Xhosa preparado para transplante de peneUn sudafricano de la tribu Xhosa, sujeto del primer transplante de pene exitoso de la historia médica, ha demostrado que lo tiene en un estado totalmente operativo al dejar embarazada a su mujer, que va a dar a luz en noviembre si todo va bien.

Hubo un caso anterior -un ciudadano chino en 2006- pero se lo tuvieron que quitar a las dos semanas por las graves secuelas psicológicas que le estaba provocando el tener en sus manos el pene de otro. En este caso, se buscó una compatibilidad lo más ajustada posible en cuanto a color de piel y otras características.

El pene original se tuvo que amputar de urgencia debido a la gangrena provocada por una circuncisión defectuosa (ugh!) hace tres años. Los Xhosa tienen un ritual de iniciación a la edad adulta, ulwaluko, en que pasan un mes fuera de casa. Lo primero que hacen es que un ingcibi (brujo) le corta el prepucio con una lanza, tras lo cual pasan ocho días recluidos en una choza siguiendo una dieta y rituales específicos. Las siguientes tres semanas siguen la misma tónica, tras las cuales realizan un lavado ritual en el río y queman la choza y sus posesiones juveniles, pasando a ser amakwala (hombres nuevos). El problema es que desde 1995 han muerto unos 850 jóvenes Xhosa debido a las complicaciones de este ritual, y posiblemente las amputaciones de pene doblen esa cifra.

El transplante se realizó en diciembre de 2014, tras una operación de nueve horas de duración. Ya en los primeros ajustes (existía el miedo a que se formaran coágulos en el complejo sistema neumático del pene) se constató que el miembro respondía alegremente a los estímulos externos. Y por lo visto no ha habido rechazo por parte del organismo receptor ni su señora.

Se espera que este nuevo y exitoso procedimiento dé en el futuro una nueva vida a cientos de penes.

Fotos del rite de passage Xhosa (cuidado! incluye imágenes explícitas de nativos con calabacitas en la punta del pene).

Visto en The Guardian.