Emile CohlÉmile Cohl, un caricaturista francés (la foto enlaza a una biografía en Lambiek), iba paseando por las calles de París un día de 1907 cuando se tropezó con un cartel promocionando uno de esos modernos espectáculos de cinematógrafo de los estudios Gaumont. El cartel era un plagio de uno de sus dibujos, por lo que procedió a quejarse al director (aún no existía la SGAE ni la RIAA). La cosa se solucionó con Gaumont contratándolo como guionista. Buen trato.

En aquellos tiempos el cine, con sus cámaras a manivela, era casi animación fotograma a fotograma. Méliès ya usaba muchos procedimientos de parada de cámara para sus efectos especiales. Cuando Cohl -que participaba en el movimiento de Les Incohérents, una especie de surrealismo-aprendió los trucos del oficio, se puso a dibujar una secuencia gráfica de 700 fotogramas que se convirtió en el primer dibujo animado completo de la historia, Fantasmagorie. Son dos minutos de transiciones psicodélicas en estilo “dibujo de tiza” aunque realmente están dibujados sobre papel y fotografiados en negativo. Cohl usó una mesa de luz y la técnica de “papel cebolla” para conseguir transiciones suaves de movimiento.

Antes de eso sólo se conoce el experimento de Humorous Phases of Funny Faces de Blackton (1906) este sí directamente realizado sobre una pizarra. Los títulos de este corto resultan extrañamente modernos para la época.

Visto en Drawn!