zapaterosÚltimamente se está montando una de esas discusiones mediáticas acerca de una medida del gobierno español, que regularizará una cantidad de productos homeopáticos para su venta en el mercado. Normalmente se interpreta esta noticia como negativa, ya que se asume que el Estado está dando visto bueno como medicamentos a sustancias cuya efectividad es en muchos casos dudosa a nivel de laboratorio.

En mi opinión – y si todo se lleva como es debido- la interpretación es totalmente opuesta. Esos productos llevan años en el mercado sin regulación alguna, pero ahora las compañías elaboradoras deberán hacer un informe sobre su calidad, seguridad y eficacia para ser evaluado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios. Si superan esa evaluación, los productos se inscribirían como fármacos; en ese caso los laboratorios tendrían que pagar una tasa  y podrían anunciarse como cualquier otro medicamento vendido sin receta. Escasa ventaja, ya que se publicitan de todos modos y la gente los consume igual; pero al menos estarán obligados a pagar impuestos y mantener limpia la cadena de producción como todo el mundo.

Mi punto de vista acerca de la homeopatía es puramente teórico; no me parece un tratamiento estándar con base científica, pero como tampoco he probado ni dejado de probar estas sustancias, no puedo corroborar nada ni a favor ni en contra. Una cosa está clara: si jugamos a científicos, hay unas reglas, y si jugamos a hechiceros, hay otras. El mundo es lo bastante grande para ambos, por ejemplo como pasa con la religión: el/los dioses se van volviendo más abstractos y complicados a medida que aprendemos los mecanismos del mundo. El origen de la homeopatía, cosa que muchos ocultan, está enraizado con la magia más que con la ciencia. Cuando Hahnemann planteó las bases de esta práctica en el siglo XVIII, la medicina tampoco era muy científica que digamos, y los conceptos de fuerza vital y humores corporales eran una forma de enmascarar lo poco que sabíamos. La Alquimia no andaba lejos aún, con muchos más conocimientos prácticos que cualquier otra ciencia; y así, el axioma homeopático “lo semejante se cura con lo semejante” (similia similibus curantur) enraíza con los principios de la Tabla Esmeraldina (quod est inferius est sicut quod est superius) y la magia simpática.

Actualmente, con estas artes en declive, no resulta práctico promocionarse como un producto mágico. El problema está en que la aproximación científica resulta cada vez más complicada. Hace unos días apuntábamos el caso de la poliagua y cómo los propios científicos tuvieron que descartar un maravilloso descubrimiento porque era mentira, es decir, no se trataba de una estructura polimérica de H2O sino de agua sucia. Pero era tentador, porque el agua es engañosamente simple y tiene propiedades muy curiosas, casi mágicas.

H-bondPor ejemplo, se expande cuando se congela. Esto significa que el hielo es menos denso que el agua, por lo que flota. Si no fuera así, ríos y mares se congelarían de abajo arriba: probablemente la Tierra sería un planeta muerto o bastante menos interesante. También es un disolvente muy bueno de un montón de sustancias; de hecho siempre me he planteado el horror que tendrían algunos alienígenas a un mundo inundado con disolvente cuya atmósfera está cargada de gas corrosivo (O2) pero a nosotros nos sienta bien. Debido a los enlaces intermoleculares por puente de hidrógeno, el agua tiene un punto de ebullición muy alto y una elevada viscosidad (por ello la tensión superficial, esa especie de película resistente de la superficie de agua que es lo bastante fuerte para sostener un mosquito de pie). Todas estas propiedades hacen que sea fundamental para la vida tal como la conocemos, pero bueno, es un punto de vista chauvinista. La vida podría estar basada en H2S, que siendo muy similar no tiene polaridad y por tanto, en las mismas condiciones ambientales, es un gas. Un gas que huele a pedos: seríamos seres etéreos y malolientes, con unas normas sociales más elásticas, supongo.

Lo de los puentes de hidrógeno fue también la hipótesis de base para el tema de la poliagua, que era agua “estructurada” en una rejilla hexagonal, casi como un cristal líquido. Otros conceptos que intentaron explicarse científicamente con los puentes-H y la estructura del agua fueron la homeopatía y derivados, como las Flores de Bach, y algunos conceptos como la memoria del agua planteados independientemente por Jacques Benveniste y Masaru Emoto que implican retención de información en el agua sometida a tratamientos varios. A pesar de que experimentalmente ni Benveniste ni Emoto fueron capaces de obtener resultados validables, la idea seguía allí. ¿Y si realmente hubiera una cripto-estructura en las moléculas de agua capaz de almacenar información? Esta estructura estaría en la capa de transición aire-agua, y podría justificar tal vez que el líquido retuviera propiedades (no químicas) de sustancias o campos energéticos con los que ha estado en contacto. Siendo el agua omnipresente en nuestro planeta, esto podría explicar muchas cosas. Vaya, hasta los fantasmas podrían ser una especie de hologramas-memoria de vapor de agua.

Un experimento de hace un par de años demostró sin embargo que el estado no estructurado de una gota de agua se extiende casi hasta su misma superficie… el grosor de la película transicional, el interfaz del agua, es de tan sólo una molécula. El equipo de Igor Stipotkin ha utilizado agua pesada* como marcador y espectroscopía vibracional selectiva de superficies para analizar la capa transicional, y también simulaciones teóricas por ordenador de las vibraciones moleculares, resultando que esta zona tiene 0,3 nanómetros. Resulta bastante maravilloso que esa frágil estructura sea responsable de que estemos aquí, pero echa por tierra la justificación científica del agua como almacén de información. Habrá que seguir buscando un poco más lejos si queremos explicar la homeopatía más allá del efecto placebo…

* el agua pesada, usada en los reactores atómicos, tiene deuterio -un isótopo del hidrógeno-en lugar de hidrógeno normal.

Sanidad dará el permiso definitivo a miles de productos homeopáticos, en El País

Hydrogen bonding at the water surface revealed by isotopic dilution spectroscopy, en Nature