Los satélites de la misión GRACELa Tierra no es redonda. Tiene ligeras deformaciones en la superficie y un achatamiento en los polos, tan sutil que cuando la vemos desde fuera parece una esfera perfecta. Sin embargo, a nivel de campos gravitatorios, estas deformaciones son invisibles. La misión GRACE (Gravity Recovery and Climate Experiment) de la NASA, iniciada en 2002, consistía en dos satélites separados entre sí unos 220 kilómetros, capaces de detectar sutiles variaciones en la gravedad global y crear un mapa. La Antártida era un punto destacado, ya que las diferencias de masa permitirían registrar los desplazamientos del hielo sobre el continente. Pero GRACE descubrió algo más.

La distribución de masas de la TierraBajo el hielo antártico, se detectó un mascon (una zona de masa significativamente más alta que lo normal) más o menos redondo, de unos 350 kilómetros de diámetro. No se puede determinar la antigüedad ni naturaleza del gigantesco fenómeno, pero hay una teoría.

Antártida

La distorsión se encontraba en una cuenca subglacial de unos 500 kilómetros de diámetro en la Tierra de Wilkes, 70°S 120°E. Se sabe (gracias a unas ondas sísmicas analizadas cuando el año Geofísico Internacional 1957-58) que en este lugar la corteza terrestre es más delgada, concretamente la Discontinuidad de Mohorovicic está 7 kilómetros menos profunda que lo normal. Esta delgadez de la corteza, unida a la anomallía gravitatoria, parece consistente con la teoría de un impacto meteórico que habría hecho emerger materiales más densos del manto terrestre (aparte de la masa que tuviera el objeto).

Aquello tuvo que ser tremendo: el área es casi el triple de grande que el de Chixculub, que causó la extinción de finales del Cretácico (sí, los dinosaurios). Pero ¿con qué gran extinción podríamos emparejarlo? ¿o es mucho más antiguo que la propia vida terrestre?

La anomalía de la Tierra de Wilkes (imagen © Ohio University)Podemos comparar la huella gravitatoria de Chixculub (Cretácico, 65 millones de años), Wilkes y por ejemplo Vredefort (Precámbrico de Sudáfrica, 2020 millones de años). Este último -se supone que el meteorito tendría unos 15 km. de diámetro y causaría un cráter de 300 km, pero está muy erosionado para determinarlo con seguridad) tiene una huella muy baja, porque el manto casi ha alcanzado el equilibrio isostático. El de Chixculub también, al ser más pequeño. Eso nos lleva a una antigüedad menor que los 2020 millones de años (y mayor que 65).

Ahora bien, se llevan descubriendo desde hace algún tiempo condritas (pequeños fragmentos meteóricos) en rocas del Pérmico-Triásico de Antártida y Australia, lo cual ha llevado a pensar que la extinción masiva de finales del Pérmico (que se cepilló al 90% de las especies terrestres hace unos 250 millones de años) pudo estar causada por un meteorito. hay una posible estructura de impacto de esta época en Australia, Bedout High (390 kilómetros de diámetro) con la que se venía especulando, en combinación con otros eventos desastrosos como los traps siberianos; pero este otro cráter no necesitaría más justificación para la extinción pérmica.

GRACE gravity data target possible mega-impact in north central Wilkes Land, Antarctica

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