El Ordovícico, 450 millones de años atrás. La vida existía en el agua solamente y los niveles de oxígeno eran bajos. La mayor parte de las criaturas eran del tamaño de un dedo y la forma de vida dominante eran los trilobites, nautiloideos y braquiópodos que nadaban entre corales y esponjas y en ocasiones se asomaban un ratito a tierra firme.

Ya puestos en escena, veamos el nuevo fósil que ha encontrado una asociación de geólogos aficionados en Cincinnati, que en aquellos tiempos era un mar somero.  Godzillus (nombre provisional) es una cosa de aspecto primigenio, que más parece corresponder al Precámbrico de Ediacara que a esta época: una superficie sin órganos o miembros visibles, cubierta de una textura similar a un cactus con costillas horizontales. El fósil fragmentario que se ha podido reconstituir, incompleto, mide metro noventa de largo por casi un metro de ancho.

Sin duda es biológico” comenta David Meyer, paleontólogo de la Universidad de Cincinnati. Pero ¿animal o vegetal? ¿Qué reino o filo dio origen a este fósil? Todo son especulaciones. Meyer imagina al organismo como una gran esponja o coral blando, asentado en el fondo y alzándose varios metros hacia arriba. El hecho de carecer de huesos o caparazón explicaría la falta de otros fósiles; en este caso pudo conservarse al yacer en un fondo con escaso oxígeno y sedimentos finos. La referencia a Godzilla -además de por el tamaño- alude a la posibilidad de que se trate de un superviviente de uno de esos organismos misteriosos que poblaron la Tierra sólo cincuenta millones de años antes.

Noticia en la University of Cincinnati.
Visto en io9.