¿Ha llegado la obsolescencia del trabajador humano a las orillas de lo más sagrado, la creatividad artística?* El desarrollo del logotipo del MIT Media Lab, del Massachusetts Institute of Technology, se ha obtenido mediante un algoritmo que combina colores y formas básicos en todas las combinaciones posibles (40.000 en este caso):

Esto es lo que se cuenta en las noticias. La realidad es más discreta: el MIT ML no utiliza estos subproductos como logotipo, sino como una imagen múltiple cuyo nexo conceptual es el de los tres “focos” de colores. La idea es moderna, y el MIT no ha caído en la simpleza de pensar en este diseño dinámico como un logotipo: eso lo ha hecho la prensa. Bien pensado, ¿qué diferencia hay entre esto y quien llama “logotipo” a escribir el nombre de la empresa con seis o siete tipografías distintas y enseñárselos al cliente? Yo he visto hacer esto, y no exactamente con fundamento estético (un logotipo puede ser perfectamente un anagrama) sino por pura incapacidad. Aunque la idea de enseñarle 40.000 bocetos a un cliente no deja de provocarme un cierto placer sádico.

* obviamente en modo irónico. Lo más sagrado y la cúspide de la obra humana son las patatas fritas.