La verdad es ue nunca supe muy bien de qué iba Emily The Strange: un dibujo de una niña de aspecto gótico (prima hermana de Wednesday F. Addams) rodeada de gatos negros que suele verse en las tiendas de regalos pijos y skaters. Pensaba que era de algún comic underground o algo así.

Resulta que es un personaje creado por Rob Reger como imagen directamente creada para merchandising de skate que con el tiempo fue adquiriendo fama y fortuna, llegando a hacerse muñequitos y cosas, hasta una película: digamos que un camino inverso a Bart Simpson, que empezó en la tele y acabó en las planchas de madera de los skateboards. Hasta ahí todo bien, otra historia de triunfo del sueño americano. Pero…

Volvemos a la vieja anécdota de Graham Bell, de Disney, y de tantos otros: el dinero y la fama tapan tristes historias hasta que alguien levanta la alfombra. En este caso la web You Thoght We Wouldn’t Notice nos muestra los libros ilustrados de Nate The Great, de Marjorie Weinman y Marc Simont,en los que sale un personajillo curioso: Rosamonde. Si veis la ilustración que sale arriba, podemos ver que Emily está más que inspirada en estos olvidados libritos de los ’70.

Personalmente no tengo nada a favor ni en contra de Rob o Emily, y una lucha legal por sacar dinero a estas alturas (casi 40 años!) sería un poco sórdido; pero el reconocimiento de la autoría (o la inspiración) es un acto de cortesía entre creativos, y está muy feo no respetarlo. ¡A la hoguera! ¡Traed antorchas!