible (1966-69). En ambas series hacía equipo con su esposa, Barbara Bain, que es la rubia que sale en la imagen.

Landau, actor de carrera -aunque antes se dedicó un breve tiempo a los comics dominicales- fue uno de los dos que admitieron en el Actor’s Studio en el ’55 (el otro era Steve McQueen). Trabajó en largometrajes (Con la muerte en los talones, de Hitchcock; CleopatraLa historia más grande jamás contada; Meteoro; Tucker; Ed Wood; La caída de la casa Usher; y muchas otras obras de distinto calibre) y en series, ya como protagonista o como estrella invitada. Pudo haber sido un estupendo Spock en la serie original Star Trek, pero rechazó el papel que al final se llevaría Leonard Nimoy. Y cuando renunció a Mission:Impossible en la tercera temporada (en parte por el salario y en parte para evitar quedar encasillado) Nimoy tomó el relevo de coprotagonista…

Después de un bajón en su producción más o menos después de Space:1999, en la década de los 80-90 las apariciones de Landau fueron esporádicas pero de más calidad: dirigido por Woody Allen, Francis Ford Coppola o Tim Burton, que no es poco. Su rostro aparece eventualmente en filmes en los que ni siquiera sale acreditado. Es, como he dicho, una de esas presencias que tiñen toda la filmografía del siglo XX. Buen camino, Mr. Landau.

R.I.P. Sir Roger George Moore

R.I.P. Sir Roger George Moore

Roger Moore en El Santo (1963)Hoy ha muerto en Crans-Montana (Suiza) con 89 años el actor británico Roger Moore, cuyos papeles más famosos –Simon Templar y James Bond– no es que sean los únicos, pero han eclipsado claramente a todo el resto de su carrera interpretativa.

Moore, británico de Londres, empezó como dibujante de comics, pero dado su porte atractivo y masculino -característica común en los dibujantes de comic- acabó como modelo publicitario y luego en el cine. En el papel de Simon Templar, el ladrón de guante blanco de El Santo, estuvo siete años. Los Persuasores, otra serie con Tony Curtis como compañero, duró un año. Y luego vino 007.

En un tiempo en que los reboots y los cambios de personajes eran desconocidos, ponerse en los zapatos de Sean Connery (que ya había filmado varios episodios de la saga Bond) era arriesgado y difícil. George Lazenby no había funcionado en Al Servicio Secreto de Su Majestad y desapareció en silencio.

Dejando de lado los guiones alucinados, el aspecto físico de Moore tal vez encajaba más con lo que imaginó Ian Fleming cuando en 1958 se hizo la primera representación gráfica del personaje para un comic (izquierda) (sin embargo, el dibujante John McLusky -a la derecha- pensó en darle un aire más tosco y quedó una cara bastante aproximada al Sean Connery de 1962).

La opción de Moore -por supuesto adaptado a los guiones que le iban dando, cada vez más de historieta y alejados del estilo original de Fleming- fue la ironía, el guiño y la elegancia británica. Hizo siete películas (incluyendo la primera de Bond que vi en el cine, Moonraker, porque fue la primera apta para menores de 13 años 🙂 ) y se retiró con 58 años para dejar paso a Timothy Dalton (ugh.)

En fin, otro trocito de siglo XX que se va. Buen camino, Sir Roger.

 

R.I.P. Sir John Vincent Hurt, 1940-2017

R.I.P. Sir John Vincent Hurt, 1940-2017

john hurtEmpezamos el 17 con los obi-tuarios. Esta vez le ha tocado a John Hurt, actor británico recordado por su papel en Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull, aunque también ha hecho otros papeles menores.

Con una carrera que abarca seis décadas de interpretación en cine, TV, teatro y doblaje, dos nominaciones al Oscar, un Globo de Oro y cuatro BAFTAs, Sir John participó y protagonizó películas como The Elephant Man de David Lynch, Yo, Claudio, V de Vendetta, Alien: el Octavo Pasajero, Hellboy, Harry Potter, Rob Roy, Expreso de medianoche… Jackie -biografía de Jackie Kennedy- ha sido su última participación, y el film Darkest Hour -donde hace de Chamberlain, el Primer Ministro británico que le tocó lidiar con la II Guerra mundial.

Lo cierto es que en casi todas las películas acababa muerto, como el propio Hurt demuestra en su canal de YouTube:

Pero se ha ido demasiado pronto. Buen camino, John. Me comeré un plato de spaghettis en tu honor.

R.I.P. Umberto Eco, 1932-2016

Umberto EcoUmberto Eco, toda una referencia de la literatura contemporánea que además escribía libros entretenidos, ha muerto ayer en Milán a los 84 años. Escritor de novelas y ensayos, crítico, doctor en Filosofía, experto en semiótica (ja ja ja. Yo tampoco tengo claro qué significa esto) esta eminencia cultural saltó tarde al mundo de la narrativa con El Nombre de la Rosa (1980). Con el más tardío El Péndulo de Foucault (1988), creó un subgénero del que aún comen muchos oportunistas.

Y qué más decir. Id y coged una de sus novelas.

También se ha muerto Nelle Harper Lee, la escritora norteamericana que publicó Matar a un Ruiseñor -más conocida por la peli con Gregory Peck- que acababa de sacar una secuela de esta historia de racismo ambientada en la Depresión. Mismo día, cinco años mayor. ¡Este año empieza fuerte con las bajas culturales! Ya podría la Parca llevarse políticos.

http://www.umbertoeco.com

Noticia en La Reppublica

Noticia de Harper Lee en al.com de Alabama. Hablando de racismo, un ejercicio curioso: en el índice -y descartando la enorme cantidad de artículos sobre deporte- si sale la foto de un negro, es que está en la cárcel. Ah, los medios.

Sir Christopher Frank Carandini Lee, 1922-2015

Christopher LeeEstas navidades ya no habrá villancicos heavy metal: Chris Lee murió el 7 de junio en Londres tras entrar por problemas cardiorrespiratorios, nada raro teniendo en cuenta sus 93 años.

Aunque lo primero que viene a la mente son algunos de los papeles que interpretó en el cine -casi siempre villanos: Scaramanga, Sauron, Dooku, Frankenstein (el monstruo), la Momia, Drácula– Lee era un personaje en sí mismo. Actor, músico, escritor, interesado en el ocultismo, piloto de combate de la RAF, políglota y con amistades que dan envidia a cualquier friki del cine (desde Peter Cushing a Johnny Deep, pasando por Ian Fleming, J.R.R. Tolkien, George Lucas, Tim Burton…). Una carrera interesante, aunque con altibajos, ya que estuvo durante años encasillado en su cliché de “malo de películas de terror cutres”; tras seguir los pasos de Cushing y Vincent Price y emigrar a los Estados Unidos, pudo ir alternando papeles más tradicionales aunque en el fondo lo suyo era el cine fantástico, como demuestran la mayoría de las cerca de trescientas películas en las que participó.

Buen camino, Chris. Y, si puede ser, vuelve de vez en cuando.