Nanoestructura tridimensional. Imagen © D. JangUn grupo de investigadores dirigidos por Julia Greer, del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, ha desarrollado una nanoestructura de tubos de cerámica de 5 a 60 nanómetros de espesor. Esta cerámica estructurada presenta propiedades singulares: es increíblemente ligera, ya que el 99.9% de su volumen es aire; es muy resistente; y es capaz de soportar compresiones de hasta el 50% de su volumen sin romperse.

Normalmente la cerámica, como el vidrio, es un material que no soporta bien la deformación. Esto ocurre porque suele tener microscópicas grietas y fisuras que, al aplicarse la fuerza deformante, provocan la ruptura del material en astillas.

Para evitar esto, el equipo de CalTech y Greer han fabricado una estructura de  tubitos de alúmina a escala nanométrica mediante un sistema de impresión láser (litografía bifotónica)* que es capaz de deformarse como una esponja y recuperar su forma original al ceder la presión. La estructura evitaba la propagación de fracturas al resto de la estructura; pero si los tubos excedían 60 nanómetros, el material se comportaba como cerámica normal y se hacía polvo. Esta resistencia inusual en un material cerámico podría ser muy práctica en el desarrollo de amortiguadores para dispositivos electrónicos y otras aplicaciones.

* se imprime sobre un polímero que se solidifica al aplicarle luz láser. Posteriormente se lava el polímero no expuesto sobrante y la microestructura puede revestirse con el material que se desee.

Página de Julia Greer en CalTech.

Visto en NewScientist.