Distribución de la materia en el UniversoEl espacio estelar está repartido desigualmente, eso es algo que podemos ver a simple vista; las galaxias y cúmulos se agrupan en filamentos curiosamente similares a las burbujitas de la espuma. Estas superestructuras serían la parte visible de una telaraña de materia oscura que las agrupa, y su conformación posiblemente se deba a la propia configuración del espacio, que debe ser más compleja que una hiperesfera. Pero, haciendo un promedio, se puede decir que la distribución de materia en el espacio es relativamente homogénea. Una de las simulaciones computerizadas más detalladas hechas hasta el momento, la simulación Bolshoi de la Universidad de California, da una idea de cómo se forma este tejido esponjoso:

En 2004 la NASA desplegó la Sonda Wilkison para la Anisotropía de Microondas (WMAP) que, mapeando la radiación de fondo de microondas, detectó una zona anormalmente fría en la constelación Erídano*. Tres años más tarde las características de esta región estaban perfiladas: corresponde a un área de unos 500 a 1000 millones de años luz (150 megapársecs! ¿Cuánto tardaría en recorrerlo el Millenium Falcon?) situada a 6-10 mil millones de años luz del Sol. Se la denomina como el Punto Frío.

Lo que acaba de descubrir un equipo internacional de astrónomos dirigido por el Dr. Istvan Szapudi de la Universidad del Instituto de Hawaii para la Astronomía, usando el telescopio PAN-STARRS del monte Haleakala, es que esa región coincide con una burbuja de supervacío en el espacio. El área está prácticamente vacía de materia convencional o materia oscura, y a una temperatura de radiación de fondo considerablemente inferior al resto**. Es La Nada, y es uno de los objetos más grandes del Universo visible: mirando un poco por debajo de Orión, si se viera, sería una mancha del tamaño de una mano abierta extendida.

Hay otros vacíos en el espacio, que tampoco casan con la posibilidad estadística de ser resultado de la fluctuación cuántica de cuando el Big Bang. ¿Qué pueden ser? Podrían estar llenos de Energía Oscura, esa misteriosa (e hipotética) forma de energía que permea el Universo y no interactúa con ninguna otra fuerza exceptuando la gravedad. O podría ser la marca de la existencia de universos paralelos, una especie de sombra provocada por un entrelazamiento cuántico (uf, qué new age que suena esto).

El supervacío de Eridano (abajo a la derecha)

Otra teoría establece la posibilidad de que el Universo entero esté orbitando en torno a una singularidad supermasiva, un agujero negro que causaría el corrimiento al rojo de los objetos más alejados (por lo cual las pruebas de la expansión del Universo serían una ilusión provocada por nuestro punto de vista).

¿Y si no fuera una cosa tan rara? Otra posibilidad es que estas rarezas en la textura de la distribución de la materia/energía sean normales, como las burbujas de la miga de pan que generalmente es homogéneo -sobre todo ese pan malo de supermercado- pero a veces tiene agujeritos más grandes.

En todo caso, aquí hay algo, algo gigantesco y exótico, que hace que las actuales teorías cosmológicas tengan que replantearse. Y me pregunto, si estamos descubriendo todo esto sin salir de casa, ¿a qué anormalidades se enfrentarán nuestras naves cuando salgan del Sistema Solar? Los guiones más fantasiosos de Star Trek no parecen tan fuera de lugar ahora…

* Aparte de la típica gracia del agujero del Erid-ano, hay una curiosidad con este nombre: en Astronomía se le asocia con el río donde cayó Faetón tras hacerse polvo con el carro de Apolo, que sería el río Po. Pero etimológicamente puede que sea más antiguo y corresponda a “la Estrella de Eridu” o Mul-Nun-ki, una constelación babilónica. Eridu, una de las ciudades más antiguas de la Historia, y esta constelación estaban consagradas a Enki, el dios creador de la Humanidad que vivía en el Apsu; el Abismo primordial. Venga, hablemos de annunakis!

** Tal vez no sea para tanto: se calcula un 20% menos materia que lo normal en el “vacío” interestelar normal y la temperatura es de unos 70 μK menos, pero es prácticamente nada congelada. Aburrimiento y frío, lo más parecido al infierno según mi opinión.

Detection of a supervoid aligned with the cold spot of the cosmic microwave background, extracto de la publicación en ads-NASA.

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