Esta imagen ganó el premio de fotografía de vida salvaje convocado el año 2009 por el Natural History Museum de Londres (sí, el mismo donde niños pequeños pueden dormir con dinosaurios). Se llama Lobo Saltando Valla:

El premio eran diez mil libras, una suma interesante, y el autor un español: José Luis Rodríguez (no voy a citar el segundo apellido). La foto es sorprendente, presentando gráficamente el momento en que un lobo ibérico salta la valla de algún caserío en Ávila para depredar el ganado: técnicamente impecable, bien compuesta y ajustada al tema. Además, muestra un ejemplar de lobo magnífico de los pocos que quedan en libertad en estas tierras.

Pero unos fotógrafos españoles creyeron reconocer al lobo como Ossian, un adulto domesticado que vive en el parque de Cañada Real (Madrid). La polémica saltó a los foros y  a la prensa los últimos meses del año pasado: Ossian incumple las reglas del concurso, que prohíben usar animales domesticados -por aquello de “Concurso de Vida Salvaje” y tal. Así que ahora, ante la falta de verificación por parte del autor -ilocalizable por lo visto- el premio será retirado.
El caso de José Luis Rodríguez (no voy a citar el segundo apellido) es singular porque, como se puede ver en su página web, la maestría que demuestra en su oficio es innegable; si la acusación es cierta, es una cosa muy triste. Hace poco pillaron a un novatillo del National Geographic también con una foto preparada de la caza del elefante, pero a éste le fue peor: lo mandaron a la cola del paro.

La noticia en The Guardian

El truco desvelado en Suomen Luonto