Neandertal en el bañoEl análisis de los excrementos humanos más antiguos -correspondientes a Homo neanderthalensis, de hace 50.000 años- vuelve a confirmar que la dieta de esta especie era más variada de lo que creíamos. Los trozos de materia fecal provienen del yacimiento de El Salt (Alicante, España) que lleva excavándose veinte años y contiene algunas de las muestras de fuegos del Paleolítico medio mejor conservadas.

Tradicionalmente se consideraba al Neandertal como un cazador experimentado que había sufrido por el descenso de presas durante la glaciación y la competencia con los sapiens que empezaban a ocupar su territorio, lo cual acabó disminuyendo su población y acabó extinguiéndolos. Se decía que eran incapaces de capturar conejos y presas pequeñas, tan cortitos de mente eran (esta última hipótesis es tan reciente como en 2008, vamos, que no estamos hablando de especulaciones del siglo XIX). Pero análisis más recientes empezaron a mostrar nuevas evidencias de una dieta compleja: parece que el Neandertal hacía sopitas de verdura y tomaba té de manzanilla y aquilea. Incluso es posible que desarrollara una farmacopea elemental a base de hierbas.

Estas pruebas, no obstante, estaban sujetas a debate: la verdura -cuyos restos se había encontrado entre los dientes de neandertales- podía estar presente en las tripas de las presas, o pegada en la carne, y ser mascada accidentalmente. En los yacimientos es fácil encontrar restos de la dieta carnívora (fragmentos de huesos) pero se hace difícil encontrar vegetales; por otra parte los análisis de isótopos de carbono y nitrógeno tampoco dan un muestreo correcto de los alimentos sin gran carga proteínica, lo cual hace que la visión que tenemos también esté distorsionada.

Heces de Neandertal, corte al microscopioEl estudio presentado por un equipo conjunto de la Universidad de La Laguna (Ainara Sistiaga junto con las profesoras Carolina Mallol y Bertila Galván) y del Massachusetts Institute of Technology (el geobiólogo Roger Summons) se centra en las heces como muestra irrefutable de que estos alimentos fueron ingeridos y pasaron por el tracto digestivo. Las cinco muestras de sedimento recogidas estaban en torno a las cenizas de una hoguera*; se recogieron también microcoprolitos con posibles muestras de parásitos nematodos**.

El análisis de cromatografía y espectrometría de masas (utilizado con más frecuencia en geoquímica) muestra altos niveles de colesterol y coprostanol (resultado del metabolismo de la flora intestinal sobre el colesterol) y también otros compuestos, como 5β-stigmastanol, un derivado de la acción microbiana en esteroles procedentes de las plantas. Es la primera prueba de consumo vegetal obtenida con esta metodología, además de ser un testimonio del metabolismo del colesterol y la flora bacteriana en humanos antiguos.

El equipo espera repetir su éxito en la Garganta de Olduvai (Tanzania), un yacimiento de 1,8 millones de años, poblado por distintos homínidos como el gorilesco Paranthropus boisei y Homo habilis. La búsqueda de la mierda más antigua apenas ha comenzado.

 

** no es probable que los neandertal se cagaran al lado de la parrillada, porque sus congéneres les darían de guantazos. Seguramente los rescoldos calientes eran el sitio más agradable para ir si te daba un apretón a las tres de la madrugada en invierno.

* microcoprolitos: bolillas de tamaño diminuto. No quiero ser demasiado gráfico, pero los neandertales tendrían el culo muy peludo.

 

The Neanderthal Meal: A New Perspective Using Faecal Biomarkers, en PlosOne

Visto en Pharyngula.

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