armyCuenta la historia que hace unos 2500 años Cambises II, el hijo de Ciro El Grande, envió una poderosa armada de cincuenta mil hombres desde Tebas para atacar el Templo de Amón en el oasis de Siwa, ya que los sacerdotes se negaban a reconocer su autoridad. El ejército llegó a un oasis una semana después de salir de Tebas (se supone que es El Kharga) y a partir de ahí, jamás volvieron a ser vistos. Según Herodoto, un poderoso viento procedente del Sur envolvió a las tropas y las hizo desaparecer.

Cien años después Alejandro fue en persona a Siwa, pero a él sí le reconocieron como al divino hijo de Amón y en consecuencia Faraón de Egipto, y es que Alex era mucho Alex. La leyenda del ejército perdido quedó en las sombras de la historia medio mitológica de la antigüedad…

sahara-judgmentdayLos beduinos relataban historias sobre campos de huesos blanqueados que aparecían según soplaran ciertos vientos peculiares, y alguna vez habían aparecido en el mercado negro piezas del período aqueménida; por lo que los arqueólogos han buscado los restos del ejército de Cambises (sepultado por el khamsim, masacrado por el ejército egipcio, o diezmado por las criaturas sobrenaturales de Amón-Ra) desde el siglo XIX.

En el año 1996, dos arqueólogos italianos estaban investigando la presencia de meteoritos férricos (?) en un oasis cercano a Siwa, Bahrin, cuando descubrieron algunas piezas de la época. Estudiando antiguos mapas y volviendo al lugar en 2002 para recoger material, han llegado a la conclusión siguiente: la armada siguió una ruta poco usual para llegar a Siwa sin ser detectada por las tropas egipcias, pero con tan mala fortuna que se perdieron y acabaron 90 kilómetros más al Sur, donde los pilló una tormenta de arena y perecieron todos. Claro que hasta que no se haga una excavación en condiciones, aún hay sitio para el misterio.

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