Cierto objeto que ha llegado a mis manos tiene una historia peculiar. A veces jugar a especular es divertido, ya veréis.

Se trata de una pieza de nefrita anaranjada de unos ocho centímetros, tallada en forma aplanada lateralmente y con un agujero en el centro. Otro agujero excéntrico más atrás sin duda servía de paso para una correa: el objeto era un adorno o talismán. Helo aquí:

Calavera de jade, cultura Hongshan

Cuando lo adquirí, el abuelo chino que lo tenía me aseguró que era “…très ancienne, très ancienne” pero esto hay que tomarlo cum grano salis: el comercio de falsificaciones está en pleno auge en China, así como las excavaciones ilegales. Cualquiera de las dos interpretaciones podía ser cierta. La cuestión era que, junto con otras dos o tres piezas similares, tenía una estética fascinante. Si era falso, era una buena imitación de los jue de la cultura Hongshan -una de las primeras culturas chinas, del Neolítico (3000-4.000 AC)- pero había algo más.

Supuestamente la figurita representa un dragón-cerdo siendo la parte circular el cuerpo y la sección labrada la cabeza con ojos y boca: he aquí una pieza en el Museo Británico. Visto así, sólo se puede sostener colgado de un collar porque la base no se sustenta. Pero ¿y si le damos la vuelta?

Yo veía lo mismo que el chino: el perfil de una calavera con el orificio central como órbita y una mueca felina en las mandíbulas apretadas. El estilo es poco representativo de China, pero me recordaba un montón a las hachas olmecas (muchas de ellas del mismo material) correspondientes a esta cultura mexicana del 600 AC y posteriores (Maya, Veracruz…). También son de perfil plano, también tienen agujeros, y se desconoce su uso exacto -se las supone piezas ceremoniales o votivas, no verdaderas hachas de piedra. Habitualmente representan cabezas de perfil, y… caray! La característica “boca olmeca”, el gesto de pucheros de bebé, es casi igual a la “boca” de la calavera de jade. Un extra de esta posición es que la pieza se sustenta de pie.

Siempre que se han presentado evidencias de relaciones entre las culturas americanas y las del viejo mundo, la ciencia ha descartado las teorías por incompatibles. En este caso -relacionar la cultura Hongshan con la olmeca- el disparate sería de casi tres mil años, lo que no puede ser. Pero el tema es que se parecen mucho…

Epílogo

En esta otra pieza, más acabada que la del British, se puede ver que la parte trabajada es realmente una cabeza de dragón (por la boca, cruza con bull-dog). Revisando mi talismán, es posible que el artista -antiguo o moderno- copiase de otro la forma básica y acabara obteniendo esta figura que por casualidad parece una pieza olmeca tres mil años más joven. ¿Rebuscado? Pero la alternativa es insoportablemente más freaky: chamanes chinos viajando hacia el futuro a Mesoamérica para fabricar calaveras de cristal y fundar la cultura que daría origen a los grandes imperios maya y azteca… no, por favor. Esas cosas se las dejo a Roland Emmerich.

Pero mi dragón es una calavera, y se quedará boca abajo porque si no se cae!

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