Un mito ya bastante rebatido de la iconografía popular es el del cavernícola enfrentado a un dinosaurio, por fortuna todos hemos aprendido ya en el cole que estas dos especies jamás se vieron cara a cara.

Es diferente lo que ocurre con otros malentendidos, como el poner dinosaurios en un prado de hierba o en un bosque de árboles modernos, por ejemplo – la mayoría de las plantas modernas no eran habituales en el Secundario. Entre ellas las gramíneas, cuya expansión se suele datar en hace 25.000.000 de años: cuarenta millones de años más tarde que el último dinosaurio.

O sea, que los dinosaurios no comían hierba. Comían agujas de pino, helechos, cicadáceas y otras cosas verdes, pero no hierba.
Hasta ahora, que se han descubierto cacas de titanosaurio con restos inequívocos de césped. Son tardíos, de finales del Cretácico; no obstante, otra vez de ha dado la vuelta a la tortilla y lo que fue un error es ahora hecho.
¿Veremos a los Picapiedra en un diorama de museo, alguna vez?

news @ nature.com – Dinosaurs munched on grassy snacks – Dino droppings show that grass evolved earlier than thought.