Archicebus achilles es un nuevo fósil procedente del Eoceno de China, hace 55 millones de años: un mundo que se estaba recuperando de la aniquilación del ecosistema dinosauriano. Está empotrado en una piedra, así que no es muy fácil verlo, pero los huesecillos se han preservado bien. Mide unos 10 centímetros (otros tantos de cola) y pesaría unos 30 gramos; lo más parecido que podemos imaginar es un lémur ratón (Microcebus).

Microcebus murinus

Es, de momento, el primate más antiguo que se conoce: a pesar de que por ese término solemos pensar en monos y humanos, también están los antiguamente llamados prosimios como lémures, galagos, potos, tarseros y loris que ahora se clasifican en los subórdenes Strepsirrhini y Haplorhini y son el eslabón perdido entre monos* y animalitos encantadores como conejos, gatos y hámsters. Algunos de ellos son realmente bonitos -el lémur ratón entre ellos- mientras que otros tienen una pinta inquietante y hábitos nocturnos, de ahí el nombre que les pusieron (un lemur es un fantasma en la mitología romana, etimológicamente asociado a la lamia o vampiro).

Archicebus, clasificado como afín a los tarseros, tiene características especiales: pies de mono, miembros y dentición de un primate primitivo y ojos demasiado pequeños para un tarsero. Seguramente vivía comiendo insectos y acabó sus días ahogado en el lago cuyos sedimentos lo envuelven ahora. Retrotrae la historia de los primates siete millones de años más y aporta otro dato: China, no África.

Visto en SINC.

* Porque, reconozcámoslo, los monos son feos con ganas. Pones un mono al lado de un gato y el mono está mal hecho.

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