No es una célula madre ingenua. Es para hacer bonito el artículo solamente.Un equipo de la Universidad de Cambridge liderado por el doctor Austin Smith ha anunciado el descubrimiento de un nuevo tipo de células madre totalmente inédito… que han creado ellos mismos. Estas células -nunca observadas en la naturaleza- han sido bautizadas como células madre ingenuas, y son aún mejores para la elaboración de todo tipo de tejidos y órganos que las conocidas pluripotenciales.

Las pluri, extraídas de embriones u obtenidas mediante procesos específicos a partir de otro tipo celular, son capaces de ser orientadas a la formación de un órgano dado; pero llevan en su núcleo vestigios de su destino original bajo la forma de genes activados o desactivados para, digamos, la elaboración de un pulmón o un folículo piloso. La activación de estos genes se realiza mediante metilación, un proceso de marcado químico natural del ADN.

Las células ingenuas han sido formateadas eliminando estos marcadores metilo, con lo cual su “memoria” ha sido reseteada al estado que presenta el embrión en sus primerísimas fases, desde que el cigoto empieza a dividirse hasta la etapa de mórula (32 células). Esto las hace mucho más versátiles a la hora de ser condicionadas para formar órganos.

Se conocían este tipo de células en ratones, pero no en humanos; el mecanismo para las células ratoniles es bastante menos sofisticado, pudiendo congelarse el estado ingenuo mediante el uso de una proteína LIF a la que las células humanas no reaccionan. Pero las células humanas obtenidas con el nuevo proceso implantadas en un ratón empezaron a formar glóbulos celulares que contenían todas las formas de tejidos humanos pero no formaban un feto, ya que carecían de la capacidad de formar una placenta. (He marcado esto con cursivas porque la frase destila auténtico horror lovecraftiano. Seguramente el resultado del experimento fue más prosaico).

Por supuesto este método ha de ser cotejado y replicado antes de ir a mayores, pero -junto a otros intentos- forma parte de los esfuerzos destinados a obtener cultivos celulares versátiles, capaces de fabricar tejido vivo a medida. Con ellos se acabarían los bancos de sangre, las donaciones de órganos, las salas de quemados, los miembros amputados; los tratamientos antirechazo post-transplante (problemáticos y peligrosos además de molestos) ya no tendrían sentido porque te transplantarían tu propio órgano; incluso hablamos de regeneración in situ de dientes y cabello… la medicina regenerativa podría ser la mayor revolución médica de la historia de la humanidad.

Después del escándalo STAP aún fresco de este verano -lo mencionamos en el post anterior- referente a la creación de células madre a partir de glóbujos rojos reiniciados con ácido, la investigación biomédica se arruga como una anémona cuando sale un tema de estos; así que es comprensible que haya ciertas reticencias, aunque la investigación del equipo de Cambridge parece tener un buen respaldo.

Resetting Transcription Factor Control Circuitry toward Ground-State Pluripotency in Human, en Cell