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Esta anodina calleja, Blutgasse (callejón de la Sangre) en el corazón de Viena, debe su nombre a la masacre de los caballeros de la Orden del Temple que se perpetró en 1312. Desde el inicio de las actuaciones en contra de los templarios en 1307, éstos se habían montado un refugio en el Fähnrichshof; cuando vinieron a por ellos y se los cargaron, se dice que la sangre corría por esta calleja como un río. Hay una curiosa rejilla de ventilación debajo de la tercera ventana de la derecha, con forma de cruz maltesa - tendrá algo que ver?

¡No han cambiado nada los parques zoológicos en los últimos cien años! De las apestosas jaulas de hierro y cemento con animales hacinados y lejos de su entorno natural, hemos pasado a cuidadas reproducciones del ecosistema de cada bicho, zonas de privacidad, placas de plexiglás en lugar de rejas… aun así, la reproducción en cautividad es complicada: estimular a un animal salvaje a comportarse normalmente es difícil por muy bien simulado que esté el entorno. Así que una visita al pasado puede resultar esclarecedora… Lee el resto »


Evidentemente, un pueblo tranquilo.
En Hallstatt la circulación de vehículos por la única calle transitable del pueblo (al menos la parte que da al lago) está restringida; aun así, esta señal en uno de los cafés avisa del paso continuo del camarero desde un lado -el bar- al otro -la terraza junto al lago-.
Ampliación en flickr:

No he vuelto a poner más anotaciones de Austria, ya que en este final de verano ha habido varias cosas atravesadas. Así por ejemplo el viaje a Uruguay, donde hacía años que no estaba y del cual estoy poniendo aquí cositas y también en la galería de fotos. Pero Austria está en el tintero! En la foto, Colonia del Sacramento.

Más cosas de la antiguedad, de visita por el antiguo Liceo nº7 Joaquín Suárez donde estudié la mayor parte de la Secundaria. En una de las paredes de la entrada, un graffiti bastante näif lleno de muñequitos, un mural de esos pacifistas que te obligan a hacer sobornándote con la opción de saltarte una clase de Física o Matemáticas. Demasiado alegre. Esto no se hubiera permitido hace veinte años!
Me resultó curioso por la gran cantidad de personajes distintos pero creíbles, sin duda basados en personas reales. Algunos parece que hasta tienen su propia historia privada.
Lo he puesto en la cuenta de flickr junto con otros, como el ángel empanadilla.

Paseando por Viena este verano me encontré en una calleja -Schönlaterngasse- en forma de L con bonitas casas estrechas y bares. En una de las casas había una hornacina con una fea y deteriorada escultura, además de un dibujo en la pared con una inscripción.
Así que me decidí a investigar, y este es el resultado. Lee el resto »

Mi primer apunte de viaje… una de las cosas que quería hacer en la capital austríaca era ver algunas reliquias famosas que sabía que residían allí, y fuera cierta o no la leyenda que las rodeaba resultaban puntos interesantes. Así pues me dirigí directamente al Hofburg y saqué un pase para la Schatzkammer, la Cámara del Tesoro Imperial, donde se encontraba uno de ellos: la Lanza de San Mauricio.
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Bueno!
Ya de vuelta de mis viajes y -mientras ordeno todo con cierta coherencia- empezaré a postear de nuevo cositas, aprovechando el mal tiempo lluvioso y oscuro: que ya no apetece playa, sino sentarse ante un buen fuego a mirar el bailoteo de las llamas con una buena copa de oporto en la mano y un libro en la otra.
Como no tengo chimenea (oporto sí
) lo que hago es sentarme delante del ordenador, que es el émulo moderno de la chimenea y el libro unidos en uno! Hay que modernizarse. Sin embargo, a veces lo clásico prima: me agencié una libretita de apuntar cosas y en estos viajes me la he llevado, que siempre apunto todo en servilletas y facturas. Hela aquí, porque algunos de los apuntes saldrán de sus páginas para acabar en estas otras más electrónicas. Tiene un tamaño perfecto, como un A5 estrecho, tapas duras y un cierre de imán; el papel es grueso y resistente.
En otros tiempos, cuando los nenes de papá europeos hacían su “viaje exótico” antes de pasar a la vida adulta en sociedad como caballeros, se estilaban mucho los libros de apuntes, curradísimos grabados y acuarelas de temas orientales o clásicos hechos por esta buena gente que se tiraba seis meses o un año en Alejandría, Corfú, el sur de Italia o tal vez la India. Ahora los viajes son más frecuentes y más rápidos, y para apuntes paisajísticos prefiero la buena cámara de fotos: pero la libreta de notas es algo práctico para escribir o copiar cosas que se ven por ahí (o que no pueden verse sólo con los ojos). No todo puede capturarse en una imagen…

Esta vez me he metido, no bajo el mar, sino bajo la tierra; concretamente las yesosas tierras del karst de Sorbas, en una excursión a la cueva llamada “del Tesoro”. Hace tiempo que quería visitarlas y al fin me decidí. De las tres rutas que se organizan hay una básica, una combinada y una técnica. Escogí esta última inconscientemente, como siempre, pero a veces hay que sopesar las consecuencias. Por mi parte, empecé a evaluar mi juicio en el momento que llegamos a la obertura principal: “-¿Dónde están las escalerillas?” -digo.
- No hay escalerillas. Se baja por ahí -el guía señaló una grieta en el suelo, no mucho más ancha que la taza del water y de profundidad desconocida. Unos pocos rayos de luz polvorienta no llegaban a atravesar el agujero negro por el que se supone que teníamos que pasar. Lee el resto »





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