El corned beef es un alimento que me encanta desde pequeño. Consiste en una carne picada enlatada, muy salada y con bastante grasa y gelatina, que se come tal cual sale de la lata en rebanadas o trocitos. Es ideal para excursiones y campamentos, porque no hace falta prepararla ni calentarla; y su sabor… personalmente lo considero adictivo, como las patatas fritas o las pipas de girasol (también altamente saladas; puede que tenga adicción al NaCl). Sólo conocía dos presentaciones del corned beef: La marca Hereford -de Argentina- y una presentación idéntica en latas sin etiquetar, que se comercializó como excedente de suministros durante la Guerra de las Malvinas. Esta marca se encuentra en los supermercados de Argentina, Uruguay, Brasil y ahora en España.

Por supuesto, hay muchas más. Es un producto inglés, como el spam, y su forma moderna se remonta al siglo XVIII: carne de buey picada, tratada en salmuera y luego hervida en vinagre a fuego lento, que se enlata con el añadido de nitrato potásico para mantener el color rosa de la carne. Viajaba en los transportes de esclavos y los barcos corsarios; lo comieron las tropas de Napoleón y las tripulaciones exploradoras de Cook, Malaspina o Mackenzie; acompañó a viajeros a las junglas de Asia, América y África, al desierto y a ambos polos; fue producto apreciado en las dos guerras mundiales, y -algo que no sabía- en aquellos tiempos el principal productor de latas era la región de Fray Bentos, en Uruguay.

Esta carne en lata te puede gustar o no, como el chopped: una vez en un viaje a Marruecos compré una lata (es halal/kosher, no hay tabús alimenticios con ella) y en medio de una acampada la abrí para compartirla con mis compañeros de viaje, que la probaron. Acabé comiéndome yo solo el resto de la lata mientras que ellos picoteaban patatas fritas y trozos de piña en almíbar; una pena…

Y esta semana al ir de compras encontré una marca nueva en Lidl:

Sí, Twinner es una de las marcas de Lidl Stiftung & Co KG. Curiosamente, en Inglaterra comercializa otras dos marcas del mismo producto: Mawma y Cutler’s. No tardé nada en comprarlo, porque siempre me gusta tener una lata de esto para excursiones, emergencias o por pura gula de sal. Pero esta lata contiene demasiada información sobre los ingredientes.

O sea, músculos masticatorios y cardíacos de vacas y bueyes. El Hereford era más vago: buey, sal, nitrato sódico. Llevo años adorando una comida consistente en corazones picados y salados. Sin duda es un plato hiperproteico del que no se puede abusar en entornos sedentarios; habrá quien prefiera la cecina o el jamón, pero sinceramente, no son equivalentes. ¿Dejaré de comer corned beef?

NO:P