El profesor Piccard y su ayudante, Paul, con paneras en la cabeza

Hay que ver con la familia Piccard. El abuelo Auguste (viva imagen del profesor Tornasol) subió hasta la estratosfera en una esfera presurizada colgada de un globo y más tarde inventó el batiscafo, para la exploración de las profundidades marinas.

Su hijo Jacques siguió con la tarea de bajar a los abismos, marcando varios hitos memorables en sus descensos. Y ahora el nieto –Bertrand– ha protagonizado el vuelo inaugural del Solar Impulse, un avión impulsado por células solares capaz de volar por la noche almacenando energía en baterías de litio. El vuelo no ha sido gran cosa y el avión es ridículo (60m de envergadura, 1600kg. de peso; el ancho de un Airbus y la capacidad de carga de un scooter) pero ¿quién hubiera dado un duro por los hermanos Wright hace 110 años?

El avión en su vuelo de prueba (en el Microsoft Flight Simulator)

El sábado pasado fue la tercera prueba: tres horas en el aire.

La web del Solar Impulse

P.D.: Bueno, y luego está Jean-Luc… ¿o no hay relación?

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