De chaval, una da las cosas interesantes que venían en los comics DC eran las páginas de publicidad con productos fantásticos. Otra revista americana, House & Garden, tenía también docenas de páginas con anuncios minúsculos como “equipo completo para plantar fresas”, “100 potentes imanes”, “auténtico cohete Saturno-V a escala que vuela”, “pintura fosforescente” y cosas por el estilo. Recuerdo que una vez intenté enviar un cupón para que me remitieran el catálogo, pero las cosas no funcionaban así: el cupón me fue devuelto por correos. Tampoco le había puesto sello.

Muchas veces la frustración consistía más que en no poder obtenerlo, en no saber si la cosa era real y si era un engaño en qué consistía. Por ejemplo, las Gafas de Rayos X. Con ocho años sabía perfectamente que no se podía fabricar eso (era tan ridículo como los rayos láser portátiles que llevaba Buck Rogers, pero bueno, eso era ciencia-ficción) pero tampoco iban a vender una cosa que no funcionara. ¿sería un celofán con un esqueleto dibujado? ¿Algún truco con tinta fosforescente? Misterio.

Ahora han sacado un libro de un tipo que ha investigado montones de esos anuncios vintage -una tarea notable- y nos da la solución en el trailer de YouTube.