Ante todo, mis disculpas si has llegado aquí desde un motor de búsquedas: no hay porno sino un poco de biología evolutiva. Estos demonios de buscadores no distinguen una cosa de otra, se nota que han sido creados por científicos.

El gusano pene -técnicamente Priapulus caudatus- forma parte de la veintena de especies del phylum Priapulida; son invertebrados marinos con una proboscis retráctil que les da ese aspecto singular. Los Priapulida fueron catalogados a finales del siglo XIX en el cómodo cajón de “gusanos” que con el tiempo resultaría más complejo de lo que se podían imaginar aquellos naturalistas. En este gráfico de la Wikipedia podemos ver cómo están bien hermanados con los nematodos, los artrópodos y los moluscos -entre otros invertebrados- en el clado Protostomia. En contraposición, el clado Deuterostomia contiene a todos los vertebrados (incluyéndonos) y a los equinodermos: erizos, estrellas de mar, etc.

Qué significa esa separación? Se trata de una clasificación básica de la Zoología que se remonta a 1908 y surge de la forma que adquiere el embrión: la pelotita de células que se forma después de la fertilización del óvulo toma la forma de un saco, es decir, una gástrula, como si ahuecáramos una bola de masa metiendo el dedo. Ese agujerito, en los protostomos, forma la boca (y el comienzo del canal digestivo). En los deuterostomos, forma el ano; la boca aparece más tarde.

Como esta diferencia acaba en cambios estructurales profundos, se mantuvo la estructura del árbol evolutivo con esas dos ramas bien diferenciadas sosteniendo todo lo demás. Y, como repasar embriológicamente la formación de cada ser es dificultoso y los nuevos datos de secuenciación de ADN parecían dar la razón a este esquema clásico, la cosa quedó ahí. Hasta ahora.

Mediante análisis molecular de la expresión de genes, un equipo de las universidades de Bergen y Uppsala (Suecia) ha descubierto que este gusano, prácticamente el prototipo de todos los protostomos primitivos, se desarrolla como un deuterostomo.

Ya se había alterado a los quetognatos, y más recientemente (2008) a los lofóforos de sus clados respectivos; pero esto parece apuntar a que el sitio por el que sale la boca o el ano no es tan importante a nivel de arquitectura, o más bien, que no es significativo a la hora de clasificar un animal.

Noticia en Nature; resumen en Current Biology
Leído en io9