ratatopo

He aquí nuevamente nuestro animal raro favorito, el Heterocephalus glaber o rata-topo desnuda africana (sí, las hay con pelo) y sus poderes místicos. De momento no hemos descifrado cómo se las arregla para vivir tanto (30 años es mucho para un roedor, equivaldría a una vida humana de 600 años) o cómo son capaces de vivir en esa sociedad perfecta y casi insectil que tienen en sus madrigueras subterráneas. Su famosa inmunidad al dolor provocado por ácido o quemaduras puede ser parte de su entrenamiento ninja, ya que tampoco tenemos claro el mecanismo. Pero parece que los científicos al fin han dado con una pista de por qué Heterocephalus es inmune al cáncer, ese fallo funcional que ataca a todos los seres vivos -aunque aún se discute si se puede llamar “cáncer” a los tumores de insectos, moluscos y plantas.

La respuesta puede estar en la matriz extracelular de los tejidos de la rata: esta gelatina está cargada de ácido hialurónico, un polisacárido que actúa como lubricante. Nosotros tenemos aproximadamente unos 15 gramos de hialuronano en el cuerpo, principalmente en las articulaciones y los ojos (las gotas oculares que uso llevan, y no es casualidad, hialuronato de sodio; y también se usa como cicatrizante y relleno de arrugas). Las ratas-topo, que viven en un entorno de túneles estrechos, deben haber desarrollado esa sobrecarga de lubricante corporal (concretamente un hialuronano de alta masa molecular, HMM-HA) para poder deslizarse mejor; prácticamente pueden darse la vuelta dentro de su propio pellejo. Adicionalmente, la sustancia resulta ser anticancerígena. En los tejidos de rata-topo privados de HMM-HA podían inducirse tumores como en cualquier otro…

¿Podemos aprovechar este secreto? Bien, la cuestión es para estudiarla. El HA se produce, como hemos dicho, a nivel celular y se degrada a lo largo del día; no es algo que se pueda tomar como suplemento vitamínico*. Tendríamos que modificar la mecánica celular para que expresara HMM-MA en mayores cantidades y nos super-lubricara por dentro. Posiblemente tratamientos similares puedan ser utilizados para curar la artritis y otras enfermedades degenerativas, y también “rejuvenecer” los tejidos que sufren con la pérdida de HA con la edad, como son los que forman el ojo, cerebro, piel y vasos sanguíneos.

Visto en New Scientist.

 

*Aunque creo recordar que alguna gente tomaba cartílago de tiburón, que es en parte sulfato de condroitina y tiene cosas en común con el hialuronano. No lo he probado, pero desde siempre me ha encantado comerme los cartílagos del pollo, para disgusto de mi madre; igual es una panacea, habría que estudiarlo.